Han pasado más de 60 años desde que vio la luz el primer disco duro: un coloso que pesaba una tonelada y apenas permitía almacenar cinco megabytes. Hoy en día, las cámaras digitales y los smartphones son impensables sin soluciones mucho más compactas, tarjetas de memoria del tamaño de una uña que consiguen archivar varios gigabytes. Pero no todas son adecuadas para los mismos propósitos ni dispositivos.

"La tarjeta SD es una de las opciones de almacenamiento más demandadas y más masivas", explica Axel Denk, experto en tecnología informática.

SD significa Secure Digital. "SDHC es la segunda generación de tarjetas de memoria SD, que se caracterizan por una mayor velocidad y capacidad", señala Denk.

Aquellas que llevan además las siglas SDXC son a su vez una mejora de las SDHC con una capacidad de almacenamiento de hasta dos terabytes. Quien necesite el sistema FAT32 tiene que tenerlo en cuenta en la compra. "Porque las nuevas tarjetas del tipo SDXC solamente funciona con exFAT, compatible únicamente a partir de Windows XP SP2", explica Denk.

El experto señala que hay tres tipos de clasificaciones: la C (por Class), entre las que las C10 son las más rápidas, con una velocidad de al menos 10 MB por segundo. Las más nuevas pertenecen a la familia Ultra High Speed (UHS o U). Y desde hace poco existe la Video Speed Class, que consigue incluso una velocidad de 100 MB por segundo.

"Para hacer fotos, basta normalmente con cualquier tipo de tarjeta, siempre y cuando no se necesite hacer ráfagas y no haya prisa a la hora de traspasar gran cantidad de fotos de la tarjeta a la PC", señala Ralf Trautmann, del portal de telecomunicaciones "Teltarif.de".

En cambio, para quien filme la velocidad de la tarjeta es fundamental: para videos HD hay que contar por lo menos con una tarjeta C4; para Ultra HD se requiere al menos una U3.

Incluso las tarjetas con mucha capacidad de almacenamiento son cada vez más accesibles, pero a pesar de ello habría que mirar, por ejemplo, en las instrucciones de uso del aparato en cuestión si es capaz de gestionar la capacidad de la tarjeta.

Una pestaña mecánica permite proteger las tarjetas SD de tamaño normal del borrado accidental de los contenidos. Esta función no está, en cambio, en las más pequeñas Micro SD, que se usan en smartphones o tablets. Los adaptadores que vienen con las tarjetas Micro SD permiten usarlas como si se tratara de las de tamaño normal. Y un adaptador USB permite asimismo una rápida lectura en la computadora en caso de que ésta no tenga lector SD.

Las tarjetas de memoria son muy resistentes, al punto de que soportan incluso un lavado por despiste en la lavadora, según Ralf Trautmann. Pese a ello no está de más cuidarlas, y por eso suelen venir en fundas que evitan que se doblen o se quiebren.

"Para extraer la tarjeta de la cámara o de la PC, hay que apagar primero el dispositivo o en la computadora utlizar la función de extracción segura, porque de lo contrario se podrían perder contenidos si la cámara o la PC aún están trabajando con la tarjeta", alerta. No habría que dejar las fotografías y videos a largo plazo en la tarjeta, sino que es mejor copiarlos a un disco duro o a la computadora.

Si por error las imágenes se borran sin querer de la tarjeta SD, el experto informático Axel Denk recomienda un software especial de rescate de datos como el programa gratuito Recuva. "Pero si el dispositivo tiene un defecto físico, será necesario recurrir a un informático especializado", señala.

Una clase especial entre las tarjetas son las que llevan WiFi incorporado, lo que permite transferir las imágenes directamente sin sacarla, pero no son muy habituales porque cada vez hay más cámaras que llevan un módulo WiFi. Además, su velocidad de funcionamiento no es muy elevada.

FUENTE: dpa

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