WASHINGTON. – El presidente Donald Trump planea desplegar más de 200 agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en Chicago como parte de una nueva ofensiva contra la inmigración en las llamadas “ciudades santuario”.
La Estación Naval de los Grandes Lagos, ubicada en las afueras de Chicago, serviría como base de operaciones para las redadas
WASHINGTON. – El presidente Donald Trump planea desplegar más de 200 agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en Chicago como parte de una nueva ofensiva contra la inmigración en las llamadas “ciudades santuario”.
De acuerdo con un reporte de The New York Times, la Estación Naval de los Grandes Lagos, ubicada en las afueras de Chicago, serviría como base de operaciones para las redadas, cuyo inicio estaría previsto para el próximo 2 de septiembre.
El plan contempla 30 días de operativos en el área metropolitana de Chicago, con capacidad para alojar a 250 efectivos del DHS, establecer un Centro de Operaciones Tácticas y un Puesto de Mando de Incidentes. La solicitud oficial para utilizar las instalaciones aún requiere la aprobación del secretario de Defensa, Pete Hegseth.
El exjefe de ICE y actual zar fronterizo de Trump, Tom Homan, confirmó que Chicago será uno de los principales objetivos.
“Verán un aumento en las operaciones en Chicago, en Nueva York y también continuarán en Los Ángeles, Portland y Seattle”, declaró. “Todas estas ciudades santuario se niegan a cooperar con ICE, liberando amenazas a la seguridad pública todos los días. Vamos a abordar eso”.
El alcalde demócrata de la ciudad, Brandon Johnson, condenó la decisión y la calificó como una táctica peligrosa.
“Este plan parece una repetición de lo ocurrido en Los Ángeles, donde agentes de ICE fueron utilizados como pretexto para justificar una mayor escalada con agentes federales y tropas de la Guardia Nacional”, señaló. “Rechazamos cualquier intento de poner en riesgo a los habitantes de Chicago con fines políticos”.
Según el New York Times, el plan logístico contempla no solo espacio de oficinas y estacionamiento para 140 vehículos, sino también infraestructura para lavandería, suministros médicos y almacenamiento de armas no letales como balas de goma y gases lacrimógenos.
Un alto funcionario del DHS defendió la iniciativa asegurando que la administración Trump busca “hacer que las calles vuelvan a ser seguras” y que las operaciones estarán enfocadas en arrestar y deportar a inmigrantes con antecedentes criminales.
“Bajo la secretaria Kristi Noem, ICE y CBP trabajan horas extras para cumplir con el mandato del pueblo estadounidense: arrestar y deportar inmigrantes ilegales criminales y hacer que Estados Unidos vuelva a ser seguro”, declaró el funcionario a The New York Post.
FUENTE: Con información de The New York Post / The New York Times