jueves 11  de  julio 2024
ELECCIONES

Turquía: Erdogan y Kiliçdaroglu, a segunda vuelta electoral

Tras el escrutinio de más del 99% de los votos, el actual gobernante de Turquía recabó el 49,4%, y su principal oponente un 44,95%

ANKARA, TURQUÍA- Turquía se encamina este lunes, por primera vez en su historia, hacia una segunda vuelta electoral el 28 de mayo entre el presidente saliente, el islamoconservador Recep Tayyip Erdogan, y su principal rival, Kemal Kiliçdaroglu, socialdemócrata.

El director del consejo electoral de Turquía anunció el lunes que habrá una segunda vuelta de las elecciones ya que el presidente Recep Tayyip Erdogan no consiguió la mayoría simple en la primera vuelta del domingo.

El funcionario, Ahmet Yener, dijo que aun cuando los restantes 35.874 votos del extranjero sean escrutados, no hay manera que ninguno de los dos principales candidatos tenga la mayoría necesaria para ganar en la primera vuelta.

La segunda vuelta se realizará el 28 de mayo.

Tras el escrutinio de más del 99% de los votos, Erdogan recabó el 49,4%, y su principal oponente un 44,95%; un resultado mejor de lo esperado para el jefe del Estado, a quien los últimos sondeos situaban en desventaja.

En cambio, a la oposición, que el domingo afirmaba estar "en cabeza", estas cifras le sentaron como una ducha fría.

Vigilar las urnas

Tanto Kiliçdaroglu como Erdogan han hecho un llamamiento a sus interventores a no abandonar los colegios electorales hasta que se remita la última acta firmada para evitar fraudes.

"Quiero hacer un llamamiento a nuestros héroes de la democracia: no abandonéis los colegios electorales bajo ningún concepto hasta que se entregue el último acta de urna firmada", ha publicado Kiliçdaroglu en Twitter.

"De vuestra determinación depende la plena y correcta manifestación de la voluntad de la nación. Ya lo veréis, merecerá la pena vuestro cansancio", ha añadido.

Más tarde Erdogan utilizó el mismo medio para pedir a "mis simpatizantes y compañeros que permanezcan en los centros de votación pase lo que pase, hasta que se finalicen los resultados de forma oficial".

El texto advierte además ante las especulaciones de la oposición. "Las elecciones se han desarrollado en una atmósfera positiva y democrática y el recuento sigue activo. Intentar anunciar los resultados apresuradamente implica una usurpación de la voluntad nacoinal", ha denunciado.

elecciones presidenciales y parlamentarias de Turquía - afp
Los funcionarios electorales cuentan las papeletas en un colegio electoral en Antakya el 14 de mayo de 2023, después de que cerraran las urnas en la primera vuelta de las elecciones presidenciales y parlamentarias de Turquía.

Los funcionarios electorales cuentan las papeletas en un colegio electoral en Antakya el 14 de mayo de 2023, después de que cerraran las urnas en la primera vuelta de las elecciones presidenciales y parlamentarias de Turquía.

Una intensa jornada de elecciones

Por primera vez en sus 20 años en el poder, los sondeos de opinión indicaban que el populista Erdogan, de 69 años, iniciaba la jornada por detrás en los sondeos. Las encuestas han dado una ligera ventaja a Kemal Kilicdaroglu, de 74 años y líder del grupo prosecular y de centroizquierda Partido Popular Republicano, o CHP, que lidera una alianza de opositores. Si ningún candidato consigue más del 50% de los votos, el vencedor se decidirá en segunda vuelta el 28 de mayo.

Más de 64 millones de personas, incluidos 3,4 millones de votantes en el extranjero, pueden optar a votar en las elecciones, que se celebran el mismo año en el que Turquía celebra el centenario de su república. La participación en Turquía suele ser alta, lo que indica una creencia persistente en la participación ciudadana en un país donde la libertad de expresión y asamblea se han visto reprimidas.

Las elecciones se celebraban en medio de una crisis económica que los críticos atribuyen a la mala gestión del gobierno y a una difícil crisis de coste de la vida.

Turquía también se está recuperando de un poderoso terremoto que causó destrozos en 11 provincias sureñas en febrero y mató a más de 50.000 personas que vivían en edificios inseguros. El gobierno ha sido criticado por su lenta e insuficiente respuesta al desastre, así como por la laxa aplicación de las normas de edificación, que aumentó los efectos del sismo.

En el plano internacional, las elecciones despertaban un gran interés como prueba de la capacidad de la oposición unida para derrocar a un líder que ha concentrado en sus manos casi todos los poderes del estado.

Putin-AP
El presidente ruso Vladimir Putin, a la izquierda, el mandatario iraní Ebrahim Raisi, al centro, y su homólogo turco Recep Tayyip Erdogan, posan para una fotografía antes de su reunión, el martes 19 de julio de 2022 en Teherán, Irán.

El presidente ruso Vladimir Putin, a la izquierda, el mandatario iraní Ebrahim Raisi, al centro, y su homólogo turco Recep Tayyip Erdogan, posan para una fotografía antes de su reunión, el martes 19 de julio de 2022 en Teherán, Irán.

Erdogan ha liderado una campaña electoral divisiva, en la que ha empleado recursos del estado y su posición dominante en los medios como en ocasiones anteriores. Ha acusado a la oposición de conspirar con “terroristas” o de ser “borrachos” y de defender los derechos LGTBQ, que considera una amenaza para los valores familiares tradicionales.

En un intento de ganarse a votantes afectados por la inflación, ha subido salarios y pensiones y subvencionado las facturas de electricidad y gas, además de recalcar la industria turca de defensa y sus proyectos de infraestructura.

Erdogan ha ampliado la alianza política de su Partido Justicia y Desarrollo, o AKP, con dos partidos nacionalistas para incluir a un pequeño grupo de izquierdas y dos partidos islamistas minoritarios.

La Alianza Nación de Kilicdaroglu, formada por seis partidos, ha prometido desmantelar un sistema presidencial ejecutivo aprobado por la mínima en un referendo de 2017 e instaurado por Erdogan y devolver al país a una democracia parlamentaria. Han prometido establecer la independencia de los jueces y el banco central, introducir equilibrios y garantías y abandonar el retroceso democrático y la represión de la libertad de expresión y la disidencia.

La alianza incluye al nacionalista Buen Partido de la exministra del Interior Meral Aksener, así como a dos escisiones del AKP dirigidas por el ex primer ministro Ahmet Davutoglu y el exministro de Finanzas Ali Babacan, y a un pequeño partido islamista.

El principal partido político kurdo, que ahora es el segundo grupo opositor de Turquía y al que el gobierno ha perseguido con detenciones y demandas, apoya a Kilicdaroglu en los comicios presidenciales.

Ante los centros donde votaban Erdogan y Kilicdaroglu se reunieron grandes multitudes.

“Todos hemos extrañado mucho la democracia. Todos extrañamos estar juntos”, dijo Kilicdaroglu tras votar en una escuela en Ankara, donde sus partidarios corearon. “¡Presidente Kilicdaroglu!”.

“A partir de ahora, verán que la primavera llega a este país”, dijo.

Erdogan dijo que la votación se celebraba “sin ningún problema”, incluso en la zona golpeada por el sismo, donde la gente votaba “con gran entusiasmo y amor”.

“Es mi esperanza que tras el conteo de esta tarde (...) haya un futuro mejor para nuestro país, nuestra nación y la democracia turca”, dijo.

También compite por la presidencia Sinan Ogan, un exacadémico apoyado por un partido nacionalista antiinmigración. Otro candidato, el político de centroizquierda Muharrem Ince, se retiró el jueves tras un descenso significativo en los sondeos, aunque la junta electoral consideró nulo su abandono y los votos a su nombre se contabilizarán.

Los votantes también eligen a los 600 parlamentarios del país. La oposición necesitaría al menos una mayoría para poder hacer algunas de las reformas democráticas que ha prometido.

Algunos temían que Erdogan no cediera el poder si pierde. Sin embargo, el presidente dijo el viernes en una entrevista a más de una docena de medios turcos que había llegado al poder de forma democrática y se regiría por el proceso democrático.

Aksener, líder del Buen Partido, pidió respeto tras depositar su voto.

“Ahora vamos hacia un escenario en el que debemos respetar los resultados que emerjan de las urnas cuando la gente haya votado libremente y (con) su conciencia”, dijo.

Hay preocupaciones por el registro de casi 9 millones de votantes en las 11 provincias afectadas por el sismo.

En torno a 3 millones de personas se han marchado de la región del sismo a otras provincias, pero apenas 133.000 personas se han registrado para votar en sus nuevas ubicaciones. Partidos políticos y organizaciones no gubernamentales tenían previsto trasladar en autobús a votantes, aunque no estaba claro cuántos harían el viaje.

Muchos de los sobrevivientes del sismo dejarán sus boletas en contenedores de transporte convertidos en centros de votación improvisados en patios de escuelas.

En Diyarbakir, una ciudad de mayoría kurda afectada por el sismo, Ramazan Akcay llegó pronto para votar.

“Dios mediante será una elección democrática”, dijo. “Que sea para el bien de nuestro país”.

FUENTE: Con informacion de AP/EUROPA PRESS/AFP

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