CARACAS.- A pesar de las amenazas y de la persecución por parte del gobierno , el pueblo venezolano se paralizó este viernes para exigir respeto a la Constitución Nacional. La capital, y demás estados del país, amanecieron con sus calles desiertas y con poco tránsito vehicular. La ciudadanía no acudió a sus puestos de trabajo y, aunque las escuelas de educación superior abrieron sus puertas, hubo escasa presencia del alumnado.
Por su parte, el secretario ejecutivo de la Unidad Democrática, Jesús “Chuo” Torrealba, explicó que la actividad no se trata de un paro empresarial, sino de un paro cívico y de conciencia ciudadana, para dejar claro a Maduro que el pueblo ya decidió derrocarlo. “Venezuela se para 1 día, pero la lucha no se detiene”, expresó.
La coordinadora nacional de la central Unión Nacional de Trabajadores (Unete), Marcela Maspero, catalogó el Paro Cívico Nacional como “una victoria popular” debido a la poca afluencia de personas de en las calles venezolanas. Aseguró que en el área comercial “la victoria es más contundente” debido a que cada trabajador se unió a la jornada por su libre albedrío.
La dirigente nacional del partido progresista, Gladys Castillo, destacó la baja asistencia de los niños a los colegios en Caracas. “Hay poca afluencia de personas, se nota en el Metro de Caracas, en los bancos, en los comercios y en los bulevares. Algunos que otros comercios han abierto a raíz de las amenazas hechas por Diosdado Cabello sobre los comercios que no abrieran el día de hoy. Los colegios no tuvieron casi ninguna afluencia de alumnos y de personal educativo, por lo que han tenido que devolver a los jóvenes. El régimen ha puesto autobuses en el centro y han puesto a los trabajadores públicos a caminar en la calle para intentar mostrar afluencia en la calle”.
La dirigente nacional del partido progresista, Gladys Castillo, destacó la baja asistencia de los niños a los colegios en Caracas. “Hay poca afluencia de personas, se nota en el Metro de Caracas, en los bancos, en los comercios y en los bulevares. Algunos que otros comercios han abierto a raíz de las amenazas hechas por Diosdado Cabello sobre los comercios que no abrieran el día de hoy. Los colegios no tuvieron casi ninguna afluencia de alumnos y de personal educativo, por lo que han tenido que devolver a los jóvenes. El régimen ha puesto autobuses en el centro y han puesto a los trabajadores públicos a caminar en la calle para intentar mostrar afluencia en la calle”.
El responsable de la tolda naranja en Yaracuy, Gabriel Gallo, explicó que “la sociedad civil, comerciantes y transportistas se sumaron al paro cívico nacional. Más de un 70% de los distintos comercios, de las industrias y otros sectores se sumaron al paro cívico nacional en solidaridad para con todos los que hoy están pasando penuria y necesidad. Esta actividad es una protesta pacífica y democrática, pero contundente, hoy el país no está avanzando, no está produciendo, no está en desarrollo porque hay un gobierno que no escucha al pueblo que hoy quiere cambio”.
FUENTE: REDACCIÓN