viernes 15  de  mayo 2026
SENTIR PATRIO

Isabella Abreu lleva la bandera cubana a la Fórmula 4 y reclama libertad para la isla

La piloto holguinera compite en el Campeonato Francés de F4 con la enseña de Cuba en su monoplaza y un propósito firme: visibilizar la crítica situación de su país

MIAMI.- Isabella Abreu, de 22 años, se convirtió este 2026 en la primera piloto cubana en competir en el Campeonato Francés de Fórmula 4, una categoría certificada por la Federación Internacional del Automóvil (FIA) considerada antesala formativa hacia la Fórmula 1.

La joven, nacida en la provincia oriental de Holguín y radicada en Miami, disputa la temporada al volante de un Mygale M21-F4 con motor Renault turbo, identificada con el dorsal número 11, alusivo al levantamiento popular ocurrido en Cuba el 11 de julio de 2021, y con la bandera cubana visible en el coche.

Su salto a Europa ocurrió tras varios años de carrera en el karting de Florida y en categorías de turismoF, y responde a un objetivo doble: ingresar a la F1 Academy y dar visibilidad internacional a Cuba, en un deporte en el que la isla nunca había estado representada.

De Holguín a circuitos europeos

La trayectoria de Abreu comenzó lejos de cualquier kartódromo. Nació en Holguín en 2004 y a los cinco años abandonó Cuba con sus padres rumbo a Tenerife, España, donde la familia residió hasta su llegada a Estados Unidos en 2011.

En la isla, su primer contacto con los motores se dio en el taller improvisado de su padre, que mantenía en marcha un Packard de los años 1950, a fuerza de ingenio.

Esa familiaridad temprana con la grasa y la mecánica derivó en una vocación que tomó forma definitiva en España, cuando descubrió la Fórmula 1 a través de las carreras de Fernando Alonso.

Una vez instalada en Miami, comenzó a competir en el karting del circuito de Homestead. Su primer kart, comprado “de quinta mano” por unos 2.500 dólares, marcó el inicio de una carrera sostenida con esfuerzo familiar y sin el respaldo financiero habitual en la disciplina.

Después de varios años en categorías de turismo —incluida la serie Spec Miata y campeonatos de la Fórmula FARA en Miami—, Abreu dio el salto definitivo a los monoplazas europeos.

Amor por su bandera

Abreu compitió inicialmente bajo la bandera de Estados Unidos, pero decidió cambiar el registro y representar a Cuba en cada presentación oficial.

Para la piloto, el cambio responde a una cuestión identitaria que considera innegociable y a la voluntad de servir como referente para una comunidad cubana que rara vez ha tenido representación en el automovilismo internacional.

“No me sentía representada. Yo nací en Cuba, soy cubana, aunque me maten. Es una plataforma para demostrar que los atletas cubanos podemos, aunque las circunstancias no sean las mejores”, declaró la piloto durante una visita concedida a DIARIO LAS AMÉRICAS.

La presencia cubana en su imagen deportiva no se limita a la bandera. El número 11 que luce en el coche tiene, según contó, un significado doble: es el número de la suerte que su madre asocia con momentos favorables y, al mismo tiempo, una referencia a las protestas del 11J en la isla.

El alzamiento popular de varios días se recuerda como el conjunto de manifestaciones antigubernamentales más numerosas registradas en Cuba desde la instauración del sistema totalitario impuesto por Fidel Castro tras su ascenso al poder en 1959.

Miles de cubanos salieron a las calles de manera espontánea en más de cuarenta localidades de la isla —desde San Antonio de los Baños, donde se originaron, hasta La Habana, Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Santiago de Cuba, Holguín, Baracoa y otras— al grito de "patria y vida", "libertad" y "abajo la dictadura".

En aquellas fechas, cuando entrenaba en Homestead con apenas 17 años, llevaba en su casco el hashtag ‘SOSCuba’ y se ganó entre la diáspora el apodo de ‘la niña del SOSCuba’.

Su coche de entrenamiento en Francia recibió por votación popular el nombre de ‘Palmiche’, en homenaje al caballo del personaje animado Elpidio Valdés, ícono del dibujo animado cubano que marcó una generación.

Una sola cubana

La temporada 2026 del Campeonato Francés de Fórmula 4, organizado por la FFSA Academy, reúne a 32 pilotos de 15 países. Abreu es la única cubana del certamen y la primera de su país en disputar una categoría de Fórmula europea, según registros oficiales.

En la apertura disputada en abril en el circuito Paul Armagnac de Nogaro, la cubana terminó séptima con 20 puntos en el recién creado Campeonato Femenino de F4 certificado por la FIA, una clasificación paralela que reúne al grupo récord de diez pilotos mujeres inscritas este año.

Abreu reconoció que mantenerse en este nivel exige un esfuerzo económico desproporcionado para una familia sin patrimonio en el deporte motor. La propia disciplina, dominada por nóminas europeas con presupuestos millonarios, le ha planteado obstáculos adicionales por su origen.

“El 95% de los que llegan a donde estoy yo son multimillonarios o de familias multimillonarias. Yo vine de la nada, así que entre mi familia y yo luchamos lo más que pudimos”, explicó Abreu.

Hablar de Cuba en Europa

La piloto sostuvo que cada circuito europeo se le presenta como una oportunidad para explicar la situación cubana a interlocutores que la desconocen.

Aseguró que en países como Francia, Bélgica o Alemania ha tenido que responder con frecuencia a preguntas básicas sobre la isla y considera que esa labor de divulgación forma parte de su responsabilidad como referente.

“Siempre he soñado con una Cuba libre. Apoyo mucho la libertad de nuestra isla porque hemos sufrido bastante por 67 años. En Europa me toca explicar mucho la situación porque no saben lo que pasa realmente”, sumó.

Abreu confirmó que su carrera ha sido seguida también desde la isla y que llegó a aparecer en la televisión cubana, aunque remarcó que las autoridades no respaldan a quienes mantienen una postura crítica con el sistema político.

Afirmó, además, que la falta de apoyo oficial se ha visto compensada por el respaldo de la comunidad cubana en el sur de Florida y por una red creciente de seguidores en redes sociales.

“Tengan esperanza”

Más allá del calendario deportivo, Abreu insistió en dirigir un mensaje político y emocional a quienes residen en la isla. La piloto aseveró que la suya pertenece a la generación llamada a presenciar un “cambio grande en Cuba” y que el deporte le sirve como vehículo para transmitir esa convicción.

“Tengan esperanza. Tenemos toda la paciencia del mundo. Tengo la fe de que somos la generación que va a ver una Cuba libre, por eso siempre tengo una sonrisa en la cara”, expresó.

La temporada europea de Abreu se extenderá hasta octubre y combinará desplazamientos entre Francia y Miami. Tras Nogaro, los siguientes compromisos del calendario la llevarán al circuito belga de Spa-Francorchamps y a los trazados franceses de Dijon, Magny-Cours, Lédenon y Le Castellet.

La piloto puntualizó que su objetivo final es ingresar a la F1 Academy, el programa formativo femenino impulsado por la Fórmula 1, y mantiene abierta la búsqueda de patrocinadores para sostener la continuidad de su carrera.

Mientras tanto, la bandera cubana seguirá visible en cada toma de imágenes oficiales, en cada conferencia de pista y en cada paso por el podio del campeonato. “Porque yo soy cubana, y llevo a Cuba en mi corazón”, enfatizó.

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