sábado 4  de  abril 2026
Mundo Económico

Las criticadas agencias calificadoras

Fueron muy criticadas pero ya están levantando su reputación. Vea cuál es la importancia que tienen y qué papel juegan para un inversor inteligente

 Las agencias calificadoras fueron acusadas durante la crisis financiera del 2008, a causa de los préstamos tóxicos a los que calificaron de triple A, y que ya no valían nada algunos meses después.

Hoy en día estas agencias gozan de una prosperidad sorprendente. Y son las mismas que dominan el mercado desde hace cien años. nEn 1907, la agencia John Moody u2019s and Company que estableció el primer sistema de calificación para determinar la solvencia de títulos.

En 1916, apareció la agencia Poor u2019s Publishing. En 1922 y 1924 surgió respectivamente Stardard Statistics y Fitch Finalmente, en 1941 Poor u2019s y Standard u2019s se fusionaron. nHoy en día, estas agencias evalúan dos tipos de entidades: las públicas (estados y administraciones locales) y las privadas (empresas, establecimientos bancarios y productos estructurados).

Atribuyen tres tipos de calificación a una misma entidad: la nota del emisor que evalúa la calidad global de la deuda, la nota de la emisión que es específica para cada deuda y la de recaudación, que se refiere a la anticipación de perdida financiera sufrida si existiese incumplimiento de pago.

Las calificaciones siguen una escala y se separan en dos categorías: Investment Grade y Speculative Grade. Además de la calificación, las agencias evalúan la perspectiva de la evolución de calificación para los próximos dos años (positiva o negativa). n

Históricamente, la calidad de las calificaciones ha sido satisfactoria, pero durante la crisis de los subprimes, la calificación de los productos estructurados fue muy criticada: en efecto, las agencias no entendieron el funcionamiento de estos complejos productos. Por otro lado, existen diferencias entre las calificaciones de la misma empresa o estado, de una agencia a otra.
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A lo largo de los años apareció una competencia encarecida entre las agencias. El hecho de que la empresa calificada sea el cliente final y que se trate de un mercado en oligopolio con competencia feroz, hace que las agencias den a los emisores las mejores notas posibles para atraer y fidelizar a sus clientes. En todo caso, una situación de monopolio o de competencia sana sería más eficaz que la situación actual.

El problema es que estas agencias gozan de un gran poder psicológico en las decisiones de los inversores. Poder otorgado, tanto por los emisores como por los reguladores, que estipularon que la valoración de los títulos dependía de la calificación y tornaron ésta obligatoria.

Otra crítica fuerte a estas agencias es la tendencia a bajar calificaciones luego de que una crisis ya se desencadenó, cuya única consecuencia es agravarla. nSin embargo, la agencias calificadoras siguen siendo ineludibles y actualmente con las cantidades de liquidez desembolsada por los bancos centrales, las emisiones de deuda se hacen muy frecuentes por lo cual las agencias van mejor que nunca, retomando tanta confianza que ya hasta recomenzaron a calificar productos complejos e ilegibles...


* Abogado especialista en finanzas, bolsas y mercados internacionales. nDirector general de Latin America Invest Corp.
nAdministrador de patrimonios por 3.000 millones de dólares. nWww.latinamericainvest.net / [email protected]

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