Dos oficiales de Inteligencia dijeron este fin de semana a Politico que confían en que los "ataques" sufridos en La Habana por una treintena de diplomáticos norteamericanos fueron conducidos con un dispositivo "energético dirigido" o "acústico", posiblemente similar a uno utilizado por la Inteligencia soviética en La Habana hace más de cuatro décadas, pero siguen sin estar seguros de su naturaleza exacta.

Diario de Cuba publica este lunes que funcionarios de Inteligencia de EEUU están estudiando de cerca la tecnología soviética de la era de la Guerra Fría para determinar si un arma electrónica fue usada en los "ataques acústicos" que tuvieron lugar en la capital cubana desde finales de 2016 y hasta agosto pasado.

"Estamos tratando de hablar con investigadores de la década del 60", dijo uno de los oficiales de Inteligencia que habló con Politico y guardó anonimato.

Las respuestas a los incidentes que afectaron a los diplomáticos continúan siendo "difíciles de alcanzar". "Estos sucesos han desconcertado a todo el mundo", agregó uno de los dos oficiales de Inteligencia.

Los investigadores de EEUU siguen sin estar seguros de quién exactamente estuvo detrás de los aparentes ataques, pero un exfuncionario de Inteligencia de EEUU tiene como teoría principal que lo sucedido "fue obra de la Inteligencia cubana, posiblemente incluso de una facción desertora de espías cubanos que esperaban descarrilar las relaciones diplomáticas restauradas entre La Habana y Washington".

Politico señala que para los funcionarios federales es "de particular interés" la antigua técnica soviética de usar ondas de radio en ataques contra EEUU.

Asimismo, recuerda que en la década del 70, los soviéticos atacaron la embajada de Estados Unidos en Moscú con microondas.

Media docena de funcionarios actuales y exfuncionarios estadounidenses con quienes ha hablado Politico han señalado que Moscú "estuvo involucrado de alguna manera o, al menos, era consciente de los ataques".

La investigación sobre los "ataques acústicos" continúa en marcha. Washington y sus agencias de Inteligencia no han ofrecido conclusiones, pero La Habana desde hace semanas no para de repetir su teoría de la inexistencia de estos ataques.

El Gobierno cubano ha acusado a Washington de mentir sobre los ataques para "dañar la relación bilateral". Además, ha echado mano de grillos y cigarras y hasta de un trastorno psicológico para explicar lo sucedido.

Sobre estos ataques, poco se sabe hasta ahora: los sitios donde tuvieron lugar (las viviendas del personal diplomático, los hoteles Nacional y Capri), un número de afectados (24 estadounidenses y cinco canadienses), presuntas afectaciones médicas como pérdida de la audición, así como la descripción de lo que oyeron los afectados: un ruido "alto y ensordecedor, similar al zumbido creado por los insectos o a un metal arañando el suelo".

Asimismo, el Gobierno cubano ya ha llevado al terreno político y metafórico los incidentes que afectaron a una treintena de diplomáticos norteamericanos en La Habana y ha sustituido el rótulo de "ataques acústicos", por "Maine acústico" —en alusión a la explosión del barco Maine en 1898, donde 266 marinos norteamericanos perdieron la vida y que inició el conflicto que más tarde desembocaría en la Guerra Hispano-cubana-norteamericana— para minimizar los incidentes y volver a su vieja retórica de la enemistad entre ambos gobiernos.

FUENTE: Publicado originalmente en Diario de Cuba

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