REDACCIÓN
La propuesta canadiense se suma a otras muchas que han intentado prosperar en La Mayor de las Antillas, como la de una firma china que se prepara para construir otro hotel con campo de golf en un sector alguna vez prometido a inversores británicos
REDACCIÓN
Un campo de golf con 27 hoyos, cuatro hoteles de lujo y 2.7000 casas y departamentos para extranjeros son las obras que espera ejecutar la empresa canadiense 360 VOX en Cuba, como parte de una inversión de 1.400 millones de dólares que debe iniciarse en 2017.
De acuerdo con un despacho publicado en Diario de Cuba este jueves, el director del proyecto, Guy Chartier, dijo a medios de prensa que “si hay algo que se necesita aquí es paciencia”, y recomendó que las empresas extranjeras “no deben venir a Cuba si no tienen planes a largo plazo”.
La economía cubana, dice la web, está sufriendo los efectos del colapso venezolano que ha obligado al Gobierno de la isla a intentar “tapar agujeros en su presupuesto mediante una esperada ola de turismo y de inversiones del capitalismo internacional, sediento de ganancias”. Sin embargo, la realidad ha mostrado que ese tipo de alternativas se mueven a paso lento.
La propuesta canadiense se suma a otras muchas que han intentado prosperar en La Mayor de las Antillas, como la de una firma china que se prepara para construir otro hotel con campo de golf en un sector alguna vez prometido a británicos que tuvieron que irse de Cuba en 2011 en medio de acusaciones de corrupción.
Diario de Cuba comenta que a pesar del acercamiento entre Washington y La Habana, iniciado en diciembre de 2014, “el embargo comercial estadounidense sigue vigente e impide la mayoría de las inversiones estadounidenses en Cuba, al tiempo que complica las de otros países. A esto se suma una burocracia que hace que tome meses procesar un solo documento, para que pase de un ministerio a otro. Por ello no extraña que pasen años, si no décadas, sin que se registren grandes progresos en los proyectos”.
"Oyen hablar de la normalización de relaciones con Estados Unidos y piensan 'tal vez Cuba esté abriéndose realmente'" al mundo, dijo Richard Feinberg, autor del nuevo libro Open for Business: Building the New Cuban Economy (Listo para hacer negocios: La creación de una nueva economía en Cuba). "Pero luego visitan la Isla y comprueban que permanecen muchos de los obstáculos que impiden completar los proyectos".
Sin embargo, la propia web considera que los proyectos que más se mueven en la Isla parecen ser los de GAESA, un conglomerado manejado por militares que es dueño de más de una tercera parte de las entre 50.000 y 60.000 habitaciones de hotel que hay en Cuba y que planea construir otras 30.000 para el 2030, la mayoría en complejos de playa con servicio de todo incluido.
De tal suerte, los inversores foráneos parecen ser más cautelosos que emprendedores en el caso cubano, más allá de las aperturas que muchos anuncian y las oportunidades que otros desean. La realidad muestra que incluso los que ya están en Cuba no andan muy satisfechos.
Diario de Cuba cita el caso del empresario belga Benoit Croonenberghs, quien está invirtiendo 8 millones de dólares en dos empresas basadas en la Zona de Desarrollo Económico de Mariel: una fábrica de controles electrónicos y filtros de agua y un depósito de camiones y maquinaria pesada para alquiler.
La empresa opera desde hace 33 años y genera 90 millones de dólares anuales en ventas al Gobierno. Pero su entusiasmo no parece contagioso. "Con excepción de nosotros, nadie está invirtiendo", dijo Croonenberghs. "Quieren ver que esto funciona".
La canadiense 360 VOX pudiera llegar a ser exitosa en la isla, y definitivamente su irrupción en la dinámica de ese país generará fuentes de empleo y beneficios a nivel doméstico, pero solo hay que esperar a ver si se concreta la propuesta.
La experiencia anterior, según Croonenberghs, dice que él mismo ya recibió a casi dos docenas de empresarios belgas desde que se inició el deshielo entre EEUU y Cuba, pero hasta ahora, ninguno ha mostrado interés real por invertir en la isla.
LEA TAMBIÉN:
