viernes 2  de  diciembre 2022
NICARAGUA

Ortega recrudece persecución contra la Iglesia católica

Dos clérigos han sido encarcelados por el régimen de Daniel Ortega, uno de ellos condenado a casi 5 años de cárcel, mientras las religiosas de la orden Misioneras de la Caridad fueron expulsadas del país

Por JUDITH FLORES 15 de julio de 2022 - 20:24

MIAMI – El gobernante sandinista Daniel Ortega ha recrudecido la persecución contra la Iglesia católica, en un hecho sin precedentes ha encarcelado a dos clérigos. Se trata del vicario episcopal de Boaco, monseñor José Leonardo Urbina, y el párroco de la iglesia Jesús de Nazareno, padre Manuel Salvador García, a quienes la dictadura acusa de delitos comunes.

El régimen presentó a monseñor Urbina, párroco de la iglesia el Perpetuo Socorro y vicario episcopal, ante los juzgados vestido con uniforme de presidiario, esposado y escoltado por policías armados de fusiles AK; se le acusa de presunta violación sexual contra una menor de 14 años.

El padre García, que fue el primer sacerdote encarcelado, enfrenta dos condenas que suman un total de 4 años y ocho meses de cárcel, acusado de violencia contra una mujer.

La escalada represiva desatada en las últimas semanas se trasladó a las religiosas de la orden Misioneras de la Caridad, fundada por la Madre Teresa de Calcuta, a quienes Ortega ilegalizó las labores humanitarias que realizaban en Nicaragua en ayuda a sectores vulnerables, y las expulsó del país. 18 monjas de la orden fueron trasladadas en un vehículo por agentes de la dictadura y las dejaron en el borde fronterizo con Costa Rica.

La apertura del proyecto de las Misioneras de la Caridad se realizó en 1988, dos años después de la visita a Nicaragua de la Madre Teresa de Calcuta en noviembre de 1986, en la que se reunió con Ortega, quien era en ese entonces presidente durante el primer régimen sandinista (1979-1990).

Tras la canonización de Teresa de Calcuta el 4 de septiembre de 2016, la prensa oficialista presumió las fotos del dictador Ortega con la Madre Teresa durante la visita que la religiosa realizó a Nicaragua, pero seis años más tarde expulsó a las Misioneras de la Caridad, que por casi 40 años ayudaron a ancianos, niños abandonados y personas enfermas de escasos recursos.

Dos juicios contra padre García

El régimen realizó dos juicios contra el párroco García que es acusado de “amenazas” con un arma blanca contra turbas del régimen que le asediaban, y por los supuestos delitos de lesiones físicas y psicológicas contra Martha Candelaria Rivas, pese a que la supuesta víctima no interpuso denuncia y negó haber sido golpeada intencionalmente por el sacerdote a como alega el régimen.

Rivas también se enfrenta a la justicia y fue declarada “culpable” de “falso testimonio” por el régimen, que solicitó a través de la Fiscalía una condena de cinco años de cárcel debido a que ella no acusó al clérigo. En un juicio de anticipo de pruebas la presunta víctima negó haber sido golpeada intencionalmente por el sacerdote.

Pero Rivas, antes dijo a medios oficialistas que era amiga “intima” del padre García, que la había agredido cuando conversaban y tomaban licor. Más tarde, Rivas se retractó y fue enviada a prisión preventiva por el régimen, acusada de mentir. Pero de nada valió que la mujer se retractara, el régimen condenó al sacerdote.

Su hija, una menor de 15 años, que acompañó a Rivas a la parroquia el día de los hechos, confirmó que el golpe que recibió su mamá fue un accidente. La menor dijo haber pedido ayuda a las personas que encontraban frente a la iglesia, quienes seguidamente amenazaron con apedrear, insultar y a grabar con celulares al párroco, que buscó un machete y dijo que no permitiría el ingreso a la iglesia y que se defendería.

El clérigo es acusado de “amenazar” a las turbas que militan en el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Los que acusan al párroco han sido identificados como militantes del sandinismo en las redes sociales.

“Evidentemente es un montaje que le hicieron en el que padre cayó, se dejó provocar. Es la versión 2022, del padre Carballo en los 80”, dijo una fuente que conoce del caso y pidió no ser identificado por razones de seguridad.

Se refiere al montaje realizado por el primer régimen sandinista en 1982, año en que el padre Bismarck Carballo fue objeto de un complot de la Seguridad del Estado cuando visitaba la residencia de Maritza Castillo, agente de ese organismo que buscó la “ayuda” del sacerdote haciéndose pasar como una “feligresa” con necesidad de “orientación espiritual”, de acuerdo con los reportes periodísticos de la época.

Más tarde, el “esposo celoso” de Castillo, también agente de la tenebrosa Seguridad del Estado, se presentó a su “hogar”, sacó desnudo a la calle al padre Carballo, y agentes montaban al clérigo en una patrulla policial. Mientras, una batería de “periodistas” del oficialismo, que esperaban fuera de la casa del hombre “ofendido”, tomaba fotografías y “documentaba el incidente”. Años más tarde, el sacerdote relató al diario La Prensa que fue obligado a desnudarse por el supuesto esposo de la mujer antes de sacarlo a la calle.

Hoy Castillo reside en Miami Beach, Florida, y defiende los crímenes de la tiranía de Daniel Ortega cometidos en el contexto de las protestas de abril de 2018. El hijo de Castillo y del cantautor Carlos Mejía Godoy, autor del himno del FSLN, Camilo Mejía, es un desertor del Ejército de Estados Unidos, un caso que fue muy mediático en EEUU porque el desertor alegó estar contra de la guerra en Irak.

Mejía Godoy es hoy disidente del FSLN, del llamado Movimiento Renovador Sandinista (MRS), fundado por el escritor exvicepresidente de Nicaragua, Sergio Ramírez Mercado; actualmente el movimiento es llamado “Unamos”.

Persecución aumentó a partir de 2018

El régimen ha asediado a la iglesia desde 2018, obligando a sacerdotes a exiliarse, ha perpetrado atentados contra la iglesia y amenazas contra clérigos.

Paramilitares y la policía atacaron toda una noche la parroquia Divina Misericordia en julio de 2018; un grupo de estudiantes que protestaba contra el régimen se refugió en la iglesia. Un estudiante universitario fue asesinado, mientras varios resultaron heridos.

Las paredes de la iglesia quedaron perforadas por las balas.

En diciembre de ese año, el vicario de la Catedral, Mario Guevara, fue atacado por una mujer no identificada quien le lanzó ácido sulfúrico en la cara y el cuerpo, mientras se encontraba confesando. El sacerdote sufrió graves quemaduras. La mujer, de origen ruso, fue detenida y posteriormente liberada por la dictadura.

En julio de 2020, la Catedral Metropolitana de Managua sufrió un atentado: un hombre lanzó una bomba molotov en la capilla de la Sangre de Cristo, causando un incendio y graves daños. La imagen quedó totalmente destruida.

El régimen ordenó en las últimas semanas, a través de la empresa estatal de telecomunicación, el Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correo (Telcor), la expulsión de dos canales católicos, el tercero en un mes.

La dictadura eliminó de la parrilla de programación de la empresa Telecable los caneles de televisión de la iglesia católica TV Merced, en el departamento de Matagalpa, y San José, en el departamento de Estelí. En mayo, los sandinistas eliminaron de la oferta televisiva al Canal 51, también propiedad de la Iglesia católica.

Ortega y su esposa, Rosario Murillo, han llamado a los sacerdotes y obispos “hijos del demonio” por oponerse a su régimen.

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