viernes 20  de  febrero 2026
Ciencia

Huellas dactilares: un sello personal

Por su carácter único e irrepetible se les considera la herramienta biométrica por excelencia pues garantizan la identidad de un ser humano

Una huella dactilar es la impresión visible que produce el contacto de las crestas papilares de un dedo de la mano sobre una superficie. Se trata de una característica única, que cada ser humano desarrolla durante el periodo embrionario y que nos identifica. n

La Real Academia Española las define como la impresión que suele dejar la yema del dedo en un objeto, al tocarlo, o la que se obtiene impregnándola previamente en una materia colorante. Mientras que el Diccionario de Medicina, Enfermería y Ciencias de la Salud, la describe como la u201cimagen que deja el patrón del pulpejo de una falange distal sobre una superficie lisa, y que por su carácter distintivo es útil para la identificación de los pacientes. u201d
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Estas impresiones se pueden clasificar en función a sus características como: visibles o positivas, aquellas que dejan los dedos impregnados de algún colorante, como tinta, polvo o sangre, y en las que las crestas papilares se observan a simple vista. Naturales, que como su nombre lo indica, forman parte de los pulpejos de ambas manos. Artificiales o forjadas intensionalmente; y moldeadas, que se concretan en plástico, grasa, jabón, plastilina o cualquier otro soporte tridimensional. n

Y es que está demostrado científicamente que los dibujos que aparecen visibles en la epidermis son perennes, inmutables, diversiformes y originales. nSon perennes porque, desde que se forman en el sexto mes de la vida intrauterina, permanecen invariables en número, situación, forma y dirección hasta que la putrefacción del cadáver destruye la piel.

Inmutables, pues las crestas papilares no pueden modificarse fisiológicamente. Incluso tras un traumatismo poco profundo. Diversiformes, dado que hasta ahora no se han identificado dos impresiones idénticas producidas por dedos diferentes. Y finalmente, originales, dadas sus características microscópicas que permiten determinar si fueron aplicadas por medios naturales o no. n

Un poco de historia n

Este sistema de identificación a través de las huellas fue inventado por Juan Vucetich, quien además lo usó por primera vez para esclarecer un crimen. A él se le adjudica, además, la elaboración de las primeras fichas dactilares en el año 1891. Sin embargo, en las antiguas Babilonia y Persia ya se usaban estas impresiones para autenticar registros en arcilla, pues se conocía su carácter único. n

Ahora bien, el aval científico de este procedimiento llegó de la mano del antropólogo inglés Francis Galton, quien en 1982 publicó los resultados de su investigación en el libro u201cHuellas dactilares u201d, en el que confirma la invariabilidad de estas marcas a lo largo de toda la vida de un individuo, así como su carácter distintivo, incluso en el caso de los gemelos idénticos.
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Los estudios de Galton se orientaron fundamentalmente hacia la determinación de las características raciales hereditarias, estableciendo parámetros que se siguen usado para su clasificación. Se trata de cuarenta rasgos que Vucetich agrupó en cuatro grandes categorías: arcos, presillas internas, presillas externas y verticilos, que se siguen usando un siglo después y son la base de la disciplina científica llamada dactiloscopia. n

Tipología

Cada huella tiene las denominadas crestas, líneas que cruzan la impresión horizontal y que se subclasifica en: divergentes, cuando son continuas; y deltas, cuando gira hacia adentro o hacia arriba. Estas sirven además para especificar a cuál de los cuatro grandes grupos pertenece una huella humana, a saber: lazo o bucle, arco, espiral y compuesta. nLas huellas de bucle o lazo son las más comunes y se encuentran en el 70% de la población.

En este caso, las líneas comienzan en un reborde exterior, pero en el centro de la impresión se curvan. Se clasifican en: radial, cuando la dirección va en sentido del dedo pulgar, y cubital cuando apunta hacia el meñique. nPor su parte, las de arco son las más raras, sólo un 5% de la población tiene este rasgo característico.

En estos patrones las líneas de cresta son divergentes y corren de un lado del dedo al otro, sin curvas deltas presentes. Mientras que las huellas de espiral, son relativamente comunes y se encuentran en el 25% de los humanos, siendo muy fáciles de reconocerlas por la presencia de dos o más deltas.
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Para los expertos en esta categoría hay cuatro patrones: El simple, en donde los deltas se parecen a un espiral completo; la de bolsillo central, que tiene deltas que se curvan por segunda vez, una dentro de otra; la de doble bucle, que son dos espirales separados pero idénticos; y la final, que tiene dos patrones delta diferentes. Por ultimo tenemos el grupo de las huellas compuestas, que se identifican por la combinación de los tres patrones primarios.
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Datos interesantes n

- La palabra huella deriva del latín u201chollar u201d cuyo significado es pisar dejando un vestigio en el suelo. Mientras que el término dactilar tiene su origen en el griego u201cdáktylu u201d que significa dedo.
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- Estas huellas se adquieren durante el desarrollo del feto, específicamente en el sexto mes de gestación. n

- Por extraño que parezca, podemos llegar a nacer sin huellas dactilares como consecuencia de un cambio genético. n

- Los dibujos o figuras formadas por las crestas papilares reciben el nombre de dactilogramas. n

- La existencia de las huellas dactilares hace que la piel de nuestras manos y pies sea más rugosa.
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- Los gobiernos de todos los países del mundo cuentan con una base de datos con las huellas dactilares de sus ciudadanos. n

- Un proceso que comenzó de forma manual hoy está computarizado gracias a una disciplina llamada identificación biométrica.
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