Ya entrando al mes de septiembre, donde siempre vivimos grandes eventos de boxeo en Las Vegas como parte de las celebraciones de la fecha de la independencia de México, estamos ante una disyuntiva más monetaria que boxística; comprar o no comprar lo que viene en los próximos tres meses.
En estos momentos, nos queda claro que el negocio de boxeo usando el mecanismo de pago por evento está bastante gastado y que apenas da para unos cuantos combates al año, siempre usando los mismos nombres de Floyd Mayweather Jr., Manny Pacquiao, Miguel Cotto y Saúl “Canelo” Álvarez, dentro de un grupo muy selecto que puede salir a vender este producto. Nada fuera de estos peleadores.
Y después del fiasco deportivo de Mayweather vs Pacquiao del pasado 2 de mayo las cosas se han puesto incluso más complicadas para que los compradores consuman este boxeo que muchas veces nos trae más ruido que otra cosa.
Si a todo lo anterior le sumas la racha de tres peleas de ese tipo en tres meses consecutivos, entonces ya se entiende que los fans del box busquen alternativas para no pagar solos estos tres combates.
Primero Mayweather Jr. vs Berto el 12 de septiembre en Las Vegas es una cita que no levanta emociones, sino todo lo contrario. Nadie esperaba que el rival de Floyd fuera Andre Berto, alguien que llega con marca de 3-3 en sus pasadas seis peleas. Mucho menos que fuera en pago por evento y que cueste 64.95 dólares o 74.95 en alta definición. Ahora mismo tengo la impresión que los fans del boxeo no quieren pagar por una pelea de Floyd, ni siquiera cuando va por el récord de Rocky Marciano de 49-0. No contra Berto y no en pago por evento.
En octubre, la cita entre Gennady Golovkin y David Lemieux es una que sí gusta, que enamora y que va a coronar al mejor peso mediano del mundo. Ambos guerreros noquean, dan espectáculo y buscan entrar en este negocio del famoso y buscado PPV, que es donde en realidad los boxeadores hacen buen dinero. Esta costará 49.95 y en alta definición 59.95.
El problema es el cansancio de ese modelo de negocio y la gran decepción que dejó la cita de Mayweather vs Pacquiao. Esa pelea puede haber roto muchas marcas de audiencia y monetarias, pero en el corazón de los fans del box quedó un vacío inmenso al no colmarse en el cuadrilátero las expectativas de la llamada “Pelea del milenio”. El fracaso en el ring fue inmenso, aun con el invicto de Mayweather intacto.
Para terminar el año, en noviembre, Miguel Cotto y el “Canelo” reviven la mayor rivalidad en este deporte cuando representen a Puerto Rico (el primero) y a México (el segundo) en un enfrentamiento que le va a costar a los compradores 64.95 en definición regular y 74.95 en alta.
Puede que uno piense que esas cantidades de dinero no son mucha cosa, pero cuando las sumas en tres meses al hilo, agregándoles los impuestos, estamos hablando de unos 200 dólares por los tres eventos. Eso sin contar los gastos colaterales que vienen con cada reunión que se haga para disfrutar de estos combates.
Esta cifra no gusta mucha. No por la calidad de los protagonistas, sobre todo por la paridad y el espectáculo que prometen Golovkin vs Lemieux y Cotto vs Canelo, principalmente, sino por ese cansancio que ya mencioné hay en el mundo del boxeo y la frustración generalizada que dejó la cita de Mayweather-Pacquiao.
Con todos estos antecedentes, subir la montaña del pago por evento para estas tres citas es algo que requiere de mucho trabajo, mucha convicción y, así y todo, no estoy convencido que los tres eventos vayan a ser exitosos.
No con los vientos que nos ha traído el boxeo en los últimos años. No con estos precios.
Y es por eso que esa es la pregunta, comprar o no comprar.