El Holocausto sigue en carne viva: el antisemitismo nunca se ha ido, según sobrevivientes
Al cumplirse este 27 de enero el Día Internacional de Conmemoración del Holocausto, ciudadanos judíos dan testimonio de familiares víctimas del horror nazi
Sobreviviente del Holocausto, Ita Bartuv, albanesa de 82 años de edad.
MIAMI.- Del Holocausto, el mayor genocidio cometido por el régimen de la Alemania nazi en el siglo XX, quedan menos de 200,000 sobrevivientesjudíos en el mundo y muchos de ellos son muestra en carne viva de que el antisemitismo no terminó con la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau del que hoy se cumple 81 años.
Ita Bartuv, una albanesa de 82 años de edad, fue la única sobreviviente del exterminio nazi que hablaba español cuando llegó a Israel, a los 61 años y ahora, desde Chile, expone a la luz un doble dolor: no solo el horror que vivió al perder a su familia y poder huir con sus padres casi milagrosamente, sino que aún al llegar a Tel Aviv fue rechazada por haberse salvado.
“En Israel, me di cuenta que los inmigrantes eran mal vistos pero los sobrevivientes del holocausto lo eran peor, allí pensaban que habían sido cobardes y no ayudaban o si lo hacían era muy poco, y no le dije a nadie nunca que yo era judía que se salvó, ni a mis mejoras amigas”, relata al medio Fuente Latina.
Después de unos 30 años que pasó trabajando en un colegio “la gente se enteró de que yo tenía que ver con el holocausto”, narra con emoción.
La Asamblea General de la ONU designó el 27 de enero de cada año, aniversario de la liberación de Auschwitz-Birkenau, como Día Internacional de Conmemoración del Holocausto, para recordar a las víctimas y "la importancia de unirnos contra el odio, la negación del Holocausto, el antisemitismo y todas las formas de discriminación", según señaló el organismo en su cuenta de X.
Holocausto 2
El horror del Holocausto
Bartuv, la primera de los hijos de padre y madre macedonios, recuerda con claridad cómo sus padres se salvaron de ser llevados a Treblinka, uno de los peores campos de concentración y exterminio en Polonia, país ocupado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
Sus padres vivían en Skopje, capital de Macedonia, el 10 de marzo de 1943 cuando recibieron el aviso de un amigo policía de nacionalidad siria de que todos los judíos de la ciudad serían arrestados el día siguiente en la mañana.
“Ellos se arrancaron esa misma noche antes de que llegaran los alemanes y abandonaron su país”, sin poder avisar a ningún familiar, y se hicieron de papales falsos y nueva identidad musulmana, como todos los judíos en ese país, llegaron a Albania, donde poco después ella nació y más tarde su hermana.
Luego supieron que en Macedonia, de 11,300 judíos quedaron solo el 2%, a todos los demás los mataron en Treblinka el 11 de marzo, y entre ellos estaban familiares. “Toda mi familia fue exterminada allí”.
En un precipitado periplo, Bartuv vivió en Italia y finalmente en Chile, donde “estábamos convencidas de que éramos cristianas” en medio del ambiente hostil antijudío. “Se sorprendieron mucho, y no para bien, cuando les contamos que, en realidad, éramos judías…”.
Tampoco sus hijos supieron que fue sobreviviente del Holocausto, “no mucho”, precisa. “Pero cuando me jubilé en casa las únicas fotos que yo había guardado las doné, y fue que me descubrieron que era sobreviviente del holocausto en Israel”.
judíos holocausto nazis - CAF/AFP/Archivo
Un hombre nazi de las SS inspecciona a un grupo de trabajadores judíos en abril de 1943 en el gueto de Varsovia. En noviembre de 1940, los alemanes establecieron el gueto de Varsovia. La población judía que aún vivía fuera fue llevada al interior del área especial, y a los polacos que vivían dentro de los límites designados del gueto se les ordenó que se mudaran. El 15 de noviembre a ningún judío se le permitió salir del recinto judío. En el verano de 1942, unos 300.000 judíos fueron deportados a Treblinka. Cuando los informes de asesinatos en masa en el centro de exterminio se filtraron al gueto, un grupo superviviente, en su mayoría jóvenes, formó una organización llamada Z.O.B. (Zydowska Organizacja Bojowa, Organización de Lucha Judía) llamando al pueblo judío a resistir. El 19 de abril de 1943 comenzó el levantamiento del gueto de Varsovia después de que las tropas y la policía alemanas entraran en el gueto para deportar a sus habitantes supervivientes. Setecientos cincuenta combatientes lucharon durante casi un mes. Pero el 16 de mayo de 1943 la revuelta terminó. Los alemanes habían aplastado lentamente la resistencia. De los más de 56.000 judíos capturados, unos 7.000 fueron fusilados y el resto fueron deportados a centros de exterminio o campos de concentración.
CAF/AFP/Archivo
Antisemitismo prevalece
Ser sobreviviente del holocausto puede ser una herida que se lleva de generación en generación.
“Yo soy bisnieto de sobreviviente del Holocausto y cuando este terminó mis bisabuelos solo tuvieron un lugar a donde ir en cual se sintieron seguros y ese fue Israel”, afirma un joven que ofrece su testimonio en este día aniversario.
Asegura que el odio a los judíos que impulsó el exterminio aún persiste.
“El antisemitismo evoluciona, muta y nunca se va; y no viene nada más de épocas del nazismo cuando se les acusaba a los judíos de envenenar pozos y de ser causantes de la peste negra”, señala.
“Se le exige a Israel acciones que no se le exige a ningún otro país del mundo”.