miércoles 10  de  junio 2026
JUSTICIA

George Pino afronta segundo día de juicio por homicidio náutico entre testimonios desgarradores

El empresario inmobiliario, otra vez visiblemente afectado, escuchó al padre de la adolescente fallecida y a dos jóvenes que viajaban en el bote. El proceso podría costarle hasta 30 años de cárcel

Por Daniel Castropé

MIAMI.- El empresario inmobiliario George Pino afrontó el martes el segundo día de su juicio por homicidio náutico y homicidio involuntario ante el Tribunal del Condado de Miami-Dade, donde, de nuevo visiblemente quebrado, escuchó los primeros testimonios de la fiscalía sobre el accidente de bote que en septiembre de 2022 costó la vida a la adolescente Lucy Fernández cerca de Boca Chita Key.

El proceso prosigue este miércoles 10 con nuevas declaraciones, en una causa que podría costarle al acusado hasta 30 años de prisión, según expertos legales.

Testimonio del padre

La fiscal Laura Adams citó como primer testigo al padre de la víctima, Andrés ‘Andy’ Fernández, quien relató ante el jurado el último encuentro con su hija durante la celebración del cumpleaños de la hija de Pino y la angustiosa búsqueda de la joven en el hospital.

“Me dio un abrazo, y lo recuerdo con claridad, porque fue la última vez que la tuve viva”, declaró Fernández con la voz quebrada.

Después subieron al estrado dos de las jóvenes que viajaban en la embarcación, Camila Álvarez y Carolina Monterrey, ambas hoy de 21 años. Las dos coincidieron en que durante la jornada se consumió alcohol a bordo y describieron el momento del impacto.

“Solo recuerdo una sacudida en la que salí despedida y el bote empezó a volcarse”, relató Álvarez ante el jurado.

Alcohol y versión en disputa

El siniestro ocurrió el 4 de septiembre de 2022, durante el fin de semana del Día del Trabajo, cuando Pino conducía una embarcación Robalo de 29 pies con 14 personas a bordo, entre ellas su esposa, su hija y once amigas adolescentes.

La nave chocó con una baliza del canal en Cutter Bank, cerca de Boca Chita Key, volcó y lanzó a todos al agua. Fernández, de 17 años, murió ahogada, y otra menor, Katy Puig, quedó con secuelas físicas y neurológicas permanentes.

Un informe policial registró 61 envases vacíos de bebidas alcohólicas en el bote, aunque a Pino no se le practicó una prueba de alcoholemia en el lugar. El acusado sostuvo que solo había bebido dos cervezas.

La fiscalía sostiene que la nave circulaba por el lado equivocado del canal a casi 50 millas por hora y que Pino habría dado a los investigadores una versión que no coincide con las pruebas.

Defensa y panorama legal

El abogado defensor Howard Srebnick rechaza la tesis de un acto criminal y subraya que su cliente no estaba ebrio ni quiso poner a nadie en peligro. Según la defensa, Pino perdió la referencia de las balizas en una ruta que conocía bien y sufrió una conmoción cerebral en el choque.

“El Estado admite que esta no fue la intención de George. Su propia hija, su propia esposa y su propio cuerpo estaban en ese bote”, argumentó Srebnick.

La jueza Marisa Tinkler Méndez preside el caso, cuyo desarrollo se prevé que dure cerca de dos semanas.

La primera jornada quedó suspendida el lunes después de que Pino rompiera a llorar de forma reiterada y tuviera que ser atendido por los servicios de emergencia, un episodio que la fiscalía calificó de improcedente.

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