Los Cachorros de Chicago finalizaron con la sequía de títulos, luego del alcanzado en 1908, y se coronaron campeones de Grandes Ligas al vencer 8-7 a los Indios de Cleveland en el séptimo juego de la Serie Mundial.
Los Cachorros de Chicago finalizaron con la sequía de títulos, luego del alcanzado en 1908, y se coronaron campeones de Grandes Ligas al vencer 8-7 a los Indios de Cleveland en el séptimo juego de la Serie Mundial.
Los batazos comenzaron a darse desde la primera entrada. El primer bate de los Cachorros, Dexter Fowler, se encargó de darle la bienvenida al abridor de la tribu Corey Kluber con un jonrón por el jardín central.
En el tercer episodio llegó el empate. Coco Crisp conectó un doble, ante los lanzamientos de Kyle Hendricks, para que después fuera impulsado por el dominicano Carlos Santana con un sencillo por el jardín derecho.
Chicago retomó el marcador con par de carreras en el cuarto inning. Addison Russell remolcó la segunda rayita por un elevado de sacrificio y el venezolano Wilson Contreras, con un doble, empujó la tercera.
El puertorriqueño Javier Baez, que había conectado sólo cuatro imparables en 26 turnos durante la serie, amplió la ventaja de los visitantes al conectar el segundo cuadrangular de la noche en el quinto capítulo.
Los campeones de la Liga Nacional no dejaban de batear. Un imparable de Anthony Rizzo y un gran recorrido por las bases de Kris Bryant, quien estaba en la primera, sirvió para que llegara la quinta anotación.
Después de cuatro entradas y dos tercios, el mánager Joe Maddon decidió relevar a Hendricks con su otro abridor Jon Lester. Con corredores en primera y en tercera, el nuevo pitcher de los Cachorros lanzó un wild pitch que permitió que entrara dos carreras más para los Indios y volviera la esperanza en el Progressive Field.
La fanaticada de Cleveland volvió a ser silenciada en la sexta entrada. Esta vez David Ross, quien llegó junto Lester para sustituir a Contreras en la receptoría, pegó el tercer vuelacerca del juego.
Pero la tribu despertó cuando todo parecía perdido en el octavo episodio. El cubano Aroldis Chapman heredó de Lester un corredor en base con dos out. Brandon Guyer lo recibió con un doble para que anotara la cuarta de Cleveland.
Rajai Davis le regresó la esperanza a la afición de los Indios, y quitarle la emoción a la de los Cachorros, al empatar el juego con un cuadrangular por el jardín izquierdo.
El suspenso aumentó en el ambiente por la paralización momentánea del juego por lluvia.
En el décimo inning los Cachorros volvieron a ponerse arriba en la pizarra con dos carreras impulsadas por Ben Zobrist y el venezolano Miguel Montero.
Los Indios no se rindieron. Con dos outs, Davis impulsó una carrera más por un hit.
Ante una posible nueva rebelión, Maddon le dio la pelota a Mike Montgomery para que sacara el último out. Montgomery hizo el trabajo y los Cachorros acabó con "la maldición" que duró 108 años.
FUENTE: REDACCIÓN
