RÍO DE JANEIRO — Al menos ocho hombres armados interceptaron este lunes dos autobuses en los que viajaban unos 120 estudiantes de una escuela privada y los usaron para bloquear una importante vía rápida de la ciudad brasileña de Río de Janeiro, informaron fuentes oficiales.
Los delincuentes se desplazaban en motocicletas y estaban armados con pistolas.
Los pistoleros obligaron a los conductores a cruzar los autobuses en medio de la Via Vermelha, una de las más importantes vías rápidas de la ciudad, y cerraron las puertas antes de emprender la fuga, por lo que los escolares tuvieron que permanecer cerca de una hora encerrados en los vehículos hasta ser rescatados.
Los delincuentes abordaron los autobuses poco después de las 9:40 hora local (12:40 GMT) en la propia Línea Vermelha, a la altura del límite entre Río de Janeiro y el municipio de Duque de Caxias, cuando los estudiantes se dirigían a una excursión a Vassouras, ciudad en el interior de este estado.
Los escolares, alumnos de Eleva, un colegio situado en el acomodado barrio de Barra da Tijuca, viajaban en cuatro autobuses cuando los pistoleros, que se desplazaban en motocicletas, interceptaron dos de ellos, rompieron con piedras los parabrisas de las cabinas y se apoderaron de las llaves de los vehículos.
Según las informaciones divulgadas por medios locales, los narcotraficantes desistieron de asaltar a los pasajeros al percatarse de que eran menores.
Ningún estudiante resultó herido y todos pudieron reanudar el viaje, según confirmó el centro educativo.
La Línea Vermelha, una de las principales vías de comunicación entre las zonas norte y sur de Río de Janeiro y de conexión en la región metropolitana, permaneció parcialmente bloqueada durante cerca de una hora, lo que provocó enormes embotellamientos en toda la ciudad.
La escuela confirmó el incidente y dijo que se activó el protocolo de seguridad. Luego continuaron su viaje.
"El bienestar de nuestros estudiantes sigue siendo nuestra prioridad, y en estos momentos estamos ofreciendo el apoyo y la asistencia necesarios a los estudiantes y sus familias", dice el comunicado.
Represalia
La Policía Militarizada atribuyó el secuestro de los autobuses a una represalia por una operación desplegada esa misma mañana en el complejo de favelas de Maré, situado a pocos kilómetros del lugar del incidente, y señaló que los delincuentes también pretendían atraer a las fuerzas de seguridad fuera de esa zona.
El operativo movilizó a unos 200 policías de unidades especializadas, vehículos blindados y apoyo aéreo, con el objetivo de combatir a las organizaciones criminales y frenar el tráfico de drogas y armas.
Al menos tres hombres murieron en la operación y otros trece resultaron heridos, entre ellos un adolescente de 15 años y un policía alcanzados por disparos.
La operación también obligó a las autoridades a cerrar 41 escuelas municipales y a suspender temporalmente la actividad en cuatro centros de salud.
La autoridad estatal emitió el siguiente comunicado en relación con el incidente:
El gobierno del estado de Río de Janeiro condena enérgicamente el ataque perpetrado por una facción criminal contra la población, que provocó heridos de bala, bloqueo de carreteras por autobuses y la interrupción de los servicios públicos, así como la restricción del derecho de las personas a la libre circulación. Las víctimas ya han recibido asistencia.
Se han tomado todas las medidas necesarias para exigir responsabilidades a los implicados y garantizar que no se repitan incidentes similares.
El gobierno estatal reafirma su firme compromiso con la seguridad de la población y reitera que las fuerzas de seguridad continuarán sus operaciones contra las facciones criminales, respetando los principios de cautela. En la operación de hoy se incautaron 12 fusiles, 5 pistolas y 10 granadas.
FUENTE: Con información de EFE/Río de Janeiro