Es indudable que la naturaleza fue pródiga con Cuba en bellezas paisajísticas y recursos naturales, propios para el disfrute y la contemplación humana. No se equivocó Colon en su célebre frase.
En enero la isla recibió 418 mil 950 visitantes
Es indudable que la naturaleza fue pródiga con Cuba en bellezas paisajísticas y recursos naturales, propios para el disfrute y la contemplación humana. No se equivocó Colon en su célebre frase.
El pequeño archipiélago caribeño, indudablemente surgió privilegiado para el disfrute de sus bellezas, expansionar la recreación y utilizar su naturaleza como fuente de desarrollo económico y bienestar social.
Tales consideraciones se les hicieron más claras a los cubanos cuando desapareció la Unión Soviética, a partir de entonces comenzó a desarrollarse con gran intensidad la llamada industria sin chimeneas.
Desde hace años se han visto los ingentes esfuerzos realizados (con recursos nacionales e inversiones extranjeras), con la intención de desarrollar ese importante y atractivo sector económico, el que en la actualidad se encuentra reportando indudables beneficios al país y a muchos cubanos que se relacionan con el mismo.
Porque partiendo de una infraestructura limitada y bastante obsoleta, en algo más de dos décadas, el país ha logrado disponer de varias docenas de fastuosos y modernos hoteles o de primer nivel, marinas o incluso campos de golf, no todos los necesarios pero sí como para aguantar una primera o gran embestida de arribo de turistas hacia el atractivo sector.
Acertadamente se estimuló el desarrollo de diferentes polos turísticos en variados lugares del territorio nacional, prácticamente hoy todas las provincias disponen de alguno de ellos.
Alrededor de una treintena de privilegiados lugares por la naturaleza o el trabajo del hombre se encuentran entre estos y el turismo internacional no sólo frecuenta La Habana o Varadero, como en épocas anteriores, sino que constantemente se desplaza por diversos lugares del territorio nacional.
Sin lugar a dudas el turismo se ha convertido en una importante fuente de dinero, que favorece no sólo al sector turístico estatal y por tanto a la economía, sino también a decenas de miles de cubanos, que con sus acciones individuales o privadas se benefician del mismo y contribuyen a transformar más agradablemente el rostro de los lugares donde viven.
El turismo se ha colocado en uno de los más descollantes renglones de la economía nacional y despunta entre los primeros lugares de los sectores que aportan ingresos fuertes o convertibles al país; algunos economistas lo consideran como la nueva locomotora del desarrollo económico y social.
Hace breves días di a conocer en un artículo publicado en el diario, que durante el 2015 habían visitado Cuba 3.5 millones de turistas; ahora agrego que es una nueva cifra récord para un año, y 522 mil visitantes más de los recibidos durante el 2014.
A ello sumo las recientes y sorprendentes noticias aparecidas en los medios de prensa de la isla, que se hacen eco de las declaraciones ofrecidas por el ministro de turismo Manuel Marrero. Anunció que en el pasado mes de enero se habían roto todas las estimaciones y planes efectuados, arribando al pequeño archipiélago caribeño la cantidad de 418 mil 950 visitantes.
Agregó el ministro que en el mes de enero, la cifra de turistas extranjeros sobrepasaba con creces lo previsto por los especialistas y el plan elaborado por ese ministerio; que el incremento para esa fecha había sido del 7.5% y un 13.5% sobre el comportamiento obtenido en el 2014, lo que significaba un notable aumento de los visitantes al país.
Comentó adicionalmente, que esa fecha nunca había tenido comportamientos tan altos y de acuerdo a sus datos y valoraciones, se habían alcanzado también resultados favorables en los ingresos y las utilidades, que ello era la consecuencia de reducciones o mejores índices en los costos y gastos de la actividad turística en general.
Esas declaraciones fueron realizadas en el marco de la asamblea anual del sindicato nacional de los trabajadores de la hotelería y el turismo; por lo que el funcionario hizo énfasis en que era preciso insistir y exigir en la calidad que se necesitaba en todos los órdenes y entre otras cuestiones agregó, que para ello eran necesarias acciones más efectivas y puntos de vistas diferentes que permitieran eliminar las insatisfacciones de los clientes.
De acuerdo con sus declaraciones, los países emisores más importantes fueron en lo fundamental los europeos, incluida Rusia; y significó que se había producido un considerable aumento de visitantes estadounidenses, los que se habían más que duplicado, alcanzando la cifra de incremento estadístico del 203%.
Otras informaciones actualizadas de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), muestran que Canadá continúa aportando la mayor cantidad de turistas a la isla, seguida por Italia y Alemania; en América Latina destacan entre los visitantes, Argentina y México, seguidos de Venezuela, Chile y después otros.
Las noticias sobre el comportamiento del turismo no dejan de ser un buen augurio para la históricamente llamada Perla de las Antillas, e ilustra sobre lo que viene ocurriendo alrededor de esa importante zona de la economía; aunque tampoco el asunto es nuevo ya que ese sector viene intensamente desarrollándose desde los inicios del llamado período especial, época como se sabe de crisis económica y muy difícil para Cuba y su población en general.
Los comportamientos actuales y las perspectivas que se vislumbran sobre el sector turístico vienen a validar las razones que llevaron a las autoridades cubanas a presentarlo destacadamente, entre los múltiples proyectos que aparecen en su llamada cartera de negocios para las inversiones extranjeras. En la cartera aparecen documentados una considerable cantidad de proyectos de turismo.
