La representante permanente de Guyana ante las Naciones Unidas, Carolyn Rodrigues-Birkett, se consolidó como la principal aspirante para suceder a António Guterres en la Secretaría General de la ONU, tras liderar la segunda votación informal del Consejo de Seguridad.
Sin embargo, su candidatura aviva el rechazo tras recordarse su intervención de 2013, en la que elogió al difunto tirano Fidel Castro y deseó "larga vida y salud" a su hermano Raúl Castro, ignorando el historial de violaciones sistemáticas a los derechos humanos y el yugo autoritario impuesto al pueblo cubano, reseña el portal web Diario de Cuba.
El respaldo de la diplomática a la cúpula comunista contrasta de manera drástica con la realidad que rodea a la dinastía dictatorial. Reportes exclusivos confirman que el propio Raúl Castro permanece gravemente enfermo y asistido con soporte vital tras sufrir un accidente cerebrovascular. A sus 95 años y tras mantener el control del régimen y del entramado financiero de GAESA tras las sombras, el dictador enfrenta el deterioro biológico meses después de que la justicia de Estados Unidos lo encausara formalmente en mayo de 2026 como responsable de un crimen de estado por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
Posicionamiento diplomático y contradicciones ante la crisis en Cuba
La eventual llegada de Rodrigues-Birkett a la jefatura de la ONU genera preocupación en sectores democráticos por la condescendencia mostrada hacia la dictadura caribeña:
- Ventaja en las consultas preliminares: la candidata guyanesa encabezó la votación con ocho apoyos, aventajando a los aspirantes Rebeca Grynspan y Rafael Grossi, mientras que la postulación de Michelle Bachelet se desplomó por su tibia postura frente a la represión ejercida por el régimen cubano.
- El filtro del veto en el Consejo: pese al avance de la diplomática, cualquier nombramiento definitivo dependerá del consenso entre los miembros permanentes (EEUU, China, Rusia, Reino Unido y Francia), donde el uso del derecho a veto podría frenar a figuras afines a La Habana.
- Incertidumbre y pugna interna: La inminente muerte del menor de los Castro amenaza con desatar una cruenta guerra de poder dentro de la cúpula militar y familiar del régimen, en medio del colapso social y la escasez generalizada que sufre la población civil en la isla.
Con las votaciones en marcha, el organismo internacional enfrenta el dilema de premiar la retórica favorable a una tiranía en decadencia o exigir compromisos reales con la libertad y la justicia en el continente.