domingo 28  de  junio 2026
MODA

La faja ya no se esconde: experta explica por qué la prenda cambió las reglas de moda

De pieza íntima tabú a aliada indiscutible de la silueta, la faja se consolida como la mejor aliada de cualquier look

Diario las Américas | CAMILA MENDOZA
Por CAMILA MENDOZA

MIAMI.- Hubo un tiempo en que mencionarla era sinónimo de secreto y de sacrificio. Se guardaba en el cajón más profundo del armario, como si llevarla fuera una confesión de inseguridad. Pero algo cambió de forma radical la manera en que las mujeres nos relacionamos con esta popular prenda.

“La faja no solo regresó, sino que regresó reinventada y adoptada por mujeres que conocen perfectamente lo que buscan: comodidad, soporte en la postura, y esa silueta impecable que permite moverse por el mundo con plena confianza. Y lo más importante: su uso ya no es exclusivo de un día en particular. Es, para millones de mujeres, parte de la rutina diaria”, dijo Angie Lorena González a DIARIO LAS AMÉRICAS, especialista en masajes clínicos y experta en moldeamiento corporal.

Del estigma al empoderamiento

El giro cultural de la faja comenzó en los años de las redes sociales, cuando figuras del entretenimiento como Kim Kardashian, Carolina Sandoval ‘La venenosa’, y personalidades del deporte empezaron a hablar abiertamente de sus fajas de uso diario. Simultáneamente, el auge del postoperatorio estético, con su protocolo riguroso de compresión abdominal, educó a toda una generación sobre la funcionalidad real de estas prendas. Y hoy la industria de la lencería moldeadora mueve cifras que rivalizan con los grandes nombres del lujo. Y la razón es simple: las fajas funcionan.

“La mujer que lleva faja hoy no la usa para esconderse. La usa porque entiende que cuidar su postura, comprimir los tejidos correctamente y sentirse sostenida debe formar parte natural de su rutina de cuidado”, añadió González, quien cuenta con más de veinte años en el campo de los masajes y moldeamiento corporal, y es propietaria de la marca Fajas Lorena.

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Lo que dice la experta

Para la masajista y esteticista colombiana, quien trabaja con clientes en procesos de remodelación corporal combinando técnicas de lipocavitación, drenaje linfático y masaje reductor manual, la faja es una extensión terapéutica de los tratamientos que ofrece el mercado.

"El masaje reductor activa la circulación, destruye los nódulos de grasa y drena los líquidos retenidos. Pero todo ese trabajo se potencia y se consolida cuando la clienta usa una faja de compresión adecuada entre sesión y sesión".

La experta también diferencia entre tres tipos de uso que recomienda a sus pacientes, según el objetivo y el momento del proceso corporal:

“Existe la Faja postprocedimiento, de compresión alta. Ideal en las primeras semanas tras una liposucción, abdominoplastia o tratamiento de cavitación intensivo ya que reduce inflamación, moldea y acelera la recuperación. También tenemos la Faja reductora de mantenimiento, de compresión media, uso diario de 6 a 8 horas, que potencia los resultados del masaje, mejora la circulación y previene la acumulación de líquidos. Y hay una muy popular, la Faja de soporte de la postura, diseñada para la zona lumbar y el abdomen, e ideal para quienes trabajan muchas horas sentadas o de pie ya que corrige la postura, alivia la tensión muscular y define la cintura de manera gradual”, explicó.

“Siempre recomiendo su uso ya que mis clientas que usan faja entre sesiones ven resultados un 40% más rápido. Y eso ocurre porque el tejido tiene memoria, y la compresión constante le enseña al cuerpo dónde debe ir”, añadió.

El arte de elegir la correcta

El mercado ofrece hoy una variedad desconcertante de fajas: de látex, de neopreno, de algodón elástico, y de microfibra. Con cierre de ganchos, con cremallera lateral, con abertura en la entrepierna, sin ella. De cintura, abdominal, de busto completo, de muslo, etc. Por lo que navegar esta oferta sin orientación puede resultar contraproducente, o incluso dañino si se elige una compresión inadecuada.

"Antes de comprar una faja, consulta con tu esteticista o especialista corporal, ya que el nivel de compresión no es un detalle menor: una compresión excesiva puede interrumpir el drenaje linfático en lugar de favorecerlo. Y eso contradice todo el propósito del tratamiento", finalizó la experta.

Si desea conocer más de Angie Lorena González y sus consejos sobre el uso de fajas, visite el perfil en Instagram @agskincare__ y @fajaslorena

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