miércoles 1  de  abril 2026
ANÁLISIS

La inflación en Venezuela se aceleró 4.804% tras 13 años de controles

La política de controles en la cual insiste el gobierno de Maduro fracasó como medida para contener el auge de los precios y e incentivar la producción

CARACAS.- ANGIE CONTRERAS
ESPECIAL

La política de controles que implementó el ex Presidente Hugo Chávez hace 14 años fracasó como medida para controlar la inflación que en ese momento era de dos dígitos y que, a juicio del ex mandatario, se debía a un proceso de especulación. El Gobierno de Venezuela fijó en febrero de 2003 los precios de los alimentos, las medicinas, materiales de construcción y el valor de las divisas, controles que siguen estando vigentes.

“Es necesario, forma parte de una estrategia de intervención del Estado en la economía y es uno de los elementos que conforman la transición del capitalismo hacia el socialismo", expresó Chávez en 2003.

A lo largo de estos 14 años, el gobierno venezolano ha mantenido una regulación que le permite decidir, de manera unilateral, cuánto y cuándo pueden subir los precios de esa larga lista de productos, que ha seguido sumando rubros periódicamente.

De acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) entre febrero de 2003 y diciembre de 2015, último dato oficial emitido por el Banco Central de Venezuela (BCV) los precios registraron una variación de 4.804%, lo que quiere decir que la regulación lejos de ser un muro de contención para la inflación, lo que hizo fue contribuir con su auge.

Al revisar el comportamiento de los precios en Venezuela entre febrero de 2003 y febrero de 2015, tras 13 años de la implementación de la regulación, la escalada de los precios fue de 2.006%.

En 2015 la inflación se aceleró significativamente, y cerró en 180,99%, las más alta registrada en 64 años según cifras del Banco Central de Venezuela. Sólo en alimentos, los precios escalaron 315% en un año.

Venezuela registra actualmente la mayor inflación del mundo y la situación se torna compleja de cara al futuro. De hecho, el Fondo Monetario Internacional prevé una inflación récord de 720% durante este año.

En el país suramericano, ese aumento descontrolado de precios se ha visto estimulado por una política de expansión del gasto público, impulsado por los altos precios que alcanzó el petróleo hasta 2013, que les permitió inyectar masivas cantidades de dinero a la economía. Esto se traduce en muchos bolívares para pocos productos ofertados.

Los precios de los rubros controlados, fundamentalmente en alimentos y medicinas, se mantuvieron controlados durante largos períodos mientras que los costos de producción seguían incrementándose, como parte del espiral inflacionario que crecía en el país. El ex Presidente Chávez siempre se mostró renuente a la revisión de los precios por el impacto político y social que traía consigo la medida. Sin embargo, la dinámica del mercado, y la imposibilidad de las empresas de mantener una producción constante, lo obligaron siempre a revisar al alza los precios.

De hecho, entre 2003 y 2006, se mantuvieron regulados los precios de rubros agrícolas y productos terminados, situación que causó un fuerte impacto sobre rubros considerados prioritarios para la población como el café, el maíz, el arroz y el sorgo, efecto que aún no logra revertirse.

Desinversión y escasez

 El congelamiento de los precios en los rubros considerados de primera necesidad, afectó la rentabilidad de las empresas, debido a que el precio fijado por el Gobierno venezolano es inferior al costo de producción de esos productos.

Durante los últimos 14 años, las empresas del sector privado han afirmado que las revisiones de precios han sido insuficientes para cubrir el rezago acumulado y, además, las revisiones se realizaron de manera atemporal. En promedio, el Gobierno Bolivariano permitía que los precios se desplazarán, en el mejor de los casos, una vez al año.

Sin embargo, hay rubros que han resultados más golpeados por esta política y su efecto ha repercutido en los niveles de producción. En el caso de los alimentos, el café, los aceites comestibles, el pan y las pastas han sufrido largos períodos sin revisión. Igualmente están sometidos al control los precios del arroz, la carne de res, la harina de maíz precocida, la leche, los quesos, el azúcar, el pollo y el cerdo.

No sólo la inflación fue escalando con el pasar de los años sino también la escasez. El rezago en los precios  trajo como consecuencia fallas en el abastecimiento de esos productos controlados desde 2003 por el Gobierno. De hecho, el país experimenta actualmente el mayor índice de escasez registrado en su historia.

En el caso de las medicinas, la lista era de 1.144 productos cuyos precios fueron fijados en 2003 y nunca fueron revisados. Esto derivó en que muchos de esos productos dejaran de producirse en el país. Venezuela atraviesa una fuerte crisis de salud en estos momentos.

Esta situación ha derivado en la creación de un mercado paralelo de bienes regulados, donde los venezolanos consiguen los productos que no están disponibles en los canales formales de comercialización, pero a precios superiores.

El economista y presidente de la encuestadora privada Datanálisis, Luis Vicente León, señaló que tanto el control de precios como el de cambio ha generado estímulos negativos en la capacidad de producción del país, pues se desestimularon los procesos de inversión en el sector industrial, agrícola y de servicio, lo que trajo como consecuencia problemas de oferta, mayor dependencia de las importaciones, desabastecimiento y escasez. “Solo en el mercado negro se abastece de forma regular la gente pero a precios superiores. Esa es una realidad”.

León apuntó que los controles en Venezuela “demolieron el aparato productivo”, pues todos los sectores productivos registraron grandes caídas en sus índices de producción. “La inversión está desplomada. Las empresas transnacionales están desconsolidando sus operaciones en Venezuela para evitar el impacto negativo sobre sus balances. Esto no solo por el control de precios sino también de cambio, que es la raíz de la crisis que vive el país”.

De acuerdo con las estadísticas del Producto Interno Bruto (PIB), en los últimos 13 años la manufactura general registra una caída de 40%.

En alimentos de 2 mil millones de dólares que se importaban al año, en 2014 se llegó a importar hasta 12 mil millones de dólares, 2no porque la gente comió más, sino por la destrucción de valor de la producción interna, además de la corrupción. También por las expropiaciones”

 A juicio de León el sector privado está en aprieto, pues hay empresas que están cerrando líneas de producción, que han dejado de invertir, que no reciben despachos de los proveedores, porque no reciben divisas o no tienen una rentabilidad que les permita mantener sus operación. “Esas son las consecuencias de los controles”.

Esta situación no parece tener solución en el corto plazo, pues la crisis en el país tiende a agravarse ante la caída de los ingresos de Venezuela debido al desplome de los precios del petróleo. No hay posibilidad de que el aparato productivo responda con la inmediatez que se requiere para sustituir las importaciones necesarias para atender la demanda de la población.

 Más controles

Lejos de desmontar los controles de precio y de cambio, el Gobierno de Nicolás Maduro, heredero del modelo de Hugo Chávez, ha sido enfático en señalar que no dará marcha atrás y mantendrá los controles, pese al notable fracaso de esa política.

Además a lo largo de estos 14 años, las medidas de control sobre los precios, la distribución y los medios de producción se han reforzado. En 2009, el gobierno creó la superintendencia Nacional de Costos y Precios (Sundecop), ente a través del cual se revisarían periódicamente los precios de los rubros y bienes controlados. En ese momento se sumaron 19 categorías de productos al control, entre ellos los productos de cuidado personal y limpieza del hogar; entre otros.

Los precios siguen estando rezagados y los rubros que fueron incorporados a la regulación poco a poco fueron desapareciendo del mercado, porque no fue posible mantener su producción o su importación.

Asimismo, el Gobierno promulgó la Ley de Costos y Precios Justos, que fue reformada en dos oportunidades, al igual que el organismo que se encargaría de su aplicación.

El gobierno de Venezuela extendió los tentáculos del control sobre los medios de producción, por lo que además de expropiar, nacionalizar, intervenir y ocupar temporalmente las industrias privadas, también controla la distribución de los productos que se procesan y se comercializan en el país.

Recientemente, el presidente Nicolás Maduro ha dicho que reforzará las medidas del control como parte de las medidas económicas que aplicará su gobierno, las cuales anunció el pasado 17 de febrero, para combatir “la inflación inducida” y la “especulación” que persiste en el país. 

De acuerdo con las mediciones de Datanálisis, en 2015 la escasez de alimentos regulados promedió 69%, mientras que la inflación general se situó en 200%, superior a la emitida por el BCV, lo que demuestra el fracaso de los controles.

LEA TAMBIÉN:

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar