sábado 30  de  agosto 2025
EEUU

Migración a Estados Unidos, un caos que no termina

Más de seis millones de personas han ingresado por la frontera en los últimos dos años y el país apenas puede afrontar esta situación
Por JUDITH FLORES

MIAMI – La administración del presidente Joe Biden ha permitido el ingreso de centenares de miles de migrantes irregulares, empleando como mecanismo el permiso humanitario conocido como parole que permite permanencia legal limitada en Estados Unidos, en principio por dos o tres meses, un periodo que la abogada de inmigración María Herrera Mellado considera insuficiente para obtener un permiso de trabajo, lo que estaría provocando una dependencia económica del gobierno.

El documento parole se usa para permitir la entrada de alguien al país, que de otra manera sería inadmisible, por un período temporal debido a una emergencia y una razón humanitaria urgente o un beneficio público significativo, explicó en un comunicado la Oficina de Aduana y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).

La experta de inmigración dijo que las autoridades de Inmigración deben procesar la solicitud de extensión de los paroles, debido al memorándum emitido por el gobierno, pero asegura que no lo están haciendo.

“Tengo clientes que están pidiendo la extensión y les dicen que no se preocupen que vayan a la Corte cuando les toque. No se lo renuevan y esto está desembocando que todos estos miles de migrantes que están ingresando con permisos humanitarios dependan del gobierno, tengan que pedir ayuda económica y Medicaid, mientras trabajan de forma ilegal y se ponen a riesgo (de ser apresados), cuando en verdad me parece una injusticia porque realmente deberían darles de seis meses a un año para que la persona tenga posibilidad de pedir permiso de trabajo, aportar a la seguridad social y pagar sus impuestos legalmente”, acotó.

La llegada de millones de migrantes ha desbordado las capacidades de procesamiento, la infraestructura federal y las comunidades fronterizas.

Anita Wells, de la organización Nicaraguan American Human Rights Alliance (NARAH), coincide que muchos inmigrantes que recién han ingresado están pasando muchas dificultades para insertarse al sistema nacional, debido a que les han permitido el ingreso sin tener las herramientas para vivir. “Muchas personas están en la calle”, afirmó la activista.

Los estados fronterizos han solicitado a Biden que aplique la ley, mientras los demócratas se quejan por el gasto presupuestario al recibir a los migrantes. Uno de los más afectados es la ciudad de Nueva York.

Millones

El presupuesto de Servicios de Salud de ICE (IHSC, por sus siglas en inglés) en 2022 fue de aproximadamente 324 millones de dólares, ocho millones más que respecto al período fiscal anterior, y se gastó en servicios médicos y dental para atender a 118.000 migrantes en 19 instalaciones.

Desde que Biden llegó a la Casa Blanca en enero de 2021, las estadísticas de la Patrulla Fronteriza revelan 5,011.989 ingresos de inmigrantes hasta noviembre de 2022. Las cifras de diciembre y lo que va de enero aún están por conocerse.

A esa cifra se suman aproximadamente 600.000 inmigrantes que ingresaron ilegalmente a los Estados Unidos por la frontera sur sin ser interceptados por las autoridades en el año fiscal 2022, reveló a Fox News una fuente de la Patrulla Fronteriza. Eso indica que un promedio de 50.000 al mes, o sea 1.500 por día, lograron cruzar la frontera. La cifra representa un 35% más respecto a 2021.

En abril de 2022, el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, dijo ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes que 389.155 personas cruzaron la frontera en 2021.

“El coste para el contribuyente estadounidense es gigantesco”, afirmó la jurista. Estamos destinando a nuestro país a colapsar en términos de procesamiento de inmigración, y esto amenaza la forma de vida y el bolsillo del estadounidense”, subrayó la experta.

Entretanto, Biden anunció el cierre de la frontera para cubanos, nicaragüenses y haitianos, antes lo hizo con los venezolanos, a cambio de la puesta en marcha de un “programa humanitario” con el que aceptará a 30.000 personas de esos cuatro países mensualmente durante dos años, con lo que sumará 720.000 ingresos legales a Estados Unidos.

Para Anita Wells, el programa humanitario abre oportunidades para personas que tienen familiares o amigos en Estados Unidos y que pueden darle esa protección temporal por dos años. Pero otros migrantes tendrían muchas dificultades para conseguir un “patrocinador”.

Abuso del parole

“Creo que esta administración perdió el control absoluto”, afirmó la abogada de inmigración.

A su juicio, Biden empezó a dar marcha atrás con el límite de entrada de venezolanos.

“Realmente lo que el Presidente propone no es aceptar aquellos que entran de forma ilegal, sino que haya patrocinadores en Estados Unidos para que estas personas vengan al país. Pero me parece increíble que si ya existe otro tercer permiso humanitario que es el parole por razones humanitarias y que muchos cubanos lo piden cuando tienen que venir a tratarse una enfermedad, por qué estamos abusando de este tipo de permiso humanitario para traer a 30.000 personas mensualmente, de cuatro países dejando fuera a otros inmigrantes de otras naciones que están en situación como la que viven ciudadanos de Haití”, cuestionó.

Otro de los permisos de ingreso que está otorgando la administración Biden es una “orden de salida bajo palabra”. La experta explicó que consiste en permitir el ingreso de inmigrantes a Estados Unidos con el “compromiso” de asistir a la Corte de Inmigración cuando sean citados, de lo contrario enfrentarían una “orden de arresto”.

Pero en muchos casos, una vez dentro del país se pierden dentro de las comunidades y no se reportan a las autoridades. Wells señaló que incluso botan los teléfonos móviles que Inmigración les entregó para estar localizados.

Miles de niños migran solos o con sus padres. Wells estimó que, de no regularizar el estatus, Estados Unidos podría tener que enfrentarse a una nueva consideración de Acción Diferida para los llegados en la infancia, conocido como DACA.

“No es lo mismo un niño que nace en este país con derechos, a otro que sus padres decidieron traerlo a los seis meses o un año que crece en esta cultura y no conocen otro país y consideran a Estados Unidos su patria”, apuntó.

Nuevas alternativas

Herrera quiere dejar claro que no solo cubanos, nicaragüenses, haitianos o venezolanos están entrando, también lo hacen de otros países debido a crisis políticas y económicas que hay en varios países.

A su juicio, la migración no se detendrá “a menos que Biden cumpla con la normativa de migración, detenga el flujo ilegal y desordenado, y respete los procedimientos que ya existen sin crear alternativas”.

“Lamentablemente ya se sabe que 88 terroristas fueron interceptados en la frontera sur. No sabemos qué cantidad podría haber entrado (sin ser detectados)”, apuntó.

Wells dijo que NARAH realiza gestiones para la aprobación de un Estatus de Protección Temporal (TPS) para nicaragüenses, y tiene la esperanza de que se apruebe una reforma migratoria que solucionaría el problema de los 11 millones, incluidos los migrantes DACA y los que tienen TPS.

“Una reforma migratoria es indispensable, no se ha hecho en 30 años, la última fue durante la administración del presidente Ronald Reagan”.

“La presidencia de Biden es la peor administración que ha gestionado la inmigración desde que existe el Departamento de Seguridad Nacional y el secretario Alejandro Mayorkas”, sentenció Herrera Mellado.

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