Atroces violaciones a los derechos humanos ocurren en Cuba con regularidad y sólo han empeorado en los últimos años. El pueblo cubano carece de los derechos humanos más básicos y son castigados por cualquier sentimiento que no esté de acuerdo con el régimen de los Castro. La semana pasada, el gobierno castrista condenó a un cubano a un año de prisión por no haber visto el funeral de Fidel Castro. El año pasado, Danilo Maldonado, también conocido como El Sexto, fue arrestado por escribir "se ha ido", en una pared después de la muerte de Fidel Castro.

La administración anterior falló al pueblo de Cuba y, desde el cambio en favorable política hacia Cuba, los informes muestran que la crisis humanitaria sólo ha empeorado. El informe Freedom in the World 2017, publicado por el informe de Freedom House, mostró que las detenciones arbitrarias estaban en el nivel más alto en los últimos siete años. La Comisión Cubana para los Derechos Humanos y la Reconciliación Nacional documentó un promedio mensual de 862 detenciones arbitrarias entre enero y noviembre del año pasado.

Raúl Castro intenta silenciar al pueblo cubano sometiendo a los defensores de los derechos humanos, periodistas y manifestantes pacíficos a detenciones arbitrarias y detenciones a corto plazo. Castro también intenta cortar cualquier relación entre la oposición y los grupos externos. La semana pasada, a Luis Almagro, secretario general de la OEA, se le negó la entrada a Cuba. Estaba visitando la isla para recibir el primer Premio Oswaldo Payá a la Libertad y la Vida. Oswaldo Payá fue un activista de derechos humanos, asesinado por el régimen de Castro hace cinco años. Almagro iba a recibir el premio de manos de la hija de Payá, pero el régimen de los Castro llamó a este evento una "provocación inaceptable" y, del mismo modo, negaron el ingreso a un exministro de Educación de Chile y a un expresidente de México simplemente porque planeaban reunirse con disidentes.

El pueblo cubano está poniendo en riesgo sus vidas por reportar y denunciar abusos en contra de ellos a organizaciones externas. Las Damas de Blanco marchan todos los domingos protestando pacíficamente contra los injustos y bárbaros encarcelamientos de los disidentes. A menudo son golpeadas y arrestadas, pero siguen luchando por la libertad de su país. Vemos manifestantes como Xiomara de las Mercedes Cruz Miranda que ha estado en prisión desde abril pasado, o María del Carmen Cala Aguilera, en prisión desde abril de 2015, o Juana Castillo Acosta, que fue golpeada en su propia casa y luego sentenciada a cinco años de arresto domiciliario, Yunet, Marieta, Jacqueline, Marta y Aymara Nieto Muñoz quienes son sólo un puñado de las muchas mujeres que están en prisión, en los gulags de Castro.

Estos son sólo algunos de los muchos que son perseguidos diariamente por oponerse al régimen de Castro. Ellos son simplemente encarcelados en un esfuerzo de Castro para silenciar a su pueblo. Pero el pueblo cubano sigue fuerte frente al régimen represivo castrista. No renuncian a la esperanza de ver a Cuba libre y democrática. Veo esa misma esperanza en los ojos de muchos de mis electores: los cubanoamericanos como yo, que tuvieron la oportunidad de crear una vida en un país que defiende todo lo que Castro reprime, que son la libertad de expresión, reunión, petición, estado de derecho y democracia.

Es un deber de esta nueva administración revisar la fracasada política hacia Cuba del anterior gobierno, y comenzar a trabajar apoyando al pueblo cubano contra el régimen de los Castro. Debemos estar junto al sufrido pueblo de Cuba. Debemos estar en contra del régimen castrista que sólo busca beneficiarse. Debemos darle al pueblo cubano una nueva esperanza y el compromiso de ayudarle a alcanzar la libertad y la democracia en la isla cautiva.

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