sábado 19  de  septiembre 2026
REPORTAJE

Régimen cubano, el más favorecido con la importación de combustible desde Estados Unidos

Buena parte del combustible importado desde Estados Unidos termina bajo control de instituciones del régimen

Diario las Américas | IVÁN GARCÍA
Por IVÁN GARCÍA

“Se están burlando de Trump y Marco Rubio”, dice a DLA un ingeniero de la compañía estatal CUPET, perteneciente a GAESA, holding militar que administra las empresas más rentables de Cuba y, según una investigación de El Nuevo Herald, tiene cuentas secretas cercanas a los 18 mil millones de dólares.

Digámosle Alejandro, especialista en la refinación de petróleo, afirma que ante “cada paquete de sanciones aplicadas por el Departamento de Estado en los últimos meses, el gobierno, con antelación, mueve fichas primero. Las autoridades cubanas siempre tienen dos jugadas por delante de la Casa Blanca. Este tipo de sistema, con una economía de cuartel donde el Estado, el partido comunista y las instituciones militares controlan de forma absoluta el país, está blindado”.

“No hay transparencia. Es una estructura militar íntegra que administra las finanzas, la economía y el resto de los sectores. Hasta el deporte es un asunto de seguridad nacional. Por eso me llama la atención que funcionarios políticos de Estados Unidos sean tan ingenuos. Cada vez que Washington habla de aplicar medidas para beneficiar al sector privado, me parto de la risa. O ponen en una lista negra a compañías de GAESA y creen que las otras son autónomas".

"En Cuba la palabra independiente es un delito. Y todo lo que se mueve en economía lo fiscalizan la Seguridad del Estado y el gobierno. Cuando te entregan una licencia para abrir un negocio privado, ya esa persona pasó por el filtro. No tiene que ser del partido comunista ni de la juventud. Pero tampoco es un opositor o crítico abierto del sistema”, aclara Alejandro.

Para el ingeniero de CUPET, es una tontería y una pérdida de tiempo catalogar a determinadas empresas de contubernio con la dictadura y a otras no. Porque no existe una regulación medible de Estados Unidos para comprobar a dónde va a parar la mayor parte del combustible que se importa a la Isla.

Alejandro, por su parte, asegura que “ese combustible apenas beneficia al pueblo. No se destina al transporte local, a no ser que haya una marcha organizada por el gobierno. Las clínicas que atienden a funcionarios y militares importantes reciben suministros más estables que el resto de los hospitales públicos. Una de las prioridades de ese combustible que se importa o el que se comenzó a refinar con crudo nacional, son las fuerzas del orden público y las FAR".

"Fue a partir de la agudización del déficit de agua en La Habana, que Díaz-Canel aprobó destinar una cantidad de combustible a los acueductos, que necesitan diez o doce horas para poder distribuir el agua pues los prolongados apagones generaron una crisis hídrica”. Y desde hace una semana, por orden del gobierno, “se destinaron varias toneladas del petróleo que ya se está refinando en el país, para la generación eléctrica. El combustible que compran en Estados Unidos no se destina a esos servicios vitales. El Estado lo administra a conveniencia o lo guarda en la reserva militar”, subraya Alejandro.

El especialista no puede confirmar si ha entrado combustible de forma furtiva en contenedores de petróleo procedentes de México u de otro país. “El combustible entra por el puerto de Mariel, que pertenece a GAESA. No tengo información de que eso pase. Pero cualquier cosa es posible en Cuba”.

Combustible para el aparato de seguridad

El periódico independiente 14ymedio publicó esta semana un reportaje confirmando que la gasolinera El Eficiente, ubicada en San Miguel, esquina D’Strampe, en el reparto Sevillano, municipio Diez de Octubre, surte de combustible al aparato represivo del régimen. Un reportero del diario digital pudo comprobar que el lugar abastece a vehículos de la estatal Sepsa (Empresa de Servicios Especializados de Protección, S.A) responsable de operaciones de seguridad y otros sectores estratégicos.

Tambien se le suministra combustible a camiones de la Brigada Especial, conocida como Boinas Negras, además de las motos Suzuki en las cuales patrullan los agentes de la Seguridad del Estado. La gasolinera queda a dos cuadras de Villa Marista, cuartel general de la policía política. En la acera de enfrente, en una gasolinera del MININT, una fuente dijo que “garantizamos el combustible para oficiales de contrainteligencia y de otros mandos”.

"¿Y de dónde proviene la gasolina?". Sin titubear responde: “De la yuma, al país no está entrando combustible”. Aunque decenas de servicentros en la Isla, supuestamente, han pasado a manos de MIPYMES, la venta de gasolina solo es permitida mostrando un permiso del negocio privado que importó el carburante.

Diego, dueño de un bodegón que vende comestibles al oeste de La Habana, expresa “que con la importación de combustible y su destino hay más intriga que en un filme de espionaje. Conozco muy pocos negocios que sin el tutelaje de instituciones del gobierno o parientes de mayimbes, puedan importar de manera estable determinadas cantidades de gasolina, porque cuesta miles de dólares”.

El pasado mes de marzo, la consultora Auge, alertaba de las dificultades que podían tener las empresas privadas cubanas si no estaban autorizadas para adquirir gasolina en Estados Unidos. Y calculaba que la inversión que permitía adquirir e importar un isotanque completo de 25 mil litros ronda los 50 mil dólares, una cifra muy elevada para la gran mayoría de los negocios locales.

Otro propietario comenta que “los pocos que pueden comprarla, reúnen el dinero entre seis o siete emprendedores. Además debes tener un permiso del Ministerio de Economía, Finanzas y Precios. Cualquiera no puede importar gasolina. Los negocios privados no necesitamos volúmenes grandes de combustible, porque desde un tiempo usamos sistemas fotovoltaicos o plantas de gas. Y para la entrega de pedidos a domicilio se subcontratan personas con motos eléctricas”.

Un mercado marcado por altos precios y conexiones

David, taxista privado, dueño de un viejo jeep Willy, alega que “aunque está entrando tremenda cantidad de gasolina de Estados Unidos y los precios han bajado de 6 mil pesos por un litro (10 dólares) a más o menos 2,300 pesos (casi 3 dólares), sigue sin ser rentable, pues pocas personas pueden pagar 600 o 700 pesos por un tramo de siete u ocho kilómetros. Optan por trasladarse en triciclos eléctricos que cobran la mitad de precio”.

Un joven que se dedica a la reventa de gasolina en el mercado informal asegura que “el combustible que muevo es importado por instituciones del Estado. No sé qué traquimañas armaron, pero una parte importante de los que tienen licencia para comprar gasolina en Estados Unidos son del gobierno o se disfrazan de privados. Hay personas, casi todas conectadas con la realeza (pesos pesados del régimen) que están ganando un bulto de dólares en este bisne. En estos últimos seis meses he visto tipos comprarse jeeps americanos de ocho cilindros y automóviles nuevos, no de segunda mano”.

Según el revendedor, conoce a una persona que "en un terreno de su propiedad instaló varios depósitos para guardar la gasolina de la yuma. Las autoridades le dieron permiso y cuenta con licencia de los bomberos. Nunca le falta el combustible. Y sus proveedores son personas enchufadas con las altas esferas del poder. Durante los meses de febrero y marzo vendió el litro a 3,75 dólares, pero había que comprar al menos cien litros. En Estados Unidos compran el litro a 0,19 centavos. Y aunque ahora el litro está a 2 mil y pico de peso por la izquierda, las ganancias son millonarias”.

MIPYMES vinculadas al poder

Una exhaustiva investigación de CubaNet, publicada en febrero, confirmó que varias MIPYMES de la familia Castro y de GAESA fueron elegidas para importar combustible. Y que la mayoría de las 150 empresas que habían presentado formalmente la solicitud para importar hidrocarburos, fueron autorizadas por el Consejo de Estado.

Algunos negocios, supuestamente privados, como Agroindustrial Media Luna, de la provincia de Ciego de Ávila, mantienen estrechos vínculos con el régimen. El Proyecto de Desarrollo Local Gaia, cuya dueña es Lisa Titolo Castro, hija de Mariela Castro y el italiano Paolo Titolo, aparece en una lista con al menos dos contratos ya firmados para la importación de combustible.

“Rubio y Trump están mareados. En Cuba no hay una frontera que delimite el sector estatal del privado. Las MIPYMES no son autónomas. Ocho de cada diez litros de gasolina que entran al país se los coge el Estado”, afirma Alejandro, especialista de CUPET.

Y es que GAESA no va a renunciar a perder el monopolio comercial y financiero. Recaudar el billete verde del ‘enemigo imperialista’ es su misión principal.

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