La presidenta del Servicio Internacional de Derechos Humanos (International Service for Human Rights), Elizabeth Sanchez Vegas, publicó este martes una carta dirigida al dirigente Henrique Capriles Radonski a través de su cuenta en la red social X.
La activista afirma que Capriles ha perdido “el derecho a volver” a participar en la reconstrucción de Venezuela
La presidenta del Servicio Internacional de Derechos Humanos (International Service for Human Rights), Elizabeth Sanchez Vegas, publicó este martes una carta dirigida al dirigente Henrique Capriles Radonski a través de su cuenta en la red social X.
En el texto, Sanchez Vegas calificó a Capriles de “alacrán disfrazado de cordero” y “traidor metido en el traje de estadista”, acusándolo de actuar por conveniencia personal y de haber traicionado la confianza de los venezolanos. La misiva describe al político opositor como alguien que negoció con la miseria, entregó pactos oscuros y priorizó su interés propio por encima del país.
Henrique:
Yo no crecí en un hogar donde se lanzaban insultos ni se escupía odio gratuito. Mis padres me enseñaron el peso sagrado de la palabra bien dicha, la que se usa para defender la verdad incluso en las peores tormentas. Pero frente a ti, frente a lo que representas, me resulta imposible contener la náusea y no sé cómo honrar esa enseñanza sin al menos escupirte la verdad que mereces escuchar.
Has sido un alacrán disfrazado de cordero, venenoso incluso cuando fingías mansedumbre, un traidor metido en el traje de estadista, un mentiroso profesional que aprendió a enmascarar su cobardía bajo la apariencia de prudencia. Te has deslizado entre las grietas de la política con el sigilo de quien calcula cada paso no para salvar a un país que se desangra, sino para salvarse a sí mismo. Te arrodillaste ante verdugos, negociaste con la miseria, repartiste promesas vacías mientras le serruchabas el piso a quienes seguían de pie por amor a Venezuela.
Y no, no fuiste ingenuo, fuiste cómplice; no actuaste con realismo, actuaste por conveniencia; no callaste por prudencia, sino por miedo. Hiciste de la rendición una estrategia y de la claudicación tu lenguaje habitual. Te convertiste en un experto en retroceder cuando se necesitaba avanzar, en justificar tu sumisión con frases gastadas, en invocar la palabra “unidad” mientras le dabas la espalda al país entero.
Lo más doloroso es que millones confiaron en ti, y tú devolviste esa confianza con pactos oscuros, con silencios oportunistas, con gestos que alimentaron la impunidad de quienes han destrozado esta nación. No es que fallaste: es que traicionaste. No es que mentiste: es que te vendiste. No es que perdiste: es que entregaste, y lo hiciste con frialdad, sin que se te moviera un solo músculo del rostro, convencido de que nadie te pediría cuentas.
La historia no será benévola contigo, Henrique. No serás recordado por tus méritos, sino por tus omisiones; no por tu coraje, sino por tu ausencia; no por tus ideas, sino por la forma en que les diste la espalda. Tu nombre quedará como un ejemplo de todo lo que no debe hacerse cuando se tiene la oportunidad de estar a la altura de un pueblo herido que aún así no se rindió.
No te escribo esperando una respuesta, porque tus palabras ya no pesan. No te escribo desde el odio, Henrique, sino desde una decencia que no me impide decirte lo que siento con la contundencia que mereces. Porque si callara, estaría traicionando lo que me enseñaron en casa: que la verdad no se esconde cuando duele, y que a los que traicionan no se les premia con silencio, sino con memoria. Esta nueva Venezuela, la que estamos pariendo entre escombros, con dignidad y sin miedo, no está hecha para hombres como tú. Porque aquí ya no caben los que agacharon la cabeza mientras nos masacraban. Aquí solo hay lugar para los que estuvieron, están y estarán de pie. Porque en este país sí hay quienes no se rinden ni se venden. Porque la decencia no olvida la traición, y cada paso firme es también un acto de memoria. Y en esta memoria, Henrique, tú ya perdiste el derecho a volver.
Atentamente, Elizabeth Sanchez Vegas— en nombre de la decencia de Venezuela.
FUENTE: Con información de Redes Sociales