LA HABANA.- En un parque adoquinado, contiguo a la Lonja del Comercio, en La Habana Vieja, las palomas picotean el alpiste que un empleado esparce de una lata, mientras decenas de turistas que huyen del frío, tiran fotos con sus bermudas y sandalias de cuero. Varios excursionistas se resguardan del inusual calor otoñal bajo las sombrillas de un café que vende refrigerios y agua mineral a precios de Nueva York. Pero Joan anda en otros trotes.

Locuaz, el joven es capaz de ofrecer tabacos, chicas, casas de renta o cualquier otra cosa que el turista desee en cuatro idiomas. “Italiano, inglés, francés y portugués. Para el año que viene veré si también aprendo un poco de alemán. ¿Verdad que estoy escapa´o?”, le pregunta a un “socio” que lo acompaña.

Joan está a la caza de potenciales clientes que desembarcan de un crucero varado al otro lado de la Avenida del Puerto. El negocio de muchos residentes en barrios aledaños, como San Isidro, Belén o Jesús María, es ofertar puros, ron o prostituirse. También sirven de guías privados, alquilan bicicletas o taxis.

Joan se las sabe todas cuando de buscarse el dinero se trata, pero lo que ni él ni ningún vecino de los alrededores de la calle Obispo saben es cómo la cubana empresa de telecomunicaciones ETECSA instalará internet a domicilio, “próximamente”, según la prensa estatal.

Promesas

En Cuba las promesas oficiales suelen sonar a farol. Casi nadie las cumple. Cualquier funcionario mediocre promete bajar la luna si es necesario. Una manía heredada de Fidel Castro.

En el verano de 2013, Tania Velázquez, directora Comercial y de Mercadotecnia de ETECSA, aseguraba que “para el año que viene se comenzaría a introducir internet en los teléfonos móviles. Y para diciembre de 2014 internet en las casas”.

Todavía se están esperando esas promesas. La estrategia cubana para expandir internet es a cuentagotas.

Para Eneida, ingeniera de ETECSA, la culpa no es solo de su empresa. “Es cierto que la tecnología desfasada impide acelerar la introducción de internet y otras herramientas tecnológicas, pero las decisiones en ETECSA vienen de arriba. Si la empresa, que gana millones de dólares al año, pudiera reinvertir parte de esas ganancias en la modernización de su infraestructura, hace rato habría internet en los hogares. Pero los ingresos de ETECSA van a parar a la caja central del Estado. Si internet camina a paso de tortuga es por culpa del Gobierno”.

Joan, el vendedor clandestino de tabacos que reside en la barriada donde la prensa oficial asegura que “se comercializarán 2.000 cuentas de internet en viviendas de la zona”, desconoce a quiénes les otorgarán el derecho a utilizar internet desde su casa. “Tengo teléfono fijo y tanto para mi negocio como el de mi madre, que es peluquera particular, nos convendría un montón. Pero por donde yo vivo nadie sabe de qué va la cosa. Hay tremenda intriga con eso. He visto a trabajadores de ETECSA laborando, pero no sé a quién le tocará el premio gordo”.

Secretismo

En la oficina comercial situada en la calle Obispo, señalada por la prensa estatal para vender el ADSL(siglas en inglés de Línea de abonado digital asimétrica) y efectuar los contratos (que serán temporales pues los medios han aclarado que se trata de un ensayo), dicen no saber el día que comenzaría la prueba de internet en un área de La Habana Vieja.

“Hasta el momento no se sabe nada. Se dice que internet comenzará a comercializarse antes de que acabe 2016. Pero nada más sabemos. Tampoco los precios del ADSL ni las tarifas. Lo único que sé es que será banda ancha y se venderán determinadas horas por casa”, informa una empleada.

Aida, jubilada y propietaria de un teléfono fijo, quisiera tener internet en su casa para “comunicarse con su hija que vive en Miami. Pero si tengo que pagar 100 chavitos (cuc) al mes, no lo tendré. No creo que en Cuba haya mucha gente que pueda pagar esa cantidad mensualmente. El Gobierno siempre se aparece con una tiñosa distinta y acostumbra a poner los precios en divisas por las nubes. Sí es así, no quiero internet. Me sigo conectando en la sala de computación de la calle Obispo”

Darién, ingeniero de ETECSA que trabaja en las redes de conexión a internet a domicilio en la parte antigua de La Habana, igualmente desconoce el precio del servicio y otros detalles.

“Como siempre sucede en Cuba, existe tremendo secretismo. Pero te aseguro que barato no será. Y tengo mis dudas de que el servicio comience antes de fin de año, por los atrasos. Para libretazos, ETECSA. Mira el caso del servicio Nauta en los celulares, que es una reverenda porquería o el WiFi, que dijeron funcionaría a lo largo del malecón y se comprometieron con abrirlo antes de las navidades y lo más probable es que no cumplan con la fecha”, comenta el ingeniero.

Redes fijas

Desde 2011, la trama sobre la ampliación de internet en Cuba tiene tintes de novela de ciencia ficción salpicada de corrupción. En el trazado del cable submarino desde Venezuela, al costo de 70 millones de dólares, se produjeron desfalcos y deserciones de altos funcionarios.

Si damos crédito a un ingeniero de ETECSA, al tanto de las negociaciones de Google con la empresa cubana de telecomunicaciones, “los yumas nos aconsejaron que desecháramos la utilización de la telefonía fija, porque a ella solo tiene acceso el 20 por ciento de la población y por lo costoso de las inversiones. La estrategia de Google está enfocada en las redes inalámbricas (wireless network). Pero los funcionarios del Gobierno, que creen que se las saben todas, siguen optando por llevar internet a domicilio por las redes fijas”.

La lentitud, mentiras y falsas promesas oficiales suelen ser reiteradas en Cuba. “Que sigan comiendo mier... Ahorita las empresas estadounidenses se aparecen con satélites que llevan la señal de internet gratis a todo el mundo y se van a lamentar del tiempo perdido”, asegura un joven que vende a 20 pesos la hora el servicio de Connectify en un parque habanero con acceso a WiFi.

Y es que en el tema de las nuevas tecnologías, cualquier cosa es posible.

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