Unas 3.500 personas se reunieron el sábado último en el oeste de Francia con el objetivo de batir el récord mundial a la mayor reunión de pitufos, justo en tiempos en los que la epidemia del coronavirus invitan a permanecer alejados de las grandes concentraciones de personas.
"Nos hemos estado preparando durante un mes, nos hemos equipado en todas las tiendas locales y pensamos que un poco de alegría nos hace bien en este momento", aseguró Isabelle, una de las participantes en la convocatoria.
De acuerdo con las normas para la ocasión, los participantes debían tener todas las partes visibles del cuerpo pintadas de azul y llevar un disfraz de pitufo o pitufina.
"Teníamos que seguir las reglas, tuvimos que buscar el disfraz", comentó Nicolás, quien califica como "una verdadera aventura" la experiencia. "Lo hicimos, hoy estamos aquí, orgullosos de ser campeones del mundo".
El récord a vencer era de 2.762 pitufos, que se reunieron un año antes en Lauchringen, Alemania.
