ALBERTO SCHARFFENORTH
@digitalaldea
A John Malone, uno de los más exitosos emprendedores de la industria de la tv por cable, se le atribuye haber acuñado la frase “el contenido es el Rey” en tiempos en los que el equivalente a un capítulo de Friends habría tomado ocho horas para ser transmitido por internet con la mejor conexión disponible
ALBERTO SCHARFFENORTH
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Cualquier persona menor de 50 años encontraría muy difícil imaginar la vida en ausencia de esa caja habitante de todo hogar, emisora de imágenes y sonidos, narradora de todo tipo de historias reales y fantásticas, ventana hacia el mundo y otros mundos, reveladora de dramas y esperanzas que antes solo moraban en las páginas de los libros y diarios. La televisión de todos los días fue liturgia del hogar americano por décadas, punto de reunión y referencia central de la cultura popular americana y mundial. Detrás de ella se amasaron las fortunas de una gran industria en la que unos pocos decidían qué se vería cada tarde a las 6pm modelando hábitos y determinando intereses.
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Sobre el Tope (OTT)
Y llegó la banda ancha. Grandes cantidades de datos pueden ser enviadas y recibidas entre múltiples puntos con grandes niveles de control por parte de quienes la demandan. Si existe tal cosa como la democratización de la comunicación, tiene lugar en la era de internet. Antes era la TV, ahora los teléfonos, tabletas, computadores y portátiles. Puedo llevar mi suscripción conmigo a donde quiera [siempre que sea dentro del país, pero esa es otra historia]. Y cuando quiera puedo ver la TV de ayer y las películas de hace 50 años, y con ellos millones y millones de piezas de video sobre los asuntos más diversos, triviales, sórdidos, tiernos e hilarantes. Es lo que la industria de la distribución de contenidos producidos, cine, TV, documentales, eventos, llama “Over The Top”.
Streamings y Streamers
Durante las dos últimas décadas si usted vivía en cualquier ciudad americana, tenía opción a unas cuatro o cinco alternativas para ver televisión. Dos o tres opciones de servicios de cable, y uno o dos servicios de TV satelital. Todos portadores de una oferta similar entre ellos en un 90%, con niveles de calidad y disponibilidad muy similares y esquemas de precios en el entorno de los $40 a $60 para un paquete básico de unos 100 canales. Añadidos los paquetes Premium y algún servicio de demanda para deportes y eventos la cuenta podría rápidamente superar los $100.
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La gran diferencia entre esas ofertas y esta nueva forma de ver TV radica en la libertad para decidir cuándo y qué se quiere sintonizar, pero la televisión en internet no es un territorio indómito como el lejano oeste que conquistaron los colonos, tiene fronteras, vehículos para recorrerlo y tarifas para disfrutarlo, hay una oferta de servicios para acceder al contenido, que se pueden identificar como “Streamings” cada uno de ellos posee ciertas diferencias y muchas similitudes al igual que sus antecesores servicios de TV pagada. La otra oferta es de dispositivos que facilitan la sintonía en el televisor que podemos llamar “Streamers”. Entre los más populares se encuentran Chromecast de Google, Amazon Fire, Roku, y Apple TV. Además de estos algunas consolas como el Xbox permiten dirigir contenidos con menús predeterminados para Netflix, Hulu, Youtube y Vevo. Pero es posible también acceder a estos servicios que se encuentran preinstalados en casi todos los Televisores de nueva generación que poseen acceso directo a internet.
Los Streamings

Netflix
Es el líder de los servicios de Streaming con 39% de los suscriptores que pagan este tipo de facilidad. Su precio es de $7,99 y entre sus principales atributos se encuentran la disponibilidad de contenidos propios tales como “House of Cards” y “The Blacklist” que han captado el interés de grandes públicos. Además una suscripción permite incluir hasta a cuatros usuarios.
Hulu
Comenzó como un agregador gratuito de contenido original para TV y es precisamente ese su enfoque principal. Este servicio cuesta ahora lo mismo que Netflix y puede ser contratado en dos versiones, la más costosa solo reduce en cantidad pero no elimina los anuncios comerciales. Ninguna otra plataforma presenta títulos de TV que han sido presentados con solo dos o tres días de antelación en las cadenas abiertas.
Sling
Es lo más parecido a un servicio clásico de TV por cable, solo que transmitido por internet. El paquete básico tiene un costo de $20 que es mucho menos de lo que se paga por un servicio de cable común, pero adicionalmente permite ubicar contenidos en demanda de la misma forma que Hulu y Netflix, solo que en menor abundancia.
Stream (Comcast)
El proveedor de Xfinity ha visto que no hay forma de revertir la tendencia de migración a la TV por internet y ha decidido lanzar su propio servicio de streaming a un precio es de $15 para los clientes actuales de Xfinity internet y al principio solo estará disponible en el área de Boston, para después irse expandiendo a otros territorios.
Amazon Prime
La ubicua tienda de todo lo imaginable en línea también ofrece por unos $8 al mes que se pagan de forma anual un servicio que se destaca por incluir una vasta librería de producciones de TV y cine de mercados internacionales. El gran atractivo de Prime es que sus suscriptores pueden disfrutar de capacidad para archivos de todo tipo en Amazon Drive y despacho libre de dos días en toda compra de mercancías.
*Alberto Scharffenorth es experto en Mercadeo Tecnológico, empresario de telecomunicaciones y Creador de la Fundación Aldea Digital
