JUDITH FLORES
Especial

Durante la administración del presidente nicaragüense Enrique Bolaños, el entonces candidato presidencial Daniel Ortega fue acusado de abuso sexual y violación contra una menor de 12 años, según un informe médico oficial del Gobierno de 2006, al cual tuvo acceso DIARIO LAS AMÉRICAS.

El documento revela que ese año fue presentada la denuncia ante el Ministerio de la Familia contra el hoy presidente sandinista pero, al parecer, las autoridades determinaron archivar el caso y ello representó una “protección” para el presunto agresor.

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De acuerdo con la denuncia, el abuso comenzó cuando la menor, identificada como Patricia Jeannette Ortega Prado, tenía 12 años. Sin embargo, según la investigación realizada para este reportaje, las autoridades no dieron protección a la niña, ni adoptaron ninguna medida contra el supuesto agresor, debido a la cercanía de la fecha de las elecciones, que ganó Ortega con el 38 por ciento de los votos.

La presunta víctima fue sometida a un examen médico psicológico. La doctora Maritza Artola Blanco, psicóloga forense del Ministerio de la Familia  de Nicaragua (Mifamilia), atendió a la menor.

DIARIO LAS AMÉRICAS tiene en su poder el informe médico oficial que elaboró Mifamilia en 2006, a través de la Dirección General de Protección a la niñez. El documento, con membrete y logo del Gobierno de Bolaños, recoge detalladamente el testimonio, las condiciones psicológicas y emocionales que presentaba la menor Ortega Prado por los abusos y la ratificación de que había sido agredida sexualmente por Ortega desde que tenía 12 años.

El caso de Ortega Prado constituye la tercera denuncia de pederastia documentada contra el presidente sandinista. Sus presuntas víctimas han sido todas menores de 15 años y  procedentes de familias que estuvieron vinculadas al Frente Sandinista.

La denuncia

El informe de este caso asegura que Ortega utiliza el poder político y económico para no responder por sus crímenes ante la justicia y que tiene a su servicio una red de cómplices que trabajan alrededor de él y le facilitan la logística para consumar sus abusos contra de menores de edad.

Según el testimonio ofrecido en reiteradas ocasiones por Zoilamérica Narváez Murillo, hija adoptiva de Ortega, eso fue lo que ocurrió con ella y afirma que los abusos en su caso comenzaron cuando tenía 11 años. Sin embargo, una jueza que conoció la causa, la desestimó bajo alegato de prescripción. Esa magistrada es hoy miembro de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), un poder del Estado que permanece controlado por el sandinismo.

Una situación similar aparentemente sucedió con Elvia Junieth Flores Castillo, una joven que presuntamente fue seducida por Daniel Ortega cuando esta tenía 15 años y quien dio a luz una niña que no fue reconocida por el mandatario, sino inscrita como hija de Néstor Moncada Lau, el secretario privado de Ortega, de acuerdo con declaraciones de la familia de la víctima.

En el caso de Elvia Junieth, los asistentes de Ortega, Marcos Martínez y Federico “Pitin”  Lacayo, se encargaban de trasladar a la menor desde Ocotal, en el norte del país, hacia la capital, Managua. Martínez se encargaba de hacer depósitos en las cuentas bancarias de los familiares de la víctima.

El hermano mayor de Elvia Junieth, Santos Sebastián Flores Castillo, permanece en la cárcel, acusado de violación tras hacer la denuncia del abuso sexual de que fue víctima su hermana a manos del “comandante”.

De acuerdo con el informe, la joven Ortega Prado abandonó su casa a los 13 años, cuando su padrastro quiso también abusar sexualmente de ella; su madre le pidió que se fuera a la casa de su entonces novio, Cristian Avendaño, un adolescente de 17 años.

El padre de Avendaño fue quien, al conocer el caso y ver lo afectada que estaba la menor, decidió llevarla al Ministerio de la Familia, para que le brindaran asistencia.

Según el informe, el padrastro de la menor, José Eugenio Ortega Ruiz, un mutilado de guerra que se permanece en silla de ruedas, conocía del abuso de Ortega contra su hijastra.

El documento explica que la niña era enviada a la Secretaría del FSLN a buscar el dinero que el líder sandinista le entregaba para  que se lo diera al padrastro.

Durante la entrevista con la especialista del Ministerio de la  Familia,  la menor relató que ella había nacido resultado de una violación de la que fue víctima su madre, Juana González Prado, cuando tenía 11 años. González Prado es una mujer que quedó con secuelas de una Poliomielitis, y que unieron en matrimonio a los 15 años, con un hombre 25 años mayor que ella.  

Daniel Ortega tenía proximidad con la familia de Patricia Jeannette Ortega Prado porque todos asistían a los eventos partidistas del entonces candidato presidencial.  La joven asegura que sentía admiración por el líder político, le tenía confianza y lo veía como un padre. Ella describe que Ortega a veces le hacía caricias,  pero ella lo consideraba normal dado el grado de confianza que tenía con sus padres. Fue a los once años cuando escuchó decir a Ortega “Ya la niña Patricia esta grande”.

Cuando cumplió los 12 años, Daniel Ortega, le dijo al padrastro, que llevara a la niña a la Secretaría que le daría una beca “a Patricita”.  La menor relató a la psicóloga del Ministerio de la Familia que Ortega la observaba con insistencia y a manera de juego le haló un dedo, le pidió después al padrastro que se adelantara y aprovechó para besar en la boca a la niña por primera vez. Ese episodio ocurrió el 30 de mayo del 2005, en coincidencia con la celebración de un Día de la Madres, según revela el informe.

La menor dijo que no comentó el hecho a sus padres,  pero aseguró que su testimonio es cierto y que podía dar descripciones íntimas de su agresor.

A partir de entonces Ortega, insistió que la menor llegara con frecuencia a la Secretaría del FSLN [donde Ortega reside y despacha asuntos de Gobierno], a recoger el dinero que le enviaba a su padrastro.

Zoilamérica Narváez Murillo, hijastra de Ortega quien también denunció abusos. (EFE)

“Cada vez que llegaba a las oficinas del Partido, miraba que salían otras niñas y pensaba que les hacían lo mismo que  a  ella”,  describi'o la especialista basado en el testimonio de la menor.

El abuso fue escalando, un día el chofer del “comandante” la trasladó a otra oficina donde había una cama, en ese lugar el presidente supuestamente la obligó a realizar actos  y juegos sexuales para saciar sus más bajos instintos, todo lo cual quedó descrito en el informe elaborado por la Psicóloga y enviado a la Ministra de Mifamilia.

El presunto abuso sexual de Ortega contra la niña continuó cada vez que iba a recoger el dinero para su padrastro. Relató que su experiencia más dolorosa fue un día que llegó a cumplir con “la rutina” –masturbación y sexo oral- y Ortega la violó varias veces.

La niña relató que el abusador le decía que no le comentara a nadie que ella era su preferida y que él siempre la iba a apoyar económicamente.

“Ya no podía hacer nada la niña, estaba a merced de una persona con desviaciones o trastornos sexuales (pedofilia)”, define la psicóloga forense en su evaluación médica.

Examen mental

La especialista en su informe expresa que el análisis cognitivo de la menor no está muy desarrollado “pregunta varias veces por no entender los conceptos o contenidos de una pregunta estructurada. Su esfera en lo emocional, no está en armonía debido a que presenta un fondo de tristeza al expresar lo que le sucedió, un contenido ansioso con hiperventilación (fenómeno respiratorio que suele aparecer en aquellas personas que sufren ataques de pánico) cuando habla, se siente angustiada y preocupada por su futuro. Hay mucha inmadurez en su análisis”, subraya el análisis.

La menor fue evaluada en una sola oportunidad el 11 de octubre de 2006. Pedro Avendaño, el hombre que se encargó de ayudar a la joven a presentar la denuncia, desistió  de seguir la apoyando  por temor a la seguridad de él y su familia. El Gobierno tampoco dio protección a la niña.

La evaluación de la especialista dice que “durante la entrevista se pudo observar en la niña un fondo de tristeza en la expresión de su rostro al narrar los acontecimientos, hubo episodios de vergüenza, y dentro de su ingenuidad amenazó con enfrentarse a su violador y denunciarlo a luz pública”, dice el informe.

El abusador

La literatura en Psicología refiere que los violadores sexuales de  niños son mayoritariamente hombres, casados y familiares o allegados del menor, por lo que tienen una relación previa de confianza con el victimario.

El abuso sexual constituye una experiencia traumática y es vivido por la víctima como un atentado contra su integridad física y psicológica, y no tanto contra su sexo, por lo que constituye una forma más de victimización en la infancia.

Recomendaciones

En el informe médico, la psicóloga forense recomendó que la menor no regresara a su casa para evitar seguir siendo expuesta al peligro por el padrastro “quien desde mi perspectiva profesional pudo ser un facilitador para que Daniel (Ortega) pudiera acercarse a la adolecente situación que le generaba al padrastro ganancias”, dice la doctora Artola.

Quien además hace una serie de recomendaciones médicas para ayudar a la niña a recuperarse de traumas y secuelas ocasionadas por el abuso.

Sin embargo, explica, a Patricia no le quedo más alternativa que regresar al ambiente de abuso.

El padrastro

Eugenio Ortega fue contactado por DLA, y negó la denuncia que su hijastra hizo siendo una niña, alegando que era una campaña sucia y de descrédito contra el líder de su partido, Daniel Ortega.

Cuando le comentamos a Eugenio Ortega que la denuncia daba constancia de que él había recibido dinero del presidente Ortega, respondió. “Él ayuda a todos los nicaragüenses. Yo recibo una pensión como lisiado de guerra”, subrayó.

“Le voy a decir a la Patricia que no hable nada y que puede caer presa por comentar lo que no es, advirtió el hombre en referencia a las denuncias ratificadas por su hijastra.

Así mismo alertó, “no la siga llamando, ella ya tiene hecha su vida, está casada y con dos niños, uno de 5 y otro de tres años”.

La madre de Patricia falleció, y su padrastro rehusó a facilitar el teléfono para conversar con la joven que ahora tiene 22 años.

El exmandatario nicaragüense, que ocupó el cargo de 2002 a 2007, negó a través de su asistente
tener información de la denuncia de pederastia contra Ortega. (ARCHIVO)

Expresidente Bolaños  asegura que “no se enteró”.

El expresidente de Nicaragua Enrique Bolaños (2002-2007), a través de su asistente Merlet Trejos dijo que no tuvo conocimiento de la denuncia de abuso sexual y violación contra una menor por parte del presidente Daniel Ortega.

“Él dice que la denuncia nunca llegó que a sus manos y que de haberlo sabido hubiese investigado, es lo único que le puedo decir”, expresó Trejos.

La exministra del Ministerio de la Familia en Nicaragua, Ligia Terán de Astorga, confirmó haber conocido la denuncia de la menor Patricia Jeannette Ortega Prado, contra Daniel Ortega, y dijo que no tomó decisiones porque no le correspondía debido a que cuando tuvo la información, estaba en el proceso de entrega del despacho a la nueva ministra Glenda Ramírez Noguera.

“El caso lo tuve que dejar a un lado porque ya no era la encargada. Me enteré por la nueva ministra”, afirmó Terán.

Pero la denuncia de abuso sexual y violación contra Ortega fue realizada en octubre del 2006, cuando Terán todavía era ministra de Mifamilia.

Glenda Ramírez Noguera, asumió el cargo en enero del 2007, y fue cesanteada un mes más tarde por presiones del secretario privado del presidente Daniel Ortega, Nestor Moncada Lau, el mismo que aparece como padre de la hija que presuntamente tuvo Ortega resultado de una relación con otra menor a la que convirtió en su amante a los 15 años, según sus propios familiares, la joven identificada como Elvia Junieth Flores Castillo.

De acuerdo a los reportes periodísticos de febrero del 2007, Moncada Lau, ordenó la destitución de Ramírez Noguera, y en su lugar ubicó a Rosa Adilia Vizcaya, que se desempeñaba como Secretaria General de Mifamilia en ese tiempo, y con quien presuntamente Moncada Lau mantenía una relación “personal”, según reportes periodísticos de la época.

Glenda Ramírez Noguera fue la primera ministra despedida por el Gobierno sandinista, de nada le valió su parentesco con  Bayardo Arce, el asesor económico de Ortega, y uno de los nueve comandantes de la llamada revolución sandinista.

“Supe que doña Rosario la sacó porque estuvo hablando del caso y aunque hablaba bien de Ortega, a ella no le gustó y la despidieron, dijo la exministra Terán.

Una fuente de Mifamilia comentó que Vizcaya fue nombrada en el cargo para “limpiar” evidencias que incriminaban al mandatario sandinista.

“La Ministra Ramírez estuvo hablando sobre el caso, defendiendo a Daniel (Ortega), y la destituyeron porque el gobierno no quería hacer escándalo a pocas semanas de haber asumido el poder, el caso (del despido) sonó pero no se dijeron las verdaderas razones”, dijo una fuente de Mifamilia.

Habla la psicóloga

DIARIO LAS AMERICAS entrevistó a la Psicóloga que atendió a Patricia. “Cómo conocen ustedes de ese informe, eso quedó en el Ministerio de Familia. Es algo muy privado porque están involucrados autoridades”, fue la primera reacción de la doctora Maritza Artola, la psicóloga forense que evaluó a la menor de 13 años.

Al ser consultada acerca de por qué el caso no fue denunciado ante las autoridades y no se le dio atención a la menor, respondió:

“Yo era la técnica de la Dirección de Protección, elaboraba todos los informes de los casos relacionados a adopción y violaciones porque también soy forense, entonces me mandaban a mí atender ese tipo de casos. Cuando eso sucedió hice mi informe igual que el de todos, no va a variar en nada porque soy profesional, pero quien tenía que hacer eso era la ministra, no me correspondía a mí, mi función era hacer la valoración del caso, cumplí con lo que tenía que hacer. Al final no supe más ni de la joven, ni del caso. Yo puse lo que me encontré y la niña me relató”, subrayó.

Otros funcionarios del gobierno de Bolaños también habrían conocido del caso. Una fuente de Mifamilia, informó que otros miembros del gabinete de gobierno de Bolaños conocieron del caso, y supuestamente informaron al exembajador de Estados Unidos en Nicaragua, Paul Trivelli, a solicitud del diplomático.

“Se reunieron en la Embajada de Estados Unidos, la comisionada Aminta Granera, el Ministro de Gobernación, la Ministra de la Familia, entre otros, era un equipo de personas que hablarían del caso, se reunieron para determinar qué hacer con la valoración y quien haría la denuncia”.

Pero no hubo denuncia. “Tuvieron miedo a Daniel Ortega, se perfilaba como el ganador de las elecciones, además había arreglos políticos entre Ortega y Bolaños, por eso ignoraron el caso, no era decisión de la Ministra de la Familia, hubo órdenes superiores de archivar el caso para proteger a Ortega”, comentó un exfuncionario del gobierno de Bolaños en condición de anonimato.

DLA solicitó una entrevista con Trivelli, pero el Departamento de Estado informó que el diplomático está jubilado. Tampoco se pudo conocer la versión de Victoria Alvarado, la Jefa de la Sección Política de la Embajada norteamericana en Managua, en ese entonces.

“Desafortunadamente la señora Alvarado, ha sido trasladada a otro cargo. No estoy en capacidad de ofrecer otra alternativa para discutir este tema”, dijo Joy Peters, portavoz del Departamento de Estado.

DLA solicitó una entrevista con la jefa de la Policía Nacional en Nicaragua, Aminta Granera. El portavoz de la institución subcomisionado Alder Ortiz, dijo que haría el trámite de la solicitud.

 

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