viernes 24  de  julio 2026
PERIODISMO

Periodistas exiliados denuncian en Bogotá las dificultades de informar lejos de sus países

En el XIV Festival Gabo, los periodistas de Cuba, Nicaragua y El Salvador relataron cómo afrontan la persecución y buscar formas de informar sobre sus naciones

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

BOGOTÁ.- Periodistas de Cuba, Nicaragua y El Salvador denunciaron este viernes, 24 de julio, en el XIV Festival Gabo, celebrado en Bogotá, las dificultades de ejercer el oficio desde el exilio y coincidieron en que el destierro los obliga a replantear su trabajo, afrontar las secuelas de la persecución y buscar nuevas formas de informar sobre sus países.

La conversación contó con la participación del fundador del medio nicaragüense Confidencial, Carlos Fernando Chamorro, que cumple 30 años desde su creación; la periodista cubana Mónica Baró; el salvadoreño Carlos Martínez y la también nicaragüense Claudia Neira Bermúdez, quienes compartieron sus experiencias tras verse obligados a abandonar sus países por la persecución y la censura.

Baró afirmó que ejercer el periodismo en Cuba supone hacerlo en un contexto de “extrema sobrevivencia”, marcado por la vigilancia estatal, el riesgo de prisión, los cercos policiales y el deterioro de las condiciones de vida.

La periodista cubana explicó que decenas de reporteros independientes han sido forzados al exilio y que quienes permanecen en la isla trabajan en medio de apagones prolongados, escasez y restricciones constantes.

“Desde fuera de Cuba es muy difícil imaginar los matices porque el terreno no se puede reemplazar con nada. Cuando a un periodista le quitan el terreno, lo mutilan, le quitan la mitad de lo que es y por más que hay un ejercicio de resistencia, de resiliencia, de no ceder, de no silenciaros, perdemos muchísimo de la realidad”, lamentó. “Desde fuera de Cuba es muy difícil imaginar los matices porque el terreno no se puede reemplazar con nada. Cuando a un periodista le quitan el terreno, lo mutilan, le quitan la mitad de lo que es y por más que hay un ejercicio de resistencia, de resiliencia, de no ceder, de no silenciaros, perdemos muchísimo de la realidad”, lamentó.

Baró recordó que abandonó su país cuando la vigilancia permanente y los cercos policiales le impedían seguir ejerciendo su trabajo, aunque advirtió de que quienes continúan denunciando al régimen desde el exterior tampoco dejan de estar expuestos a represalias.

Romper el silencio

Por su parte, Martínez sostuvo que el exilio obliga a revisar permanentemente los métodos periodísticos y a reforzar los procesos de verificación para evitar que las propias convicciones condicionen la información.

“Cuando me deje llevar por la inercia (...) en ese momento realmente me mataron, destruyeron el periódico y me destruyeron como periodista”, insistió.

Chamorro defendió que la tarea de los periodistas exiliados sigue siendo ofrecer información útil a los ciudadanos, romper el silencio y documentar los abusos para preservar la memoria y contribuir a que las violaciones de derechos humanos puedan ser investigadas en el futuro.

El periodista recordó que, cuando fundó Confidencial hace 30 años, nunca imaginó que además de los desafíos de sacar adelante un medio de comunicación, tendría que enfrentarse a la transformación digital del periodismo y a la crisis democrática de Nicaragua.

Más de 250 invitados de 37 países participan desde hoy y hasta el domingo en el XIV Festival Gabo, que bajo el lema “Aquí estamos, aquí contamos”, reúne a periodistas, escritores, artistas, investigadores y defensores de derechos humanos en más de 150 actividades gratuitas distribuidas en 40 espacios de la capital colombiana.

FUENTE: Con información de EFE

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