Miguel Ángel Silvestre ahora es un actor de renombre, no solo en su natal España sino internacionalmente. Pero, antes de pensar siquiera ser un actor o desempeñarse en el mundo del modelaje y la moda, el ibérico entrenaba para ser un deportista de alto nivel.
En su niñez y adolescencia, Miguel Ángel Silvestre formó parte de la academia de Sergui Brugera, el extenista español y capitán del equipo de Copa Davis en el país europeo. Allí entrenaba para ser tenista de élite y el padre del actor, fisioterapeuta de profesión, también se avocó a pulir el entrenamiento del hoy artista.
Al respecto, durante una entrevista con el medio El País, el actor de “Sky Rojo” habló sobre esa etapa. “Quise ser el mejor tenista del mundo sin tener el mayor talento del mundo”, contó el histrión, quien al recibir la valoración médica en esa época a la edad de 19 años, decidió abandonar ese camino. “No es el que tiene las mejores condiciones físicas, pero es el primero en subir la montaña”, le dijeron.
Aunque ha tenido una carrera profesional vertiginosa en el mundo del espectáculo, a sus 38 años de edad el tenis es algo con lo que algunas veces sueña Miguel Ángel Silvestre. De hecho, algunas noches sueña que tiene edad para competir y que le dan la oportunidad de participar en Roland Garros.
Entre las anécdotas que cuenta el actor, destaca que su padre resultó sorprendido cuando, a los 19 años de edad, fue de fiesta a una discoteca en Valencia y regresó con un cheque de 200 euros como pago por modelaje.
“Yo no había tomado una gota del alcohol en mi vida, porque era muy disciplinado, y a los 19 empecé a salir a tope. En una discoteca de Valencia que se llama El Cel me ofrecieron participar en un desfile y lo gané”, explicó. Después de esto, en el 2002 se coronó como Mister Castellón y de ahí saltó al cuerpo de baile de Norma Duval.
FUENTE: El País España