AUSTIN — El primer juicio del Gobierno de Donald Trump en contra de ciudadanos estadounidenses por cargos de terrorismo doméstico en relación con 'antifa', un movimiento e ideología de extrema izquierda que la Administración republicana presenta como un grupo organizado, se reanudó este martes en Texas.
El caso proviene de una protesta a las afueras de un centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Alvarado (Texas), a las afueras de Dallas, que escaló a un tiroteo en el que un oficial de policía terminó herido.
Los nueve acusados enfrentan cargos que van desde revuelta con armas hasta apoyo material a terroristas e intento de asesinato, en un juicio que se perfila como una prueba clave de la capacidad del Gobierno republicano en probar que el movimiento 'antifa' (abreviatura de antifascista) constituye un problema de "terrorismo doméstico".
La defensa de los acusados, por su parte, sostiene que los cargos son un intento por parte del Gobierno por criminalizar el derecho a la protesta y a la libertad de expresión. La Constitución permite el derecho a la protesta pacífica.
El juicio se reanudó este martes con los alegatos de apertura, tras las selección del jurado ayer.
El proceso legal estaba programado para iniciarse formalmente la semana pasada, pero entonces el juez federal Mark Pitmann declaró un juicio nulo porque consideró que la camiseta que estaba usando una de las abogadas de los acusados -con fotos de los líderes del movimiento de derechos civiles en EEUU- enviaba un mensaje político a los miembros del jurado.
Tiroteo, grafitis y fuegos artificiales contra ICE
El Sindicato National de Abogados (NLG) se ha posicionado a favor de los acusados y acusa al Gobierno Trump de estar "extralimitándose" en este caso para "silenciar a las personas que expresan desacuerdo, disuadir a la población para que no ejercite su derecho a la protesta y hacer de ellos un ejemplo para reprimir el discurso anti-ICE".
En el incidente, que tuvo lugar en la noche del 4 de julio del año pasado, las personas acusadas pintaron graffitis y lanzaron fuegos artificiales contra las instalaciones de ICE en Alvarado.
Cuando varios agentes del orden, tanto trabajadores del centro como policías locales, acudieron para responder, hubo un intercambio de disparos en el que resultó herido un agente policía en el cuello, según detalla la acusación de la Fiscalía del Distrito Norte de Texas.
El Gobierno asegura que acusados formaban parte de una "célula" de Antifa en el Norte de Texas y describe al movimiento como una "organización militante formada por redes de individuos y pequeños grupos que se adscriben a una ideología anarquista revolucionaria o marxista".
"Rifles de asalto" en protesta
En concreto, los documentos judiciales aseveran que las personas involucradas en el ataque, estaban "fuertemente armadas", y entre las armas que portaban se contaban rifles de asalto AR-15.
El pasado mes de septiembre, Trump firmó un decreto presidencial señalado a Antifa como una "organización terrorista", sin embargo, no está claro cómo podrá aplicarse este decreto, ya que no existe una ley de terrorismo doméstico en EEUU que permita designar a un grupo como tal.
El Servicio de Investigación del Congreso de EEUU, un instituto no partidista de la Biblioteca del Congreso, señala que Antifa es un movimiento "descentralizado, formado por grupos independientes y personas afines" con principios que pueden "reflejar ideas del anarquismo, el socialismo o el comunismo".
En 2020, el entonces director del FBI, Christopher Wray, aseguró incluso que se trata de una "ideología" y no de un grupo organizado.
FUENTE: Con información de EFE