En la madrugada del jueves, después de una jornada de lluvias que duró hasta la noche, se derrumbó el techo y parte de la fachada de un edificio de dos niveles y cierta significación patrimonial en el barrio histórico de la ciudad de Sagua la Grande, Villa Clara.

Diario de Cuba informa que el desplome dejó un lesionado grave, pero la demolición del segundo nivel generó un accidente de trabajo que obligó a evacuar a un obrero herido al mediodía de este viernes.

"Ambas víctimas pudieron evitarse", opinó uno de los vecinos en la aglomeración de cientos de personas convocadas por el segundo incidente.

El primer lesionado "estaba durmiendo cuando el techo se le vino encima", dijo una mujer, "pero había alertado muchas veces al Gobierno y ni siquiera pudieron ayudarle a apuntalar las vigas".

El edificio, construido en 1909, sobrevivió a Irma con afectaciones visibles en la fachada. El techo quedó aún más dañado.

El residente, conocido como Tatica, "buscó ayuda, pero nadie se la dio", confirman los vecinos.

Tatica vivía con su hermano Pedro Pablo, un antiguo artista aficionado y vendedor callejero que devino indigente.

"Aquello se derrumbó antes de la 5:00 de la mañana", precisó Norma, quien escuchó el estruendo desde otro edificio de la misma cuadra. Fefa, en un apartamento más próximo al escenario del siniestro, asistió además al colapso de las redes eléctricas: "Tuve la candela delante de mí, oía como saltaban y chisporroteaban los cables".

El segundo lesionado trabajaba en la demolición

Aunque la electricidad fue restablecida para la noche del jueves, las consecuencias del siniestro mantienen en vilo a los habitantes del centro histórico. La demolición obligó a suspender el servicio durante todo el viernes. Y, al parecer, según varias fuentes consultadas en los alrededores de la zona demolida, la descoordinación entre la Empresa Eléctrica y el equipo a cargo del derribo produjo una segunda víctima a la cuenta del edificio y de las autoridades de Sagua la Grande.

"Debieron retirar todos los cables para permitir el trabajo, pero dijeron que no, que ya estaban colocados y no iban a intervenir de nuevo, a trabajar por segunda vez", contó un testigo que presenció la caída del obrero cuando una grúa lo izaba, a bordo de una cesta, hasta el segundo nivel del edificio.

El equipo apropiado, con su cesta alzada sobre un brazo bien firme, dejó de funcionar y los responsables optaron por una grúa para no deshacer el trabajo de los electricistas.

Con la grúa podrían alzar al obrero sobre los cables. Era lógico, en apariencia, hasta que la improvisada cesta cedió y cayó sobre los escombros, como un remake del derrumbe.

El obrero "iba casi desmayado", recordó una vecina que salió al balcón alertada por el grito de los curiosos que presenciaron la caída. "Para colmo, con tantos rescatistas ayer (jueves), hoy (viernes) no quedaba una ambulancia para cargar con el herido hasta el hospital".

Este episodio revivió para algunos la caída del viejo Hotel Paradero, una de las imágenes más memorables del huracán Irma, gracias al vídeo de un aficionado que captó el instante del derrumbe y que luego se difundió en las redes sociales.

"La ciudad se desmorona", comentó un artista local, "pero la causa es la desidia y el fracaso económico. El viento y la lluvia son la anécdota".

En el centro histórico de Sagua la Grande, declarado Monumento Nacional en 2011, abundan las edificaciones en regular y mal estado, con escasas reparaciones, entre las que sobresale la del Hotel Sagua como parte de los proyectos en algunas localidades villaclareñas con vistas a la Feria Internacional de Turismo de 2018.

"A este paso, quedará poco patrimonio para disfrute de los turistas", observó un arquitecto. "Ahora mismo, me parece que esta demolición ha sido excesiva. Pudo mantenerse un tramo de fachada más amplio. Lo que fue un edificio ecléctico de dos niveles, con cierta monumentalidad, quedará irreconocible".

No fue posible a DIARIO DE CUBA obtener más opiniones sobre la relación entre el estado del patrimonio sagüero y la viabilidad de una ciudad cada vez más deteriorada como destino turístico.

"Nosotros no pensamos en eso [el turismo]", dijo una vecina del barrio histórico. "Solo valdría la pena si sirve para que el Gobierno se decida a salvar nuestras casas".

FUENTE: DIARIO DE CUBA/MAYKEL GONZÁLEZ VIVERO

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