MIAMI.- A escasas horas de la toma de posesión del nuevo mandatario de EEUU, muchos se preguntan cómo el Gobierno de Donald Trump asumirá los asuntos de la nación, luego de protagonizar una controvertida campaña presidencial que lo sitúa en el cruce de dos corrientes extremas, en el que unos cuestionan el comportamiento del Presidente electo y otros lo alaban.
DIARIO LAS AMÉRICAS consultó a varios legisladores del sur de la Florida al Congreso de la nación, sobre sus expectativas acerca del nuevo Presidente, y obtuvo respuestas de tres importantes representantes republicanos que aseguran abogarán por trabajar en conjunto por el bien de la nación.
"Como toda nueva administración, su enfoque debe ser el pueblo estadounidense. La Casa Blanca debe dar prioridad a la ayuda de los pequeños negocios y a las familias trabajadoras”, declaró la congresista del Distrito 27 Ileana Ros-Lehtinen.
Y sobre política exterior, la representante federal, que suma 27 años y medio en la Cámara Baja, abogó por “enfatizar la defensa de los derechos humanos y la democracia en el mundo, especialmente en pueblos oprimidos como Cuba y Venezuela”.
Luego mencionó la necesidad de establecer conversaciones bipartidistas que conlleven a resoluciones que “aseguren que nuestro país prospere y nuestros ciudadanos estén seguros contra amenazas terroristas”.
Liderazgo
El congresista Carlos Curbelo, que representa al distrito 26 y recientemente ganó la reelección, fue más explícito al decir que espera de la administración Trump "la disposición de trabajar con todos en el Congreso para el bien del país”.
Incluso amplió su percepción y dijo: “Hace muchos años que el liderazgo político nacional está muy dividido, lo que ha decepcionado a muchas personas. Ha llegado el momento de dejar atrás los insultos y la política mezquina para hacer bien y así recuperar la confianza de la población. En este sentido, el presidente es la figura de mayor peso".
Sobre las prioridades que la administración Trump debe asumir en materia de política doméstica, el congresista Curbelo enumeró: “efectuar reformas en el sistema de salud, el código tributario y la educación para obtener un crecimiento económico más amplio y robusto para que la recuperación de la economía llegue a todos los hogares y no sólo a los de las personas más acaudaladas".
En los asuntos de política exterior el representante del distrito 26 enfatizó como prioridad la “credibilidad de EEUU” porque “el Gobierno saliente ha concedido mucho a los enemigos, sin exigir reformas concretas que promuevan el respeto a los derechos humanos”.
Incluso señaló que “al nuevo gobierno le toca reestablecer el liderazgo estadounidense en el mundo”, incluyendo el traslado de Tel Aviv a Jerusalén de la embajada estadounidense en Israel, lo cual podría acabar con la abstención de los países de Occidente de no reconocer a la milenaria ciudad como capital del estado israelí.
Curbelo también exhortó al presidente electo a priorizar las relaciones con los países de Latinoamérica, y dijo: “Hay oportunidades para fortalecer vínculos con países como Brasil y Argentina, para promover la democracia y la prosperidad en el hemisferio y también para disminuir la influencia china y rusa en la región".
Ante la interrogante de si la presidencia de Trump debe retomar el debate de una reforma migratoria, luego del fracaso del Congreso y la administración Obama en ese apartado, el congresista aseveró “hace diez años que se está debatiendo este tema en nuestro país. Tenemos que fortalecer la seguridad fronteriza, modernizar el sistema de visados, encontrar una solución justa para las personas indocumentadas que aportan al país y deportar a aquellas que hayan cometido delitos serios".
Si de consejos se trata, a Curbelo le gustaría recomendar al nuevo presidente: “Si todos los que hemos sido electos por los votantes trabajáramos con sobriedad y humildad, podríamos lograr mucho para mejorar las condiciones del país y garantizar un futuro mejor a las nuevas generaciones”.
Complicada agenda
Por otra parte, Mario Díaz-Balart, que representa al distrito 25 desde 2003, expuso que la prioridad del presidente electo debe ser la economía.
“Que el sector privado sea capaz de crear la cantidad necesaria de empleos adecuados (mejor pagados) que necesitamos. Y yo diría que esa es la prioridad número uno, número dos y número tres”, recalcó.
Sobre la asignatura pendiente de inmigración, que según la firma Gallup ocupa el segundo lugar, tras la economía, entre las prioridades del electorado, Díaz-Balart opinó que “funciona tan mal, desde la frontera hasta el sistema de visas, que está a punto de no funcionar”.
De hecho, el congresista republicano aseguró que trabaja junto a un grupo de representantes para preparar una propuesta que contenga “un proceso adecuado para quienes llevan muchos años viviendo en el país y necesitan legalizar su estatus, acorde al estado de derechos”.
Acerca del cuidado de las fronteras y la propuesta del presidente electo de ampliar el muro a lo largo del límite fronterizo con México, Díaz-Balart señaló: “Hay zonas en las que construir un muro tiene sentido pero hay otras que no. Esperamos tener la oportunidad de trabajar con la administración [de Trump]”.
Entre los grandes intereses del electorado del sur de la Florida resalta el proceso del restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba y la advertencia de que si el presidente electo revisaría esta disposición, así como la recién derogada política “pieza secos, pies mojados” y el programa de permisos especiales para médicos que permitía la entrada de cubanos sin visa.
“Espero que el presidente Trump haga cumplir la ley. La ley aprobada por el Congreso (en varias instancias) es muy clara, no hay concesiones hasta que se cumplan ciertos requisitos, como el comienzo de un proceso democrático hacia elecciones libres”, indicó el congresista.
Díaz-Balart también abordó el controvertido asunto del poderío nuclear, cuya “modernización” fue anunciada por Trump en uno de sus sorpresivos tuits.
“Obviamente tenemos un poder nuclear muy fuerte pero no ha sido modernizado en los últimos años, mientras adversarios como Rusia y China sí han invertido dinero en modernizar el arsenal”, argumentó.
¿Algún consejo para Trump? “Ayudar a la oposición en países como Cuba, Venezuela e Irán, donde no se respetan los derechos humanos. La ayuda funcionó en Sudáfrica contra el apartheid y también en otros países, como España, Portugal y Europa del Este. Presionar diplomática y económicamente a las dictaduras funciona, y eso estaremos presentado en el apartado de relaciones exteriores”, precisó.