WASHINGTON — La secretaria del Tesoro Janet Yellen declaró el domingo que “no hay opción buena” para evitar una “calamidad” económica si el Congreso no eleva el tope de deuda en las próximas semanas.
WASHINGTON — La secretaria del Tesoro Janet Yellen declaró el domingo que “no hay opción buena” para evitar una “calamidad” económica si el Congreso no eleva el tope de deuda en las próximas semanas.
El gobierno del demócrata Joe Biden ha dicho que, de no llegarse a un acuerdo, Estados Unidos no podrá cumplir con sus obligaciones a partir del 1° de junio, lo que por primera vez en la historia pondría al país en una situación de default.
La funcionaria no descartó que el presidente Joe Biden evada al Congreso y actúe por su cuenta para evitar lo que sería el primer default federal en la historia de Estados Unidos.
El techo de la deuda pública de Estados Unidos solamente puede aumentarse mediante la aprobación de una legislación del Congreso promulgada por el presidente.
Algunos comentaristas creen que la administración Biden podría, en caso de un estancamiento total de la discusión, autorizar unilateralmente más préstamos invocando la Enmienda 14 a la Constitución. Este texto establece que "la validez de la deuda pública de Estados Unidos (...) no debe ser cuestionada".
"Todavía no llegué a eso", dijo Biden a MSNBC, sin descartar formalmente esta opción.
Los comentarios dan aun más urgencia a un encuentro que sostendrá Biden con líderes congresionales de ambos partidos el martes.
Demócratas y republicanos están enfrascados en una disputa sobre si el tope de deuda – que actualmente es de 31,381 billones de dólares – siquiera debe ser sujeto a negociación. Los republicanos, liderados por el presidente de la Cámara de Representantes Kevin McCarthy, exigen recortes de gastos a cambio de permitir un nuevo tope, mientras que Biden insiste en que la amenaza de un default no debería ser usada en negociaciones sobre el presupuesto.
Los republicanos sostienen que el incremento de la deuda es insostenible. Y es que un grupo de 43 senadores republicanos, incluidos el líder la minoría, Mitch McConnell, se opondrán al voto de una ley que aumente el límite de la deuda sin condiciones y abogan por reformas sustanciales del gasto y el presupuesto.
"Nuestra economía está en caída libre debido a políticas fiscales insostenibles. Esta trayectoria debe abordarse con reformas fiscales", dice una carta firmada por los 43 senadores republicanos al líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer.
Yellen, entrevistada por el programa “This Week” de ABC, ofreció un panorama "sombrío" si no se levanta el tope de deuda antes de que el Departamento del Tesoro se quede sin las “medidas extraordinarias” usadas para operar bajo el límite actual. Ese momento, indicó la funcionaria, probablemente será a comienzos de junio.
“Sea pagos de intereses de la deuda, o para los beneficiarios del Seguro Social o a proveedores de Medicare, simplemente no tendremos suficiente efectivo para cumplir con todas nuestras obligaciones”, expresó Yellen. “Y hay un consenso de que ocurrirá un caos financiero y económico”.
Un aumento del tope de deuda no sería una autorización para más gasto público. Solo permitiría tomar prestado para pagar gastos que ya han sido aprobados por el Congreso.
Biden se reunirá el martes en la Casa Blanca con McCarthy, el líder de la minoría demócrata en la cámara baja Hakeem Jeffries, el líder de la mayoría demócrata en el Senado Chuck Schumer y el líder de la minoría republicana senatorial, Mitch McConnell.
"Simplemente es inaceptable que el Congreso amenace con una calamidad económica para los hogares estadounidenses y el sistema financiero mundial como el costo de elevar el techo de la deuda", declaró Yellen a la cadena ABC.
La Cámara de Representantes liderada por los republicanos votó a fines de abril subir el límite de endeudamiento, pero solo con recortes drásticos para controlar lo que ese partido considera un gasto excesivo.
Pero el texto no tiene posibilidades de ser adoptado tal como está en el Senado de mayoría demócrata.
Hasta ahora, Biden, se ha negado a negociar posibles concesiones bajo la presión de alejar el espectro de un default, señalando que el techo de la deuda se ha elevado de forma rutinaria decenas de veces, incluso bajo el expresidente republicano Donald Trump.
"Sé que él quiere establecer un proceso en el que se discutan las prioridades y los niveles de gasto", dijo Yellen, "pero estas negociaciones no deberían llevarse a cabo con un arma apuntando a la cabeza del pueblo estadounidense".
Según los asesores económicos de Biden, si la primera potencia mundial dejara de cumplir sus plazos financieros a largo plazo, podría perder más de ocho millones de puestos de trabajo este verano y ver su PIB desplomarse un 6%.
Desde que Estados Unidos alcanzó su límite de endeudamiento de 31,4 billones de dólares en enero, el Tesoro ha tomado medidas extraordinarias para continuar financiando el gobierno federal. Pero como ya advirtió Yellen el lunes pasado, esas medidas pronto se agotarán.
FUENTE: Con información de AP y AFP
