MIAMI.- La modelo Hailey Bieber confesó que su embarazo fue una sorpresa gratificante. Durante su participación en el podcast SHE MD, la fundadora de Rhode compartió cómo previo a salir en estado le habían informado que tenía un tabique uterino, una malformación congénita en la que el tejido fibroso divide la cavidad uterina debido a un fallo en el desarrollo embrionario.
Bieber recordó que la doctora Thaïs Aliabadi, quien también estaba en el podcast, le dijo que habría que monitorear su condición y le recomendó no salir en estado.
"Insistía: 'Bueno, tenemos que revisarlo y vigilarlo antes de que te quedes embarazada porque podría ser un problema. No lo sé. Tenemos que ver. Quizás tenga que hacerte una pequeña cirugía. No estoy segura'", dijo Hailey a la presentadora del podcast Mary Alice Haney.
"Y yo le dije: 'Bueno, bueno, no estoy pensando en quedarme embarazada ahora mismo, así que ya lo haremos cuando llegue el momento'. Y entonces, como por arte de magia, me quedé embarazada", agregó.
¿Qué es un tabique uterino?
En el programa, la especialista explicó la afección y los riesgos asociados a él, los cuales van desde el aborto espontáneo hasta el parto prematuro.
"Nacemos con él. Básicamente, imagina que tienes un útero con una forma normal. Pero dentro de la cavidad uterina, imagina esta pequeña pared, esta delgada pared que sobresale. Puedes tener un tabique leve, moderado o grave. Básicamente, lo medimos mediante ecografía. Si mide menos de 1 cm, es leve. Si mide de 1 a 2 cm, es moderado", expuso.
“El suyo fue moderado. Afecta entre el 1% y el 3% de las mujeres, y con un riesgo moderado, existe un mayor riesgo de aborto espontáneo durante el embarazo. Por lo tanto, el riesgo para ella era de aproximadamente entre el 25% y el 40% de aborto espontáneo. Y un riesgo de parto prematuro del 10% al 20%", añadió la especialista.
Hailey, por su parte, señaló que transitó el embarazo con incertidumbre, pero agradeció que su cuerpo cumpliera con la función y no presentó complicaciones.
"Creo que ese fue nuestro mayor susto porque nos dimos cuenta de que, a medida que el bebé crecía, el tabique se expandía. Por suerte, todo se abría y hacía lo que tenía que hacer".