La nueva empresa conjunta, que seguirá operando bajo el nombre de T-Mobile, contará entre sus accionistas con Deutsche Telekom, que ostentará el 43% del accionariado, y la japonesa SoftBank, que tendrá en su poder otro 24%. El resto quedará en manos del público y cotizará en Bolsa.
De esta forma, la teleco japonesa ha recibido una acción de T-Mobile por cada 11 títulos de Sprint, mientras que el resto de accionistas de Sprint ha recibido una acción de la nueva empresa por cada 9,75 en su poder.
A partir de este miércoles, el consejero delegado de la empresa será Mike Sievert, que ha tomado posesión de su cargo sucediendo a John Legere, que llevaba siendo primer ejecutivo de T-Mobile desde el 2012.
La fusión entre la empresa T-Mobile y Sprint, hasta ahora tercer y cuarto mayor operadores de telefonía móvil en Estados Unidos, salvó el pasado 11 de febrero el último obstáculo para completarse, después de que el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York considerase que la operación no solo no atenta contra la competencia, sino que la estimulará.
La transacción, cuyo valor alcanza los 26.500 millones de dólares, salió adelante al tercer intento, después de que las operadoras lograsen convencer al Departamento de Justicia y los reguladores del sector de que la fusión daría origen a un mejor competidor frente a las dos grandes operadoras dominantes de EEUU, AT&T y Verizon.
Sprint y T-Mobile cuentan con unos 130 millones de usuarios de forma conjunta, mientras que AT&T y Verizon superan cada una los 150 millones.
FUENTE: Europa Press
