MIAMI.- El caso de Israel “Reefa” Hernández-Llach, el joven artista colombiano que murió a manos de la policía en el mes de agosto de 2013 en La Playa, tiene nuevas evidencias y testimonios como resultado del juicio civil que se lleva a cabo contra la ciudad de Miami Beach y la empresa Taser International, que fabricó el arma que disparó el oficial Jorge Mercado contra Hernández.
El pasado mes de julio la fiscal estatal de Miami Dade, Katherine Fernández Rundle, anunció que “ la muerte de Israel Hernández-Llach fue accidental, eso dejó muy poco espacio para imponer cargos criminales. Nuestra extensa investigación determinó que en esta tragedia ninguna de las personas involucradas buscó o anticipó que este joven pudiera tener una herida seria”.
“De principio a fin la decisión estuvo basada en mentiras”, dijo este lunes a DIARIO LAS AMERICAS, Todd Falzone, uno de los abogados de la familia. En un video grabado por una cámara de seguridad, se ve que los policías que perseguían a Hernández –un adolescente de 18 años- habían desenfundado sus armas. “Ellos negaron que las hubieran sacado pero lo hicieron desde el inicio de la persecución”, indicó Falzone.
En un extenso interrogatorio hecho en el mes de abril de este año durante el desarrollo del juicio civil, Mercado reconoció que “fue entrenado para que no disparara el taser [un arma que lanza descargas eléctricas y que cargan todos los policías de los distintos municipios del Condado Miami-Dade] al pecho y de todas maneras lo hizo”, recalcó el abogado de la familia.
Durante todo su testimonio Mercado admitió que había recibido entrenamiento para el uso de esa arma, tanto en 2003 como en 2009. Y también dijo que antes del incidente con el grafitero, sucedido el 6 de agosto de 2013, había utilizado el taser más de 15 veces. “Y en 6 o 7 años había disparado descargas eléctricas con esa arma a 26 individuos. Es difícil que un policía la use una o dos veces, en un largo período de tiempo”, precisó Falzone.
De acuerdo con este abogado “ninguno de los testimonios de los policías que estuvieron ahí [en la persecución y muerte de Hernandez Llac] coinciden y eso es clara evidencia de que mintieron. La fiscal estatal no hizo una investigación exhaustiva. No entendemos por qué esa oficina no supo todo lo que nosotros hemos descubierto”.
Según Falzone, “lo importante es que las conclusiones obtenidas fueron erróneas, no tuvieron la intención de investigar al policía [Jorge Mercado], es una situación absurda”.
Tres años después, Mercado es detective asignado a la Unidad de Propiedad, encargada de investigar robos, hurtos y todo lo que tiene que ver con la pérdida de una pertenencia.
“Este es un tipo fuera de control, es claro que ha utilizado de manera excesiva la fuerza ha debido ser despedido del departamento de policía. Pero en lugar de eso, fue ascendido”, enfatizó Falzone.
Desde el punto de vista legal, es muy improbable que se reabra esta investigación cuando la fiscalía ha dado por cerrado el caso.
Por el momento la ciudad de Miami Beach no se ha pronunciado sobre la nueva información que se conoce. La familia del joven grafitero sigue buscando que se haga justicia, que las autoridades de ese municipio pidan perdón por el dolor producido. “Mi hijo era un artista, dejó una gran obra, y tenía un futuro brillante”, dijo a DIARIO LAS AMERICAS, el padre de la víctima, Israel Hernández Bandera.