Anualmente alrededor de 1.300.000 estadounidenses se someten a una intervención de reparación de una protrusión inguinal o ventral
En el caso de las hernias tanto la protrusión como los síntomas empeoran con el paso del tiempo. (Archivo)
Una hernia es una especie de saco que se forma cuando el revestimiento de un área muscular débil, cede ante la fuerza que ejerce un órgano o tejido al tratar de salir de la cavidad que lo aloja. nEstas se producen principalmente en el área abdominal y se hacen visibles como una protuberancia originada por el desgarro de esta zona del cuerpo a consecuencia del envejecimiento natural, una lesión previa, una incisión quirúrgica antigua o una afección congénita.
Los expertos coinciden en que ciertos hábitos como el de levantar cosas pesadas sin una posición corporal adecuada, también pueden contribuir a su aparición. nSe trata de un trastorno bastante común, que afecta a hombres, mujeres y niños. Las hernias, suelen aumentar de tamaño si se ejerce presión sobre ellas, producen un dolor punzante, agudo y continuo, así como una sensación desagradable en la región inguinal, y molestias al orinar o defecar. n Factores y variedades n
Las hernias se clasifican en función de varios elementos. Según su etiología, se establecen dos grandes grupos: las congénitas, que tienen un origen en la herencia; y las adquiridas, que son resultado de una lesión. Ahora bien, en base a su morfología, se habla de deslizada, cuyo contenido forma parte de la pared del saco. n
Si esta tipología se establece en función de la localización, los expertos hablan de hernia de regato esofágico; de hiato, localizada en la parte superior del estómago; inguinal, protuberancia que se produce en la ingle; umbilical, localizada alrededor del ombligo; epigástrica y lumbar; cuando surge a nivel de la medula. Mientras que, en función del tratamiento quirúrgico aplicable, se establecen dos categorías: reductible o irreductible. n
Desde la perspectiva de su evolución, se habla de hernia no complicada o complicada, esta última también se conoce como estrangulada e implica un compromiso vascular. Ahora bien, según el contenido del saco herniario, están: la hernia de Richter, que contiene sólo parte de la pared del intestino; la de Littré, que contiene un divertículo de Meckel; la de Amyand, que contiene el apéndice cecal con apendicitis o no. n
Recientes investigaciones han confirmado que cualquier actividad o problema de salud que incremente la presión en el tejido y los músculos de la pared abdominal puede provocar una hernia, entre ellos se consideran factores importantes el estreñimiento crónico y el esfuerzo desproporcionado para defecar, orinar, toser o estornudar, así como el agrandamiento de la próstata, el sobrepeso, la presencia de líquido en el abdomen, la diálisis peritoneal, la desnutrición, el tabaquismo y la criptorquidia n Única opción n
El tratamiento habitual para una hernia es la cirugía, dada la necesidad de reparar la apertura en la pared muscular, y actualmente se emplean parches o mallas para sellar los orificios por los que sobresalen estas protuberancias, siendo la laparoscopia el procedimiento más usado.
Sin embargo, en algunos casos es indispensable realizar una intervención de emergencia para evitar el estrangulamiento, y en consecuencia, mayores complicaciones en la salud general del paciente. En la mayoría de los casos, este trastorno se corrige de forma definitiva con la cirugía, y solo algunas hernias pueden reaparecer. n
Datos importantes n
- Si bien es difícil predecir cuándo y dónde se producirá una hernia, en los varones, el riesgo es del 27%. n - Habitualmente, las hernias inguinales directas se presentan en los hombres mayores de 40 años. n - En las mujeres, se producen con menor frecuencia, de hecho, el riesgo de padecerlas en algún momento de sus vidas es de apenas un 3%. n - Las féminas tienen un mayor riesgo de presentar hernia femoral que los varones o pueden precisar una reparación quirúrgica por eventraciones. n
- En los niños es más común la hernia de tipo ventral, específicamente la umbilical, como consecuencia de un defecto congénito de la pared abdominal.