ADRIEL REYES
La masacre de Orlando es menor que la que ocurre todos los días en las calles de la nación
ADRIEL REYES
Sin dudas fue un hecho trágico la muerte de medio centenar de personas en un club gay de Orlando a manos de un radicalizado de ISIS. Ha significado la mayor masacre en la historia de Estados Unidos pero una tragedia mayor ocurre como consecuencia de las armas en las calles y muy pocos hablan de ella.
De acuerdo al Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades más de 32.000 personas fallecen en EEUU cada año como resultado del disparo de armas. En el 2013, último dato disponible, se reportaron 33.636 decesos por esa causa, cerca de 90 víctimas diarias. Desde el 2009 hasta el 2013 fallecieron en EEUU por disparos de armas un promedio anual de 32.100 personas. Más del 60% de estos casos fueron suicidios.
Otro dato relevante es que más estadounidenses han perecido como resultado de disparos de armas que aquellos que cayeron en las guerras o en ataques terroristas. Desde la Revolutionary War hasta la guerra de Iraq se reportaron en Estados Unidos 1,4 millones de decesos; la cifra por ataques con armas de fuego fue de 1,5 millones. Eso representa unas 302.000 muertes relacionadas con armas de fuego versus 71 ataques terroristas desde el 2005 hasta el 2013.
En el 2015, 380 estadounidenses perdieron la vida en 294 tiroteos masivos.
La tasa de muertes por violencia relacionada con armas en Estados Unidos no tiene comparación en el resto del mundo. Según un tweet del presidente Obama los estadounidenses tienen 297 más probabilidades de matarse entre ellos mismos con armas de fuego que los japoneses, 49 veces más que un francés y 33 ocasiones más que un israelí.
Es interesante preguntarse por qué si la mayoría de la nación aprueba que se apliquen controles para la venta de armas, aún no se ha aprobado una legislación al respecto. La mayoría de los sondeos de opinión muestran que entre el 80 y el 90% de los estadounidenses son favorables a realizar un chequeo de antecedentes antes de vender cualquier arma de fuego en EEUU. Las leyes nacionales requieren a los dealers licenciados federalmente realizar un background check pero en muchos estados incluyendo la Florida, no exige antecedentes en las ventas realizadas por privados.
Para las autoridades la venta libre de armas en EEUU constituye un alto riesgo. Según un reporte del 2015 del U.S Government Accountability Office, más de 2.000 personas consideradas peligrosas por el FBI poseen armas de fuego. Eso quiere decir que el 91% de los sospechosos de terrorismo tienen capacidad de arrebatarle la vida a agentes del orden público o a cualquier miembro de la comunidad.
En la Florida
Varios estudios científicos demuestran que debe existir un control más estricto sobre la venta de armas en Estados Unidos. Uno de ellos fue realizado por investigadores de Duke Health que estudiaron los registros médicos de 81.704 adultos de Florida durante 10 años para entender cómo el acceso a las armas incide en muertes violentas y suicidios causados por esquizofrenia, bipolaridad y depresión.
Resulta que un alto por ciento de personas con problemas mentales pudieron adquirir armas para cometer suicidio a pesar de que en su historial aparecían estos desórdenes. La investigación de la Duke Health arrojó que el 72% de los floridanos que cometieron suicidio entre el 2002 y el 2012 tuvieron acceso a un arma de fuego, en el 62% de los crímenes relacionados con armas de fuego estuvieron implicadas personas que no podían portarlas y el 26% de la muestra rechazó entregar sus armas de fuego a pesar de que comenzaron a presentar algún tipo de desorden mental.
LEA TAMBIÉN:

video