Si usted piensa hacer compras por Navidad, y piensa usar su crédito, no lo haga en exceso para evitar deudas que no pueda manejar Para lograrlo les voy a presentar una serie de sugerencias.

Mi propuesta es separar un presupuesto navideño, ahorrando por ejemplo, unos 200 dólares mensuales durante todo el año. Ya en épocas festivas, se debe elaborar una lista detallada de los regalos con sus respectivos precios. Si quiero comprar unos zapatos para mi madre, debo apuntar: Zapatos para mi mamá de 200 dólares.

Los estudios demuestran que las personas que salen sin una lista gastan el 30% más de lo que tenían planificado. Las compras por impulso suelen ser más grandes. No porque las cosas estén en oferta uno debe sentirse con la obligación de comprarlas

Por eso lo recomendable es regalar experiencias, como un viaje turístico o una cena en familia.

Recuerde que los bienes materiales dan una felicidad limitada, mientras que los bienes no materiales aseguran una satisfacción más duradera porque se comparten con los demás. Los viajes son una experiencia única, mientras que los objetos se compran y pasan de moda. De regalar, a mí en particular me gusta obsequiar libros porque ayudan al crecimiento de las personas.

Regalar a un jefe o a alguien que gane bastante dinero es difícil, deben tener casi todas las cosas materiales que se nos pueda ocurrir. Lo común es donar, por ejemplo, unos 100 dólares a una organización para apadrinar a un niño a nombre de otra persona. Eso creo que da más kilometraje que un regalo de lujo que probablemente tu jefe ya tiene.

La anticipación es importante para evitamos caer en la trampa de lo emocional, generalmente tomamos el 80% de nuestras decisiones desde un nivel emocional. Si vamos a hacer compras de último minuto sin una lista, probablemente gastaremos más y nos arrepentiremos de lo comprado y terminaremos regalando algo solo porque sí.

Existen deudas negativas y positivas. Las primeras son las que tienden a desvalorizarse y las segundas a valorizarse. Si vas a comprar una casaca, por ejemplo, cuando pase de moda, su valor va a caer. Es diferente si inviertes en estudios.

Creo que una persona normalmente no debería endeudarse por un regalo. Al contrario, debería formar parte de los gastos fijos junto con el alquiler y los servicios. Está bien usar la tarjeta de crédito para facilitar la compra y no cargar efectivo, o para pagar en tres meses; pero si lo haces porque no sabes cuándo acabará tu endeudamiento, estás entrando a un ciclo del cual es difícil salir.

Otra forma de verlo es, si necesitas lo que vas comprar o solo lo quieres porque sí. Si no es necesario, deberías pensártelo mejor.

Un punto adicional a tomar en cuenta son los intereses. Si ves un televisor con 10% de descuento, pero el interés de la tarjeta de crédito es 30%, al final pagarás más.

Lo peor que puedes hacer es gastar toda tu gratificación en regalos. Deberías destinar, por ejemplo, un 20% de la misma a ahorros, 20% a educación, solo 20% a regalos y el resto a otras actividades que sean importantes para ti.

La Navidad es un tiempo magnífico para enseñar a los niños sobre el valor del dinero. Si voy a comprar a mi madre una blusa de 50 dólares, puedo ir con mi hijo, darle el dinero y pedirle a él que elija la blusa, es una bonita forma de educar.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario