jueves 12  de  marzo 2026
CHOCOLATE

Secretos del “xocolātl”

Este popular derivado del cacao demuestra que es mucho más que una golosina cuando tenemos en cuenta su alto valor nutricional y singular historia

BELÉN GONZÁLEZ
Especial

El chocolate, producto del que se consumen más de 2.800.000 toneladas al año en el mundo, es mucho más que una golosina. Se trata de un alimento capaz de proveer energía al organismo; estimular la liberación de endorfinas y prevenir el envejecimiento prematuro, gracias a los antioxidantes que los componen.

Su historia está ligada a la del cacao, la semilla que le da origen. Durante muchos años se ha dicho que el llamado xocolātl, palabra adaptada de la lengua precolombina náhuatl, es originario de México, pero investigaciones recientes, basadas en pruebas antropológicas, parecen confirmar que se trata de un tesoro sudamericano que los ecuatorianos consumían desde hace aproximadamente 5.500 años.

Pero lo cierto es que los aztecas, para quienes el chocolate era una bebida energizante, le daban un valor sagrado a las semillas del cacao, tanto así que las usaban no solo como ofrenda a los dioses, sino como moneda para el pago de tributos.

Su llegada a Europa está relacionada con la conquista de América, aunque en este punto también hay dos teorías. Por un lado se afirma que fueron los españoles quienes lo llevaron al Viejo Continente en el año 1520, mientras que la contraparte responsabiliza a los misioneros jesuitas de llevar el producto por primera vez a España, Italia y Francia a través de su red internacional de conventos y monasterios, décadas después.

Lo cierto es que con el paso de los años el chocolate se hizo cada vez más popular, tanto por su sabor como por sus cualidades. No en vano durante el siglo XVII era considerado como alimento y medicamento. Pero no fue hasta 1755 que los habitantes de la costa este de Norteamérica lo conocieron, aunque una década más tarde se convirtió en un producto de consumo masivo.

Tonalidades y sabores

El chocolate es producto de la mezcla de la pasta y manteca de cacao con azúcar, y según la proporción de estos elementos, al añadir leche como aditamento, se obtienen los tres tipos que conocemos: negro, de leche y blanco.

El chocolate más puro y sano es el negro, y este se compone en un 70% o más de cacao y tiene muy poca azúcar, de allí su capacidad antioxidante, pues es rico en polifenoles-flavonoides como la epicatequina.

Sus hermanos, el chocolate con leche y el chocolate blanco, poseen mayores proporciones de grasas saturadas y azúcares, lo que implica una disminución importante de fitonutrientes, pero distintos estudios avalan el impacto positivo que ambos pueden tener en el organismo.

Y es que más allá de su composición, el chocolate es considerado un emoliente e hidratante natural, con efectos antioxidantes, estimulante cerebral, antitusígeno y capaz de reducir el riesgo de accidente cardiovascular, de allí que muchos nutricionistas aconsejan consumir hasta 100 gramos de chocolate negro por día.

Composición nutricional

El chocolate forma parte de los llamados alimentos tónicos, por su capacidad para proveernos de energía, está compuesto especialmente por hidratos de carbono y grasas. También tiene fibra, especialmente en las presentaciones en polvo, y las proteínas se suman a su composición cuando se le agregan lácteos.

En cuanto a los minerales, el chocolate con leche y el chocolate blanco llevan ventaja pues en su proceso de elaboración se enriquecen con calcio, aunque también cuentan con pequeñas dosis de fósforo, hierro, magnesio, cobre y potasio.

El xocolātl también nos provee ciertas vitaminas, como el ácido fólico, la tiamina, mejor conocida como B1, y las vitaminas A y B, que son nutrientes esenciales para el ser humano.

Pero además de su valor nutricional, la presencia del triptofano -aminoácido, regulador de nuestros neurotransmisores, en el chocolate, aumenta la producción de serotonina y anandamida, que son psicotrópicos naturales que proporcionan sensaciones placenteras sin evasión de la realidad.

Estas sensaciones placenteras refuerzan al sistema inmunológico, aumentan la actividad cerebral y el ritmo cardíaco, lo que implica beneficios adicionales. Pero no olvide que el chocolate tiene un alto contenido calórico, así que hay que consumirlo con moderación.

Detalles interesantes

  • El chocolate con leche es el preferido del 80% de la población mundial.
  • Los antioxidantes del cacao ayudan a reforzar los vasos capilares y sanguíneos de la piel.
  • El sabor amargo del chocolate es un indicador de la presencia de flavonoides.
  • Su consumo puede evitar el deterioro mental en personas mayores de 50 años de edad.
  • Las grasas del chocolate no aumentan el nivel de colesterol LDL (malo) en la sangre.

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