sábado 21  de  febrero 2026
FLORIDA

Cuando se anuncian lluvias, algunos comienzan a rezar

Trasiego de bombas de agua, calles anegadas, tráfico interrumpido, negocios cerrados, residentes molestos, es el panorama usual, tras una lluvia intensa, en el sur de Florida, ¿por qué?
Diario las Américas | CÉSAR MENÉNDEZ
Por CÉSAR MENÉNDEZ

MIAMI. - La gran inundación ocurrida en Fort Lauderdale, antes del comienzo de la temporada ciclónica, que representó más de 100 millones de dólares en daños, destruyó miles de viviendas, y paralizó importantes infraestructuras como el puerto y aeropuerto locales es un fenómeno que ocurre una vez cada 1000 años. Sin embargo, estadísticas aparte, nos sirve para reflexionar sobre si en el sur de Florida estamos preparados para recibir las torrenciales lluvias que nos acompañarán hasta finales de noviembre.

La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica, NOAA por sus siglas en inglés, pronosticó que la presente temporada de huracanes en el Atlántico será menos activa debido a factores atmosféricos como El Niño. No obstante, advirtió que al estar más cálidas las temperaturas en la superficie del Océano Atlántico y el mar Caribe se pueden crear energías que impulsen y desarrollen fuertes tormentas. La evidencia es que, a estas alturas de la temporada, llevamos tres tormentas con nombres – Arlene, Bret y Cindy- afortunadamente, ninguna con consecuencias para Florida.

Preparados

Al inicio de junio, el condado Miami-Dade anunció que se encuentra preparando las infraestructuras para reducir las posibilidades de inundaciones de las calles. Una tarea que han acometido distintas ciudades del sur de Florida.

En ese contexto, el Departamento de Agua y Alcantarillado del condado en un comunicado sostuvo que incrementó las dotaciones de personal en las plantas de tratamientos de agua residuales “para gestionar mayores flujos de agua”, instaló represas temporales alrededor de estaciones de bombeo en áreas vulnerables a las inundaciones, dijo estar listo para drenar las aguas residuales “para maximizar la capacidad de almacenamiento” y que cuenta con los camiones de vacío para operar en cualquier área del condado que la necesite.

Un anuncio similar realizó el Departamento de Obras Públicas del condado, al afirmar que inspeccionaría y eliminaría los escombros, especialmente en las áreas bajas, más vulnerables a las inundaciones, que inspeccionaría las 18 bombas de agua pluviales “para garantizar su funcionamiento”, indicó estar listo para responder a las áreas que se inunden y “asegurar que los desagües no estén obstruidos y drenen correctamente”.

En este tiempo, se redobla la coordinación entre South Florida Water Management District, la agencia del estado encargadas de los canales principales del Sur de Florida, aquellos que vierten en la Bahía, y el Departamento de Regulación y Recursos Económicos que atiende los canales secundarios, tributarios de los primarios. Lo usual es que dos o tres días antes de que una tormenta llegue al área, el distrito -estatal- comience a aliviar los niveles de agua para que los canales tengan la capacidad de recibir un mayor volumen del líquido proveniente de las lluvias torrenciales.

La preparación de Miami-Dade para la época de lluvia tiene una base científica. Se fundamenta en modelos de datos desarrollados en los últimos 30 años, cuya última actualización tuvo lugar en 2021. Estos modelos pueden predecir lo que sucederá a 10, 20, 40 años vista y además sus datos permiten conocer dónde hacer las inversiones para manejar correctamente el agua procedente de las precipitaciones.

En un condado tan dinámico como Miami-Dade, los nuevos desarrollos urbanísticos y los arreglos deben guiarse por dichos modelos, el Código de Construcción de Florida, los mapas de FEMA, County Flood Criteria, este último basado en el análisis de las condiciones de inundación que pueda crear eventos extremos, incluso tienen en cuenta el pronóstico de la subida del nivel del mar de hasta dos pies para el año 2060.

“Tenemos 34 ciudades y cada una de ellas tienen su propio sistema de desagüe y drenaje por eso es muy importante la coordinación para evitar las inundaciones”, afirmó la alcaldesa Daniella Levine Cava, a raíz de las inundaciones de Fort Lauderdale. Una coordinación que no siempre se logra.

Miami, Distrito 4

A pesar de la preparación para la temporada de huracanes, los estudios exhaustivos y las predicciones, las lluvias intensas siguen anegando el suelo del sur de Florida. Sin ir más lejos a principio de junio, varias áreas de Miami se inundaron para demostrarnos que queda mucho trabajo por hacer.

“Todo depende de la cantidad de agua que caiga y la saturación de la tierra. Si caen nueve pulgadas en un día, vamos a tener inundaciones”, afirmó Manolo Reyes comisionado del Distrito de 4 Miami, uno de los políticos que más fondos ha gestionado y obtenido para arreglar los sistemas de drenaje y el sistema de alcantarillado del área que representa, conocida por sus frecuentes inundaciones.

Trabajo preventivo

Según Reyes, cuando fue elegido, el sistema de drenaje de su distrito se limpiaba cada cinco años. “Lo primero que hicimos fue exigir que se limpiara toda el área. Había lugares donde la basura estaba tan compacta que tuvimos que sacarla con palas”.

“En la 16 Terrace el agua se metía en las casas y en los garajes de los residentes. Tras limpiar el sistema de drenaje y mantenerlo, hemos logrado que, en estos momentos, en esa área no existan problemas de inundación”.

“Solo en mayo limpiamos 14.819 pies lineales de tuberías”, indicó el político.

El sistema de drenaje de la ciudad tiene 50 o 60 años y no se había tocado. Uno de los problemas es su capacidad. “Con el Departamento de Obras Públicas estamos sustituyendo tubos de 10 pulgadas por tubos de 24 pulgadas, para lograr una mayor capacidad de manejo de agua”.

Asimismo, Reyes reconoció haber identificado varias zonas bajas en su distrito, por ejemplo, en el cuadrado que forma desde la 3 Calle hasta 4 Terrace y de la 30 Avenida y la 40. “Esas calles eran ríos…Colocamos bombas temporales para aliviar lo que ahí pasa”.

Solución permanente

Pero el comisionado dijo que el propósito de él y su equipo no es poner parches a un problema tan serio. “Los residentes de las áreas de riesgo de inundación viven pendientes del cielo y eso es injusto”. Por ello, el distrito 4 desarrolló varios planes “para eliminar el problema de raíz”, uno de ellos conocido como proyecto East Flagami.

Según el comisionado, para alcanzar su objetivo fue necesario comprar un terreno en el área afectada, “donde se ubicará de manera permanente una bomba de extracción de agua… La estructura que debe construir es equivalente a un edificio de cuatro pisos”. Tras reunir los fondos, “comenzamos el proceso de preparar los diseños preliminares para hacer una licitación, quien la gane diseñará el sistema y hará la construcción”.

Búsqueda de fondos

Al parecer, la solución de los problemas locales depende de la diligencia de los representantes políticos en trabajar y buscar los fondos. El proyecto de East Flagami con un costo de 33 millones de dólares, representa el área que se extiende desde 38 Court a la 42 Avenida del North West y desde la 1 Calle a las 7. Su desarrollo va a durar unos tres años. Además de construir la estación, donde ubicar la bomba, hay que reconstruir el drenaje del área, y colocar una tubería que permita inyectar el agua a 150 pies de profundidad, por debajo del manto freático, explicó la complejidad del proyecto.

“Los expertos hicieron una proyección del costo y fuimos a buscar los fondos. Pusimos 15 millones de los bonos de Miami, recibimos 14.4 millones de un Grand, que el gobernador Ron DeSantis nos otorgó y recibimos 1.5 millones de los representantes estatales- la senadora Ileana García y Bryan Ávila-. Lo importante es que el proyecto ya está financiado y encaminado”.

Reyes también tocó distintas puertas en Tallahassee y Washington, para obtener dinero para desarrollar otro proyecto que comenzará en febrero del próximo año. Esta vez, es el área que va de la 32 Avenida a la 37, y de la 8 Calle a Flagler. “El área no necesita bombas de agua, pero sí alcantarillado”.

El comisionado, insiste en que, si cae una lluvia torrencial de 9 pulgadas de agua, no se puede evitar que se inunden ciertas áreas de su distrito, sin embargo, considera que se pueden crear las condiciones para evitar que una lluvia cotidiana afecte la calidad de vida de los residentes.

“La realidad es que cada distrito hace énfasis en diferentes aspectos. El énfasis mío es mejorar la calidad de vida de los residentes. Todos los distritos contamos con un presupuesto para acometer los trabajos. Mi deber como comisionado es evitar que los residentes, cada vez que vean una nubecita, empiecen a rezar”.

[email protected]

@menendezpryce

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar