LA HABANA.- Las vacaciones de turistas canadienses en Cuba, iniciadas el pasado 18 de julio, se convirtieron en una pesadilla un día después de llegar a Varadero porque uno de ellos, pese a estar doblemente vacunados contra el COVID-19, dio positivo a la enfermedad.
Gagné contó a la cadena TVA Nouvelles que ni ella ni su esposo tenían síntomas del COVID-19, pero se hicieron el PCR a la llegada al aeropuerto Juan Gualberto Gómez, como establecen los protocolos sanitarios en la Isla. El lunes por la tarde, alrededor de las 6:30PM, casi 24 horas después de su llegada, tres hombres llamaron a su puerta.
"Uno me dijo 'eres positivo'" al COVID-19. "Pregunté quién era el positivo porque éramos dos en la habitación. No lo sabían. Uno de ellos hizo una llamada con su walkie-talkie y finalmente me dijo que era yo", relató Gagné, de 60 años.
Gagné contó que le pidieron ir al hospital para recibir medicamentos, pero ella se negó porque su marido no pudo acompañarla. La pareja quedó confinada a su habitación de hotel con un guardia que vigilaba su menor gesto, aseguró la canadiense.
Los turistas fueron examinados el martes nuevamente para detectar el COVID-19. El miércoles por la mañana, les dijeron que el resultado de su examen seguía siendo positivo, por lo que estaban obligados a abandonar el hotel.
"No quería ir. Venía la ambulancia. No tenía elección, debía irme. Mi cónyuge no podía seguirme. Estaba secuestrado en la habitación. Entonces lloré y fui en la ambulancia", dijo Gagné. En el hospital le hicieron una radiografía y otra prueba de COVID-19 que le costaron 90 dólares.
Gagné fue trasladada a un hotel-hospital. "Era un hotel de menos de dos estrellas. Para entrar hay que quitar un 'candado grande'. Alguien aclaró eso, entré y me lo devolvieron. Estuve sola y abandonada", dijo la turista a Le Devoir.
La mujer contó que no pudo comer durante 24 horas, lloró mucho y su marido no pudo localizarla. "Dejé la televisión encendida toda la noche, todas las luces encendidas, dormí completamente vestida, dormí con mi mochila", dijo.
El jueves, una nueva prueba de COVID-19 dio negativa y cambió la situación de Gagné: "pudo ser liberada luego de ser confinada en una habitación de hotel cerrada con candado donde estaba bajo vigilancia", publicó TVA Nouvelles.
Según Gagné, los funcionarios que llamaron a su puerta o el personal médico del hospital nunca le proporcionaron pruebas de que hubiera dado positivo por COVID-19. La canadiense está convencida de haber sido víctima de una estafa.
Las dudas sobre su resultado positivo crecieron cuando habló con otras turistas canadienses. Intercambiando información se dieron cuenta de que no pagaron el mismo precio por las pruebas. Cuatro de ellas pagaron una suma total de 1.000 dólares, dijo Gagné
"Nunca he tenido COVID-19. Incluso tuve mi prueba cuando regresé aquí. Fue negativa", dijo la turista.
Ahora Claudia Gagné y su esposo reclaman a Air Canada Vacations por la mala experiencia vivida en Cuba. La agencia no le ofreció ninguna explicación sobre la situación. "Les escribí y me dijeron que lamentaban mucho mi percance y que esperaban que yo lo superara", dijo.
Gagné reclamó también a Discount Travel el reembolso por "pérdida de placer y disfrute". La turista "desaconseja a cualquier persona que desee viajar". Recomienda "esperar hasta que ya no se requiera una prueba de COVID-19 en el destino antes de irse de vacaciones".
Las autoridades cubanas, por su parte, dijeron que "es muy importante que los pasajeros sepan que si llegan enfermos no podrán disfrutar de sus vacaciones, porque en Cuba la autoridad sanitaria establece el aislamiento obligatorio de los enfermos". En un correo electrónico, los funcionarios de la Isla explicaron que el protocolo establecido por la autoridad local de salud (en Matanzas) consiste en realizar una "radiografía de tórax, un análisis de sangre y un electrocardiograma".
El doctor Gaston De Serres, epidemiólogo médico del Instituto Nacional de Salud Pública de Quebec, dijo que en Cuba aíslan los casos sospechosos mientras esperan el resultado de una prueba más precisa. "Pero la radiografía de los pulmones es realmente extraña".
Nathalie Grandvaux, directora del laboratorio de investigación de CHUM, dijo que "viajar durante una pandemia" está "autorizado", pero "todavía no se recomienda". "Es importante que las personas comprendan que estar doblemente vacunadas no significa que no darán positivo", agregó la especialista que contempló la posibilidad de que estos viajeros se contagiaron si, por ejemplo, no usaban correctamente su máscara en el aeropuerto o en el avión.
Alexandre Plourde, abogado de Option Consommateurs, dijo que "una agencia de viajes tiene la obligación de proporcionar viajes de acuerdo con lo anunciado, brindar una estadía segura para el consumidor y asistencia razonable al consumidor. También tiene la obligación de prever las dificultades que pudieran surgir durante el viaje en determinadas circunstancias".
El abogado dijo que no puede comentar sobre estos casos específicos pero enumeró las preguntas correctas para hacer: "¿La agencia de viajes, en particular, advirtió a los consumidores que podrían tener dificultades en este sentido (prueba de detección)? ¿Les ayudó ella cuando experimentaron esta situación? ¿Había alguna forma de evitar este tipo de problema, por ejemplo, (a través de) una empresa que podría haber realizado estas pruebas de una manera más compatible?", concluyó Le Devoir.
FUENTE: Con información de Diario de Cuba