Cada 37 segundos muere en Estados Unidos una persona por algún tipo de enfermedad cardiovascular. Según las estadísticas, a partir de los 60 años aumenta la probabilidad de sufrir una discapacidad cardíaca, sea hombre o mujer, lo cual se incrementa si la persona no mantiene un estilo de vida saludable. Pero en realidad este flagelo también puede afectar, en menor grado, a niños y jóvenes por lo que siempre es recomendable mantener atención sobre la salud de este importante órgano.

Factores como el sexo, los antecedentes familiares, las malformaciones congénitas y las enfermedades preexistentes, entre otros, también contribuyen con el aumento de la posibilidad de padecer del corazón, pero lo cierto es que la tendencia general está dirigida a pensar que sólo las personas obesas, que hacen poca actividad física, tienen problemas circulatorios y/o comen alto en sodio (sal) están en riesgo.

Lo cierto es que la enfermedad del corazón también puede suceder en niños y adultos jóvenes, y cada vez está ocurriendo con más frecuencia.

Durante los últimos 17 años, los fallecimientos por enfermedades cardiovasculares en niños y jóvenes de entre 5 y 24 años de edad se duplicaron, debido a los cambios en el estilo de vida. La obesidad, la presión sanguínea alta, el tabaquismo y el estrés son las causas principales de este incremento.

Por ejemplo, según las estadísticas, uno de cada tres adultos norteamericanos tiene problemas de sobrepeso, y entre los niños de dos y 19 años, uno de cada seis sufre de obesidad. Por otra parte, una de cada diez personas sufre de diabetes, y sólo uno de cada cinco adultos realiza los recomendables 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada a la semana.

En el caso de los niños generalmente las afecciones cardíacas tienen su origen en anomalías congénitas, es decir, problemas estructurales del órgano con las cuales nacieron. Estas también se conocen como "malformaciones cardíacas", "defectos cardíacos" o "cardiopatías congénitas", y pueden ir de leves a graves.

Algunos defectos congénitos que podríamos listar se deben a:

  • Un orificio entre las cámaras superiores o inferiores del lado derecho o izquierdo
  • Un defecto en las arterias principales
  • Válvulas cardíacas defectuosas, permeables o estrechas
  • Malformación de las cámaras del corazón

Adicionalmente el desarrollo anormal o el daño al músculo cardíaco es la otra causa común de insuficiencia cardíaca, y esto puede deberse a:

  • Infección por virus o bacterias que provocan daño en el músculo o en las válvulas,
  • Medicamentos para otras enfermedades (como medicamentos contra el cáncer),
  • Ritmo cardíaco anormal (arritmia),
  • Trastornos musculares (como distrofia muscular)
  • Trastornos genéticos que provocan el desarrollo anormal del músculo cardíaco

La mayoría de estas anomalías en niños se tratan durante la época de lactancia, ya sea por vía quirúrgica o con medicamentos. En algunos casos incluso pueden no requerir tratamiento pues se corrigen en la medida que el niño va creciendo, tal es el caso de algunos problemas con las comunicaciones interventriculares.

Public News Service on Twitter

En los niños otro factor de riesgo lo es la presión arterial alta. Menos del 3% de los niños estadounidenses la padece, pero se trata de una enfermedad grave en la niñez, y con frecuencia no se detecta porque no causa síntomas.

Por otro lado, aún cuando menos del 15 por ciento de los niños tienen niveles de colesterol elevados, los estudios han demostrado que la acumulación de placa grasa comienza en la niñez y progresa hasta la edad adulta.

Para el caso de las anomalías más complejas, que son detectadas tempranamente, es probable que puedan requerir intervenciones quirúrgicas que se realizarán antes de que el paciente cumpla los tres años.

Problemas cardíacos en jóvenes

La mayoría de las muertes por paro cardíaco ocurren en adultos mayores, pero, por ejemplo, es la principal causa de muerte entre los deportistas jóvenes. Esto se debe a que los infartos en personas de menor edad suelen ser más letales que en personas mayores de 40 o 50 años porque no han desarrollado lo que se llama ‘circulación colateral’ que es un mecanismo en el que se forman nuevas arterias de menor tamaño que funcionan como puente para evadir obstrucciones en las arterias coronarias. Cuando un infarto se presenta en menores de 50 años, esas arterias periféricas aún no se han desarrollado, y por ende el accidente ocurre con mayor severidad.

Las causas de enfermedad del corazón varían entre los adultos jóvenes, aunque en la mayoría de los casos se debe a una anomalía congénita. Otros motivos pueden deberse a la inflamación del músculo cardíaco por virus y otras enfermedades, o por conmoción cardíaca como consecuencia de un golpe fuerte en el pecho que pudiese desencadenar una fibrilación ventricular.

Otros factores como inadecuados hábitos alimenticios, adicciones y sedentarismo, han provocado que los problemas de corazón -incluyendo infartos- se presenten cada vez más en jóvenes.

Otros factores

El tabaquismo. De acuerdo con estadísticas de los los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC), más de 3,6 millones de estudiantes de escuela media y secundaria fuman y alrededor de 4.000 niños y adolescentes menores de 18 años adquieren el hábito diariamente.

La obesidad. Por otro lado, la obesidad infantil se ha convertido en un problema en años recientes. Según la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente, entre un 16 y 33 por ciento de los niños y adolescentes son obesos, y esta es una enfermedad peligrosa pues se cree que las células grasas que adquirimos cuando somos niños, permanecen en el organismo hasta llegar a la edad adulta. Adicionalmente se estima que un niño obeso puede llegar a tener hasta cinco veces el número de células grasas que un niño de peso normal.

La Asociación Americana del Corazón (AHA) aconseja que todos los niños mayores de 5 años realicen por lo menos 60 minutos de ejercicio diario que incluya una combinación de actividades de intensidad moderada y alta.

Embed

La cafeína y bebidas energéticas. Estudios recientes han demostrado que incluso las dosis bajas de cafeína pueden tener efectos en la frecuencia cardíaca y presión arterial en los niños. Y es que este estimulante presente en el café, los refrescos y las bebidas energéticas podría ser procesado de manera distintas en los niños que en los jóvenes después de la pubertad.

Aún cuando se relaciona el padecimiento de enfermedades cardíacas con adultos mayores, es recomendable por precaución hacer una evaluación en los niños para descartar la progresión de algún defecto congénito u enfermedad que esté en progreso antes de que sea tarde.

Aparecen en esta nota:

Diario Las Américas no se hace responsable de las opiniones emitidas por los lectores; sin embargo, exhorta a evitar el lenguaje vulgar u ofensivo contra terceros. Nuestra empresa se acoge al derecho de eliminar cualquier comentario que viole estas normas.

Diario Las Américas is not responsible for the opinions issued by the readers; however, it urges to avoid vulgar or offensive language against third parties. Our company is entitled to remove any comments that violate these rules.

Deja tu comentario

Lo último

Encuesta

¿La emigración interna en EEUU ha impulsado el aumento de precios? 31.02%
¿Los gobiernos locales deben ofrecer alternativas asequibles ante el alza de precios de alquileres? 35.75%
¿Las personas jubiladas deben recibir algún tipo de asistencia para poder enfrentar esos precios? 33.23%
18973 votos

Las Más Leídas