MADRID.- El Ejército colombiano señaló a las disidencias de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) por retener el pasado 28 de octubre a 180 militares en Tibú, en la región fronteriza con Venezuela, y mantendrían aún secuestrados a dos de ellos, identificados como Jeison Martínez Tapias y Leonardo Dávila.
El comandante del Ejército en la zona, el general Fabio Caro, informó sobre lo ocurrido en declaraciones a la emisora Blu Radio y señaló en concreto al dirigente guerrillero conocido como "El Mocho Olmedo".
El general destacó que el soldado secuestrado, Martínez Tapias, desarrollaba una labor humanitaria, pero ahora está secuestrado por el Frente 33 de las FARC. En cuanto a Leonardo Dávila, Caro destacó que fue secuestrado cuando realizaba un transporte para una misión médica.
Medios colombianos informaron que los 180 militares fueron retenidos por campesinos dedicados al cultivo de la coca cuando realizaban sus labores. Los militares vigilaban la infraestructura petrolera en la región y apoyaban a las unidades de erradicación manual de cultivos.
Caro aseguró que la guerrilla está presionando a las comunidades campesinas de la zona para que no permitan que las fuerzas armadas actúen en la lucha contra el narcotráfico.
"Estos grupos amenazan y obligan a la población civil a salir para bloquear a la Fuerza Pública y evitar la erradicación" de cultivo ilícitos, indicó Caro. "Esos bandidos son los que pelean las rutas del narcotráfico con los carteles mexicanos", añadió.
Los militares fueron liberados después de 36 horas tras la intervención como mediadores de la Defensoría del Pueblo colombiana y de la Personería del Municipio de Tibú.
"Olmedo" es la mano derecha de alias Jhon Mechas, máximo cabecilla de las disidencias de las FARC en la región del Catatumbo y por quien las autoridades ofrecen una recompensa de 3 mil millones de pesos (unos $775.427).
FUENTE: Con información de Europa Press