[email protected]
@danielcastrope
[email protected]
@danielcastrope
MIAMI.- A las voces que se han pronunciado por la recuperación de la Dama de Blanco Xiomara Cruz Miranda, a quien se le habría inoculado un virus o bacteria durante su estancia en una cárcel, se sumó la de su hija Clara Iznaga, quien lanzó un mensaje al mundo para que “salven” a su madre.
Cruz Miranda nuevamente fue recluida en un hospital de La Habana debido a problemas pulmonares que estuvieron a punto de causarle un paro cardiorrespiratorio y múltiples episodios de taquicardias, según Iznaga, que habló con DIARIO LAS AMÉRICAS desde la capital cubana.
“A mi madre le hicieron algo, yo estoy segura de eso”, sostuvo la hija de Cruz Miranda, al tiempo que hizo un llamado a “Estados Unidos o a cualquier otro país” para que interceda por la integridad física de la opositora, cuyas expectativas de vida cada día serían más escasas.
La activista fue ingresada el pasado 26 de diciembre en el hospital Miguel Henríquez de La Habana [conocido por su antiguo nombre, La Benéfica], ubicado en el municipio Diez de Octubre.
“Eso fue en horas de la madrugada que tuvimos que llevarla de urgencia, tenía mucha falta de aire, estuvo a punto de un paro respiratorio y perdió el conocimiento; después tenía taquicardias”, explicó Iznaga.
Tanto en el exilio como dentro de la isla, organizaciones humanitarias, reconocidos activistas, líderes comunitarios, políticos y simpatizantes de la causa por la libertad de Cuba han emprendido una campaña que demanda el otorgamiento de una visa humanitaria para que Cruz Miranda pueda desplazarse a Estados Unidos, con el fin de recibir atención médica de calidad y alejada de la influencia del régimen de La Habana.
Asimismo, en el sitio web change.org avanza una iniciativa en la que puede leerse: “Solicitamos su personal intervención [congresista Mario Díaz-Balart] ante las autoridades correspondientes de los Estados Unidos para que le sea otorgada una visa humanitaria a la valiente luchadora por la democracia Xiomara de las Mercedes Cruz Miranda, integrante de Las Damas de Blanco, quien se encuentra en grave estado de salud peligrando su vida”.
Entretanto, Iznaga aseguró que “nadie le saca de la cabeza” que el régimen cubano está detrás de los padecimientos de su madre, para afectar su activismo por los derechos humanos en la isla.
Según dijo, “mi mamá una noche vio a un enfermero que le iba a poner algo en el suero y como se vio sorprendido, no lo hizo”. Luego se preguntó: “Si lo iba a hacer esa noche ese enfermero, se imaginan ¿cuántas veces lo harían cuando mi mamá estaba dormida?”.
De acuerdo con el relato, ese episodio ocurrió hace “más de tres meses” cuando la Dama de Blanco y también miembro de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) se encontraba internada en el hospital Salvador Allende [antigua clínica Covadonga, localizada en la calzada del Cerro]. “A ella le inocularon algún virus”, sentenció.
Reacciones
Sobre la nueva recaída de la opositora, Berta Soler, quien es la líder de la organización Damas de Blanco, escribió en Facebook: “Está muy mal en estos momentos, con mucha falta de aire, líquido en los pulmones, piernas inflamadas hasta los glúteos, pérdida de apetito, en ocasiones el esfínter no le funciona al punto que se le salen las heces fecales y se ha orinado en la cama”.
Por su parte, la también Dama de Blanco Yamilé Bargés publicó en la misma red social que pidió a una enfermera que atendió a la activista que le diera las ámpulas de los medicamentos utilizados ahora que se encuentra otra vez en el hospital.
Agregó que después de negarse la enfermera, “de momento vino un señor con un walkie talkie y otra señora que se atravesó en el carrito de los medicamentos para que yo no viera, y mezcló los frascos ya utilizados con otros”.
“Percibí que un operativo de la Seguridad del Estado se mueve dentro del hospital y que Xiomara corre peligro”, escribió Bargés.
La hija de Cruz Miranda anotó en sus declaraciones a nuestro medio que su madre “ya no puede caminar sola”, que “le tiemblan las piernas para caminar” y que “no puede valerme por sí misma para nada”.
“A ella no la quieren atender en los hospitales como la deben atender”, aseveró.
Estado actual
Con relación a su estado actual, Iznaga indicó que Cruz Miranda tiene “la hemoglobina muy bajita” y que debido a su delicado estado de salud en las primeras horas de este lunes le suministraron una “transfusión” de sangre.
La Dama de Blanco a finales de diciembre pasado recibía oxígeno a través de un balón y también tenía un suero y sondas conectadas a su cuerpo.
Acotó que “el único diagnóstico que nos han dado a sus familiares es que tiene tuberculosis”. Sin embargo, dijo, “hay quienes creen otra cosa porque tiene otros síntomas que nadie sabe explicar por qué”.
Cruz Miranda estuvo hospitalizada durante seis meses luego de enfermar en la cárcel de mujeres de Ciego de Ávila, de donde fue trasladada a la capital cubana.
Desde entonces, la opositora ha sido diagnosticada con supuestas enfermedades, desde cáncer hasta tuberculosis, por diferentes galenos, sin que puedan verificar una u otra afección.
La Dama de Blanco fue condenada en 2018 a 16 meses de cárcel por un supuesto delito de “amenaza”, y en agosto de este año fue liberada bajo licencia extrapenal.
¿Quién es la activista?
Xiomara Cruz Miranda nació en La Habana el 7 de agosto de 1961. En 1973 murió su madre y su educación y la de sus dos hermanos menores quedó a cargo de la abuela materna.
La mayor parte de su vida vivió en la calle Tenerife, en Centro Habana, hasta que en 2005 una pared de su apartamento se vino abajo y casi mató a su nieto de siete años. El viejo edificio fue demolido más tarde.
Junto a otras Damas de Blanco, en abril de 2016 Cruz Miranda se manifestó contra el castrismo en el Parque de la Fraternidad, lo que ocasionó que fuese arrestada y puesta en la cárcel de mujeres del Guatao. Cinco meses después fue trasladada a la prisión La Bellote, en Matanzas.
Pese a su paso por la cárcel, Cruz Miranda continuó su movilización con las Damas de Blanco a favor de los presos políticos. Hoy se debate entre la vida y la muerte.
