MIAMI.- La cifra sorprendió a todos los encuestadores: más del 30% de los hispanos de Florida votaron por Donald Trump.
MIAMI.- La cifra sorprendió a todos los encuestadores: más del 30% de los hispanos de Florida votaron por Donald Trump.
En el pasado mes de agosto, un sondeo realizado por la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y Adsmovil, conducido por el investigador Eduardo Gamarra, informaba que el hoy electo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tenía un muro infranqueable con los hispanos. Según esa encuesta sólo el 12.9% de los latinos apoyaban al entonces candidato republicano.
Según el encuestador Trump tenía un techo de 18% y un suelo de 11%. Por la misma época un estudio del Pew Hispanic Center afirmaba que “ seis en diez latinos registrados para votar (58%) están a favor de Clinton, mientras que apenas el 19% respalda a Trump”.
El voto hispano que estuvo a favor del magnate de Nueva York fue del 29% a nivel nacional. Sin embargo, Hillary Clinton logró una importante victoria en Nevada y fracasó el intento de reelección del alguacil del Condado Maricopa, Arizona, Joe Arpaio, figura que se convirtió en el símbolo de la política antiinmigrante en Estados Unidos y entusiasta seguidor de Trump.
El mismo Gamarra afirmó, en marzo de 2016, en una entrevista para FIU News que Trump necesitaría por lo menos el 30% de voto latino para ganar la presidencia. La profecía se cumplió.
“Algunas veces la gente vota contra sus propios intereses”, respondió María Rodriguez, de la organización pro inmigrante FLIC VOTE, de la Florida, a la pregunta de por qué la comunidad inmigrante, en un 30%, voto en la Florida por Trump, lo que sin duda ayudó a su triunfo.
“Hubo solidaridad de cubanos y puertorriqueños con los mexicanos, venezolanos, los inmigrantes fueron un bloque fuerte e importante. Rompimos records de voto temprano” complementó Rodriguez. “Fuimos una fuerza indiscutible. [Pero] subestimamos la rabia de la comunidad blanca que salió en grandes proporciones”, amplió.
Pablo de Llano, de El País de España, escribió que “ la victoria de Trump se abre ahora como una enorme incógnita ante los 56 millones de latinos que habitan Estados Unidos, unos diez de ellos indocumentados”. Rodríguez, al respecto, indicó lo que podría ser el camino de la comunidad inmigrante para los próximos años de la era Trump: “hay una crisis tremenda de miedo, rencor, de falta de confianza, pero estamos trabajando para hablar con claridad que Trump no puede quitar los derechos constitucionales y vamos a estar trabajando para que la gente los conozca y vamos a documentaron su violación”.
También aseveró que no sólo para los inmigrantes, sino para otros sectores (los que defienden el medio ambiente, por ejemplo) este cambio enorme los va a fortalecer y desafiar para que “articulen una visión más clara y amplia de la realidad”, recalcó Rodríguez.
