Durante la campaña presidencial de 2016, el Centro de Investigación Pew publicó los resultados de un sondeo que daba cuenta de la intensa animosidad y división partidista en la que se desarrollaba la contienda electoral.

“Hoy, el nivel de división, incluidos los sentimientos negativos hacia los miembros del partido contrario, se han profundizado”, reportó un informe actualizado del mismo centro.

Te puede interesar

En realidad, no hace falta más que ver las noticias diarias, originadas en las declaraciones políticas que sacuden a Washington todos los días, para constatar esta realidad.

Especialmente con la investigación de juicio político demócrata que amenaza al presidente Donald Trump y que seguramente intensificará aún más las pasiones y determinará la dirección de la carrera electoral de 2020.

A la luz de estos acontecimientos, los candidatos demócratas deberán adaptar sus campañas para tener en cuenta esta creciente crisis con la Casa Blanca.

Nadie más que el exvicepresidente Joe Biden, y aún principal candidato demócrata, debe tener en cuenta esto, aunque la senadora Elizabeth Warren está muy cerca y en algunas encuestas se encuentra en primer lugar, como en Iowa y New Hampshire.

Hasta hace unos días, Biden se abstuvo de atacar al mandatario republicano, prefiriendo concentrarse en sus prioridades de políticas internas. Sin embargo, muchos de sus asesores lo han estado presionando para que se muestre más polémico y aproveche el hecho de que Trump enfrenta una investigación de juicio político.

Biden ya ha dado el primer paso al dar su pleno respaldo a la acusación, y de esta manera situarse, ante los ojos de los votantes, como el único contendor que tiene la capacidad de medirse con el jefe de Estado.

Esto inevitablemente conducirá a una fuerte batalla de palabras entre ambos. El presidente ha demostrado en numerosas ocasiones que él es el “duro”, mientras que Biden ha proyectado una imagen de "conciliador".

El peligro para el exvicepresidente es que Trump tiene la habilidad de despertar a los votantes con inflamatorios ataques contra sus oponentes políticos, lo que podría facilitarle las cosas en un careo.

Es difícil evaluar en esta etapa de la campaña electoral qué tan importante será el juicio político para determinar la reacción de los votantes, especialmente los indecisos.

Entre tanto, La Casa Blanca ha declarado que no cooperará con la investigación del juicio político, una medida extraordinaria que podría terminar en una acción judicial.

De esta manera, tanto Biden como los demás candidatos demócratas, quieran o no, tendrán que abordar el tema de Trump como el gran factor decisivo en sus campañas.

Curiosamente, esto puede ser bueno para el Presidente.

Le gusta enfrentarse a sus oponentes y a juzgar por su reciente discurso en Minnesota, en el que atacó a los demócratas por lanzar una “cacería de brujas” contra él, no va a detenerse para condenar a sus rivales políticos.

A sus seguidores les encanta oírlo criticar a sus oponentes y a los medios de comunicación, y le dieron una ovación impresionante cuando dio un paso al frente para dirigirse a ellos.

Momentos antes, cuando, el hijo del mandatario, Eric Trump, los estaba preparando para la llegada de su padre, los hizo enloquecer cuando sugirió que Hunter Biden, el hijo del exvicepresidente, debería ser encerrado en la cárcel.

Ésta es una muestra de lo que probablemente sea común en los próximos meses: Trump aprovechando todas las oportunidades para atacar a los Biden.

¿Será Joe Biden lo suficientemente fuerte para defenderse?

Mucho dependerá de cómo termine la investigación de juicio político. Si Trump continúa rechazando toda cooperación, los demócratas pueden tener dificultades para reunir material suficiente para construir un caso contra el Presidente. En cualquier caso, retrasará todo el proceso, lo que sería una ventaja para Trump.

La verdadera preocupación para el mandatario será el apoyo con el que puede contar dentro del partido republicano. Si la Cámara de Representantes vota por la destitución y la pasa al Senado para un juicio formal, al menos 20 senadores republicanos tendrían que cambiar de bando para que Trump sea destituido.

Hay algunos informes de que algunos senadores republicanos podrían tener dudas sobre Trump.

Si el intento de destitución falla, veremos si Biden y su rival más cercana, Elizabeth Warren, tienen el poder político para enfrentarse a un presidente revitalizado.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

Aparecen en esta nota:

DLA Clasificados

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que la presión internacional logrará la libertad del opositor cubano José Daniel Ferrer, detenido por el régimen de la isla desde inicios de octubre?

No
No sé
ver resultados

Las Más Leídas