viernes 15  de  mayo 2026
BANCO CENTRAL

Kevin Warsh, el nuevo presidente de la Reserva Federal

Tras múltiples encontronazos y el enfrentamiento al Presidente Donald J. Trump, Jerome Powell finalmente culminó su mandato al frente del Banco Central

Por Leonardo Morales

El Senado del Congreso de Estados Unidos confirmó a Kevin Warsh como el nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed o Banco Central) para un mandato de cuatro años.

Días antes, también la Cámara Alta aprobó a Warsh como gobernador del Banco Central por un período de 14 años.

Tras múltiples encontronazos y el enfrentamiento al Presidente Donald J. Trump, Jerome Powell finalmente culminó su mandato al frente de la Reserva Federal; no obstante, continúa como uno de los 7 miembros de la Junta de Gobernadores del Sistema del Banco Central hasta enero de 2028.

Según declaraciones de Powell en The Wall Street Journal, piensa mantener un “perfil bajo”.

Powell ha sido criticado no sólo por Trump, sino por líderes republicanos y congresistas que resaltan las fallas que ha tenido el jefe de la Fed al frente de esta importante institución.

Trump acusó a Powell de estar equivocado en su gestión y de facilitar la ejecución de la agenda radical de los demócratas durante los cuatro años de gobierno de Joe Biden, donde proclamó en reiteradas ocasiones que la inflación que causaron las políticas económicas fallidas de Biden, fundamentadas en controversial cambio climático, tendría sólo un comportamiento temporal.

Oportuno regreso

Los niveles inflacionarios en junio de 2022 llegaron al peor registro en las últimas cinco décadas (9,1%); sin embargo, renombrados economistas independientes y conservadores lo sitúan entre el 11,5% y el 13%.

La llegada de Warsh a la Reserva Federal ocurre a seis meses de las elecciones legislativas de medio término, donde uno de los reclamos fundamentales de los votantes es la situación económica, matizada en los últimos dos meses por la ofensiva militar de EEUU e Israel contra el régimen de los ayatolás.

El nuevo jefe del Banco Central llega con una agenda reformista y conociendo a profundidad todos los [cambios de urgencia] que se deben implementar en busca de la mayor eficiencia de la importante institución financiera de EEUU, atorada en los últimos ocho años en obsoletas mediciones, alejadas en buena parte de los cambios simultáneos y ágiles en el mundo económico y financiero actual.

Warsh hereda un Banco Central con una política que necesita modificaciones para ajustarse a los tiempos económicos actuales y con una inflación del 3,8% en abril, bajo la repercusión de la situación en el Medio Oriente contra el régimen terrorista iraní.

Ha pedido un "cambio de régimen" en la formulación de políticas, lo que incluye diversificar los datos en los que la Fed basa sus decisiones, eliminar la orientación prospectiva de sus comunicaciones y fomentar discusiones más vigorosas en las reuniones de su consejo de gobernadores.

Sin embargo, y a pesar del impacto de la transformación económica de EEUU emprendida por la administración Trump, la economía avanza de forma sólida con un pronóstico de crecimiento anual por encima del 2% y con sus principales indicadores en tendencia positiva, pese a las últimas semanas de la ofensiva militar conjunta con Israel en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz.

Oriundo del estado de Nueva York, este jurista y financista de formación y exasesor de políticas económicas de la Casa Blanca bajo el gobierno de George W. Bush, dejó de forma prematura su primer mandato en la junta en 2011, tras manifestar sus diferencias en materia de política monetaria bajo el gobierno de Barack Hussein Obama.

Ahora vuelve para dirigir la Reserva Federal, encargada, entre otras cosas, de controlar la inflación en Estados Unidos y garantizar el máximo empleo, pero también de impulsar la economía estadounidense, algo por lo cual su predecesor fue cuestionado en su período de ocho años.

Asegurar la confirmación

Trump fustigó con frecuencia la deficiente gestión del predecesor de Warsh, Jerome Powell, por su lentitud y desacoplamiento con las necesidades fundamentales de la realidad económica de EEUU.

La administración Trump puso además a Powell bajo una investigación penal del Departamento de Justicia, a través de la fiscal general federal, Jeanine Pirro, por el costo notablemente excesivo (3.200 millones de dólares) en la restauración de los tres edificios que conforman la Reserva Federal en Washington.

La pesquisa quedó archivada y pausada por la Justicia, tras un acuerdo con dos senadores republicanos que se opusieron a la acción legal contra Powell y prometieron que votarían en contra del nombramiento de Warsh. La medida se tomó para garantizar la confirmación del nuevo jefe del Banco Central nominado por el presidente Trump.

De todas formas, el auditor general de la Fed continuará la pesquisa de forma independiente.

En estos momentos se encuentra pendiente la acción legal contra la gobernadora de la Fed, Lisa Cook, por mentir y cometer fraude en la adquisición de propiedades y sus valores tasables.

En la audiencia de confirmación ante la comisión bancaria del Senado, Warsh prometió preservar la independencia de la Fed, cuando en los cuatro años de Biden el jefe del Banco Central, Powell, defendió de forma intrínseca la agenda “progresista” (socialista) de los demócratas y las políticas fallidas que ocasionaron la peor inflación en los últimos 50 años.

"Me honra que el presidente me haya nominado para el cargo y seré un actor independiente si se confirma mi nombramiento como presidente de la Reserva Federal", dijo Warsh.

Nacido en Albany, la capital del estado de Nueva York, Warsh -de 56 años de edad- es licenciado por la Universidad de Stanford y la Facultad de Derecho de Harvard.

Está casado con Jane Lauder, nieta de la legendaria dueña de los cosméticos Estée Lauder.

Warsh comenzó su carrera en el gigante de la inversión Morgan Stanley, especializado en fusiones y adquisiciones y más tarde se incorporó al gobierno del entonces presidente estadounidense George W. Bush, donde se desempeñó como asesor de política económica de la Casa Blanca desde el 2002 al 2006, antes de ser nominado para la Junta de la Reserva Federal.

Warsh formó parte de la junta durante la crisis financiera de EEUU y finalmente se marchó en 2011 por sus desacuerdos sobre cómo debía afrontarla el Banco Central durante el gobierno de Obama.

El "halcón"

Desde entonces ha trabajado en Wall Street y en los directorios de diversas empresas, incluida la de mensajería UPS.

"Vi a la Fed y a su gente en su mejor momento, pero también fui testigo de una institución tentada a desempeñar un papel más amplio en la economía y la sociedad", dijo Warsh a los congresistas.

Ese lenguaje encaja con los argumentos del presidente Trump, cuya administración ha pedido que la Reserva Federal actúe en correspondencia con las necesidades de EEUU para hacer crecer la economía estadounidense, que debe ser el objetivo fundamental de las instituciones financieras del país y no poner el freno y crear crisis como hizo Powell durante su mandato de ocho años.

En su primera etapa en la Fed, Warsh era considerado un "halcón"; es decir, un responsable de política monetaria que se inclina por atender el lado de la inflación del mandato, generalmente al subir las tasas de interés.

En los últimos años, Warsh asumió una postura acorde con los tiempos de cambio que atraviesa el mundo y los procesos financieros y económicos en Norteamérica, en sintonía con la plataforma del presidente Donald J. Trump de Make America Great Again y America First.

Warsh atribuye la alta inflación histórica registrada en el 2021, 2022 y 2023, bajo la administración Biden, a “los errores de política de la Reserva Federal”.

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FUENTE: Con información de EFE, AFP, Bloomberg News, The Epoch Times.

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