sábado 21  de  febrero 2026
BELLEZA

Cecilia Alvarez presenta el Jelly Pedicure, la tendencia coreana que transforma los pies

El pedicure más sensorial del momento promueve el cuidado de pies con aroma, arte y bienestar

Diario las Américas | CAMILA MENDOZA
Por CAMILA MENDOZA

Por años, el pedicure fue visto como un trámite más: limpiar, cortar, limar… todo al servicio de la rutina. Pero algo cambió. Hoy, los pies reclaman su lugar en el trono de la belleza, y Miami se ha convertido en el epicentro de una nueva tendencia: el Jelly Pedicure Spa, un tratamiento coreano que llegó para decirle adiós a las aburridas tinas de agua y darle la bienvenida a una experiencia sensorial digna de reinas.

“El pedicure atravesó una transformación total. Lo que antes era solo limpieza, hoy es diseño, arte, y bienestar”, explica Cecilia Alvarez, nail artist con más de 20 años de experiencia y líder en la escena beauty de Miami.

“Así como las manos cuentan historias, los pies también lo hacen y merecen el mismo protagonismo”, añadió la propietaria de Speranza Nails Boutique.

Según Cecilia Alvarez, las clientas ya no solo buscan uñas bien cuidadas: quieren brillo, gel, texturas, arte, y que sus pies hablen por ellas. “Y más en una ciudad como Miami, donde el calor y las sandalias son ley, y los pies están siempre al aire libre”, dijo.

¿Qué es el Jelly Pedicure Spa y por qué todas hablan de él?

La tendencia coreana aterrizó en Miami gracias al boom del K-Beauty y se instaló para quedarse. ¿El secreto? Convertir el agua en gelatina. Literalmente.

“El jelly pedicure transforma el agua en una gelatina aromática que hidrata, relaja y desinflama”, explicó Cecilia. Pero más allá del espectáculo visual, este tratamiento es ideal para pieles sensibles y personas que buscan un momento para desconectarse del mundo.

En Speranza, los tonos neutros y blancos con acabados minimalistas son los más pedidos, pero el hit absoluto es la experiencia Jelly Pedicure Spa con masaje y parafina. Además, Cecilia es especialista en la técnica Apres Gel X, que llegó a los pies para ofrecer uñas más livianas, resistentes y que no dañan la uña natural.

“El resultado es impecable y duradero. Pero lo más lindo es ver a las mujeres salir felices, empoderadas y sin miedo de mostrar sus pies”, dijo Cecilia.

¿Hacerse pedicure es solo por estética? – le preguntamos:

“Es autocuidado. Es un momento para parar, respirar, reconectar. Muchas mujeres llegan cargadas y se van livianas, no por el color del esmalte, sino por el espacio que se regalaron a sí mismas”. “Es autocuidado. Es un momento para parar, respirar, reconectar. Muchas mujeres llegan cargadas y se van livianas, no por el color del esmalte, sino por el espacio que se regalaron a sí mismas”.

Pero también advierte: “El problema no es la frecuencia del pedicure, sino cómo y con quién te lo haces. Un mal servicio sí puede dañar la uña, pero en Speranza priorizamos la salud y la educación. La belleza sostenible nunca debe poner en riesgo tu bienestar”.

Y para finalizar, lo que nunca debes permitir, según Cecilia, es lo siguiente:

“Jamás permitas que trabajen tus pies sin esterilización, sin higiene o con técnicas invasivas. Y nunca permitas que un tratamiento se convierta en algo incómodo o forzado. El pedicure debe ser un ritual placentero”, sentenció.

Si quieres saber más de Speranza Nails Boutique visita www.speranzanailsboutique.com o sigue la cuenta de Instagram @ceci.alvarez19

IG: @camilamendozaa

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