sábado 9  de  mayo 2026
ANáLISIS

¿Cumpliría el régimen de Irán un acuerdo con EEUU?

El presidente Donald J. Trump señaló que el régimen iraní, ante tanta presión y asfixia, decidió renunciar al desarrollo de armas nucleares y apunta de nuevo a un inminente acuerdo

Por Leonardo Morales
  • El control, la moderación y la paciencia son tres condiciones básicas que debe tener un buen negociador para lograr sus objetivos. Esas tres características las posee el presidente Donald J. Trump, por eso “juega” con sus adversarios: ataca, retrocede, cede terreno, lo recupera, vuelve a la ofensiva, dialoga, distrae y tensa la situación por momentos hasta que obtiene el resultado final que busca.

Esto es lo que se ha visto con China, Venezuela y con mayor evidencia en Irán. Trump un día afirma que la guerra terminó y al siguiente anuncia que la ofensiva puede reactivarse, para mantener la presión sobre el enemigo. No es incongruencia como muchos creen, es el arte de negociar y a la vez ahogar al contrincante para que claudique.

Como el propio Trump declaró, en esta última fase contra el régimen terrorista iraní es más efectivo el bloqueo total que los misiles.

“El bloqueo naval a los puertos iraníes es más efectivo que los bombardeos” y reiteró que no lograrán obtener un arma nuclear. "Se asfixian como un cerdo relleno", manifestó el jefe de la Casa Blanca.

En medio de la desesperación, el fanatismo y la terquedad, el régimen de los ayatolá atacó el jueves tres buques destructores con varios misiles, lanchas y drones. Ninguno de esos medios tuvo éxito, pero la respuesta de EEUU fue inmediata.

El ejército de Estados Unidos informó que atacó objetivos militares iraníes después del ataque de Teherán contra tres destructores estadounidenses que transitaban por el Estrecho de Ormuz.

"Irán lanzó múltiples misiles, drones y lanchas pequeñas" contra tres buques de guerra, pero ninguno fue alcanzado, dijo en X el Centcom, el mando militar estadounidense a cargo de las operacionesen en el Medio Oriente.

Las fuerzas estadounidenses "eliminaron las amenazas entrantes y atacaron las instalaciones militares iraníes responsables" del ataque, agregó.

Irán se ahoga, aunque lo oculte

La metáfora se refiere a que Irán se ha quedado sin depósitos para el petróleo que extrae y que no puede exportar debido al bloqueo naval que mantiene EEUU como máxima presión al régimen. Si los pozos dejan de funcionar, el daño es catastrófico, con severas consecuencias técnicas, económicas y ambientales.

Cerrar un pozo puede alterar la presión interna y permitir que la arena y otros sedimentos obstruyan el flujo de hidrocarburos. Reabrir un pozo tras una pausa prolongada puede causar que produzca mayormente agua en vez de petróleo.

El crudo, después de semanas sin flujo continuo, se sedimenta y comienza a dañar los conductos. El proceso para cerrarlo resulta muy complejo, costoso y existe el riesgo hasta de dañar el yacimiento.

El jefe de la Casa Blanca señaló el miércoles 6 de mayo que el régimen iraní, ante tanta presión y asfixia, decidió renunciar al desarrollo de armas nucleares y apuntó de nuevo a un inminente acuerdo entre los dos países, tras "positivas" conversaciones "en las últimas horas".

"Irán no puede tener armas nucleares, y no las tendrá; ha aceptado eso, entre otras cosas (...) Ellos quieren un acuerdo", afirmó el mandatario estadounidense.

"Hemos mantenido conversaciones productivas y es muy posible que lleguemos a un acuerdo", señaló el Presidente en el Despacho Oval, sin dar más detalles.

Trump había manifestado que EEUU se haría cargo del uranio enriquecido de Irán. "Lo vamos a conseguir", subrayó durante un acto celebrado en la Casa Blanca en honor a las madres de militares.

La pregunta es si los terroristas iraníes utilizan como estrategia un supuesto acuerdo -que no van a cumplir- para que EEUU levante el bloqueo naval que tiene al país al borde del colapso general.

Es un cuestionamiento que seguramente Washington ya tiene preconcebido junto a las opciones de respuesta.

Irán, el enemigo del Golfo

Ahora los iraníes hablan de que EEUU violó el alto el fuego, cuando son ellos quienes lo han hecho en múltiples ocasiones, porque atacó un buque que intentaba burlar el bloqueo naval y desoyó todas las advertencias de la marina estadounidense.

De acuerdo con informes del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), mando central unificado de Norteamérica que da cobertura de defensa a 27 países desde el Cuerno de África hasta Asia Central y el Golfo Pérsico, la operación conjunta Washington-Tel Aviv ha desarticulado el 87% del poderío militar iraní construido durante varias décadas y que incluye el programa nuclear armamentístico, levantado bajo el pretexto de desarrollo civil.

Trump, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el jefe de la diplomacia y asesor nacional de Seguridad, Marco Rubio, saben que a los islamistas radicales iraníes no les interesa ningún acuerdo, tampoco han cumplido alguno antes y no lo harán esta vez.

El Presidente -basándose en el ahogo económico- quiere un documento oficial firmado por los islamistas que le facilite retomar la ofensiva en el momento que dejen de cumplir.

Irán tiene el 90% de los países del Golfo en su contra (Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar y Barein) porque los ha atacado a modo de desesperación en las últimas semanas y por el apoyo de estas naciones al gobierno del presidente Trump.

Por primera vez, un mandatario estadounidense logra poner de su lado en una ofensiva militar en la región a casi todos los países de la zona, ahora bajo una alianza junto a Israel. En el momento en que Washington concluya su plan estratégico y se retire, estas naciones se encargarían de responder a las acciones de Teherán y mantener a raya al otrora aliado, que se ha autodeclarado como el principal enemigo.

Irán no tendrá un arma nuclear

El jefe de la oficina Oval ha reiterado su gratitud por el notable respaldo de los países del Golfo Pérsico durante la ofensiva conjunta EEUU-Israel contra el régimen de los ayatolás, que en menos de tres meses asesinó a más de 40.000 civiles iraníes opuestos al totalitarismo islámico.

Washington y sus nuevos aliados califican de inaceptable este suceso junto a las condiciones de Irán como el mayor patrocinador del terrorismo mundial. Además, busca a toda costa crear armas nucleares para sus nefastos objetivos de eliminar a Israel y atacar a EEUU, chantaje global, expansión, acciones terroristas a gran escala, subvención de grupos terroristas e islamización de las sociedades occidentales.

“No permitiremos jamás que Irán obtenga un arma nuclear” ha dejado bien claro el presidente Trump y en lo único que hasta ahora coinciden los demócratas en EEUU, a pesar de que el exmandatario, Barack Hussein Obama, les diera oxígeno financiero (1.700 millones de dólares en efectivo) en 2016 durante su mandato. En septiembre de 2023, la administración Biden-Obama descongeló y entregó otros 6.000 millones de dólares a los iraníes. El dinero lo utilizó el régimen del ayatolá Alí Jamenei para enriquecer uranio, fabricar misiles balísticos de corto y mediano alcance y drones militares, entre otras armas.

El mandatario estadounidense anunció el final de las operaciones militares, pero a la vez dijo que Washington se encuentra listo para funcionar en cualquier escenario, en dependencia de la actitud del régimen y las decisiones que tome.

Por su parte, el primer ministro Benjamín Netanyahu afirma de igual manera estar preparado para cualquier eventualidad: un acuerdo de paz o retomar la ofensiva militar.

La moderación

A pesar de la tregua, Irán lanzó misiles y drones contra buques militares estadounidenses sin ningún resultado, según el mando central estadounidense.

Frente a estas acciones de provocación, Trump ha mostrado moderación, sabe que el plan iraní es el de mantenerse en la resistencia a largo plazo, una trampa de estrategia militar para desmeritar la encomiable labor quirúrgica del ejército norteamericano.

Por su parte, Washington sabe que el bloqueo naval tiene ahogándose en petróleo y escasez al régimen y utiliza el tiempo como arma letal, además de ser parte de un plan más amplio que incluye el gran impacto económico y energético que sufren china y varios países europeos que dieron la espalda a EEUU, una transformación total del poder geopolítico de Norteamérica, las ventas récord de crudo estadounidense, erradicación de la injerencia enemiga en Latinoamérica y el Caribe y la preparación para el próximo objetivo: Cuba.

Al mismo tiempo, mantiene como agentes externos “pasivos” a Rusia y al régimen comunista de China

Estados Unidos aprovecha la tregua (violada en varias ocasiones por Irán) para rearmar a Israel y dar servicio y aprovisionar la estructura militar estadounidense que participa en la guerra contra los terroristas iraníes, al tiempo que anunciaba la suspensión de las operaciones de escolta de buques en el Estrecho de Ormuz para liberar a decenas de embarcaciones comerciales varadas por el cierre del cruce marítimo. Pero todo puede cambiar de un día para otro.

Trump dio la orden en busca del esperado acuerdo con Teherán, mientras que el ministro de exteriores iraní, Abbas Araghchi, viajaba a China para reunirse con su homólogo asiático. El tema a discutir: la guerra en Medio Oriente y el impacto para Pekín.

La visita ocurre días antes del encuentro previsto en la ciudad capital del gigante asiático el 14 y 15 de mayo entre el presidente Donald J. Trump y Xi Jinping.

La rendición de Teherán

El principal negociador de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó el 6 de mayo que Washington busca la rendición de Teherán por diversos medios, que incluye el bloqueo naval.

"El enemigo busca, mediante el bloqueo naval, presión económica para obligarnos a rendirnos", declaró Qalibaf en un mensaje de voz publicado en su canal oficial de Telegram. Qalibaf tiene razón, ese es el propósito de EEUU en estos momentos.

Hasta ahora, los intentos de reanudar las conversaciones entre Irán y Estados Unidos han fracasado, pese a un primer encuentro directo en Pakistán el 11 de abril.

El Estrecho de Ormuz sigue en el tablero de juego como tema central.

Estados Unidos no puede "dejar que Irán bloquee una vía de navegación internacional", insistió el secretario de Defensa, Pete Hegseth.

Vía marítima internacional

En un comunicado, Rubio, el jefe de la diplomacia estadounidense, anunció que la Casa Blanca propondrá una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU para "defender la libertad de navegación y asegurar el Estrecho de Ormuz".

Un proyecto de resolución de Estados Unidos y Baréin exige que Irán ponga fin a sus ataques y amenazas contra los buques comerciales en el estrecho de Ormuz.

"Creemos en algunos principios básicos fundamentales, a saber, la libertad de navegación para las economías de todo el mundo. Eso es lo que está en juego aquí", declaró el embajador estadounidense Mike Waltz, rodeado de sus homólogos de Baréin, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Kuwait.

“Si vivimos en un mundo donde a un Estado canalla —como este régimen iraní— se le permite reclamar como una "nueva normalidad" el control de una ruta marítima internacional, no pasará mucho tiempo para que veamos que eso suceda en múltiples rutas marítimas alrededor del mundo”, advirtió Rubio.

“Podría identificarles seis o siete rutas marítimas vitales en todo el planeta donde algunos países podrían decidir: “Si Irán pudo hacerlo, nosotros también lo haremos. Ahora vamos a empezar a cobrar peajes”. Y eso es algo inaceptable”.

“Los productos que fabricamos y exportamos en este país deben transitar por rutas marítimas internacionales”, afirmó Rubio.

“No podemos permitir que un país se adueñe de una ruta marítima internacional y decida cobrar peaje"; jamás lo aceptaremos”, recalcó.

El secretario de Estado confirmó que "la operación Furia Épica” había concluido, tal como el Presidente informó al Congreso. Hemos terminado esa fase".

Trump advirtió a Teherán que emprendería represalias devastadoras si atacaba buques estadounidenses y anunció el llamado "Proyecto Libertad" para ayudar a los barcos a salir del Estrecho de Ormuz, pero al parecer los iraníes reaccionaron de la forma esperada por la administración Trump y se aplazó la medida. No obstante, el canciller norteamericano especificó: “Esta no es una operación ofensiva; es defensiva”.

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FUENTE: Con información de AFP, EFE, Bloomberg News, The Wall Street Journal, The Epoch Times.

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